Las majestuosas montañas de Baja California son el telón de fondo del escenario en el cual se desencadena una serie de momentos mágicos. Con la sinfonía del canto de las aves en el aire y el suave mecer de las ramas de los árboles en la refrescante brisa, la escena está puesta para el espectáculo de lujo y sofisticación que procede, comenzando desde el momento que nos aventuramos por la Ruta de Vino del Valle de Guadalupe y nos adentramos en El Cielo.

El Cielo Winery & Resort es un edén sin igual, sofisticado, auténtico y exquisitamente seductor. Un espacio de lujo atemporal y alma única, este paraíso se apoderó de mis sentidos y me sumergió en un universo de hedonismo. Ubicado en 71 acres de ondulantes viñedos, este icónico hotel es un portal a las maravillas del Valle de Guadalupe – la encarnación de un sueño, una pasión y una visión: la creación de un recinto de relajación y excelencia cuya razón de ser gira en torno al vino.

Aquí los colores florecen con la naturaleza y vistas espectaculares de montañas, viñedos, lagos y olivos, todo coexistiendo en perfecta armonía. Tuve el gran placer de hospedarme en una de sus villa presidenciales; estas elegantes suites de dos dormitorios ofrecen una amplia sala de estar, un comedor para ocho personas, una cocina totalmente equipada, refrigerador para y una sala de estar con bañera de hidromasaje. Bajo la luz de la luna desde la terraza que rodea la villa, que está completamente equipada con una chimenea con control remoto y mecedoras, me dejé llevar por mi primera experiencia culinaria en El Cielo.

Una vivencia exclusiva y exquisita, la Cena en Villa fue un deleite para mis sentidos. Originales platillos, el resultado de la creatividad y el talento del Chef Alex Daboub, quien ha logrado seducir y sorprender mi paladar cada día de mi estancia, acompañaron el ambiente íntimo y personal de la terraza de mi villa. Disfruté en particular de la atrevida versión de la ensalada cesar del chef, con camarones de la Baja tatemados – una deliciosa mezcla de mar, huerto y fuego.

En su exquisito restaurante Latitud 32 destacan los ingredientes de origen local y celebra lo mejor de la cocina de Baja-Yucatán. Aquí me enamoré de sus deliciosos tacos de pork belly, los especulares tacos de jaiba y el exquisito tartar de atún. Los sabores frescos, simples y vibrantes, provenientes directamente del Valle, nos hacen participes de las vistas que nos rodean. Las vides, pesadas con uvas, brillaban bajo un cielo eternamente azul.

También tuve el placer de vivir una exclusiva cena maridaje en la cava de El Cielo Resort. Rodeada de botellas y barriles, bajo la suave luz de velas, el Chef Daboub me deleitó con deliciosos y originales manjares – desde escamoles servidos sobre un brioche con mantequilla, hasta langosta termidor con salsa de erizo. Degustando en este escenario de fantasía los estrella de la casa – Perseus, Orión y Centaurus –, mis sentidos tomaron un viaje por las 95 hectáreas de viñedos donde se cultivan 15 variedades de uva diferentes.

Entre viñedos, montañas y reservorios se encuentra la Capilla de Nuestra Señora de los Milagros, única capilla privada consagrada en el Valle de Guadalupe, con una arquitectura espectacular donde pueden realizarse celebraciones religiosas. Cuentan también con varios jardines y la nueva terraza Equinox, con una vista maravillosa rodeada de una belleza natural deslumbrante.

Bajo el mando del carismático Gerente General Mourad Essafi, este precioso hotel se ha convertido en un ícono del destino. Aptamente llamado El Cielo, el Resort es un pedazo de paraíso que nos sumerge en lo más sofisticado del mundo del enoturismo en el Valle de Guadalupe. Noches de vino bajo una brillante luna llena y días de arte culinario rodeada por kilómetros de vides; aquí cada instante fue magia y una oportunidad única para dejarme llevar por el estilo, el alma, la y el lujo de un destino fascinante.

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A excepción de tu nombre y tu correo electrónico tus datos personales no serán visibles y son opcionales, pero nos ayudan a conocer mejor a nuestro público lector

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.
Artículo anteriorScholem Aleijem, el escritor que mejor retrató la vida judía en Europa Oriental
Artículo siguienteHamás y la Yihad Islámica llaman a intensificar la ‘resistencia’ en Cisjordania
Melanie Béard ha dedicado su vida a viajar el mundo y compartir sus experiencias a través de la escritura. Comenzó su carrera periodística a los doce años con una columna mensual en El Universal y hoy en día colabora en medios como Travel + Leisure, Bleu & Blanc, Mundo Ejecutivo, First Class, Radio MVS y Revista S1ngular. Ha escrito tres libros de viajes junto con Alexis y Deby Beard y co-fundó Marcas de Lujo Asociadas by American Express, un club exclusivo conformado por las marcas de lujo más importantes del país.