Diario Judío México - Hay tantos lugares bellos en este mundo, es imposible verlo todo y menos entenderlo. Siempre que una persona viaja esta debería de aprender del lugar que va a visitar, si su cultura no le es conocida. Un monumento luce diferente a los ojos de alguien que entiende su propósito o pasado, que a los ojos de alguien que simplemente lo admira. Claro que es sumamente importante dejar espacio en tu mente para poder crear tu propia versión de los significados de monumentos y lugares nuevos o viejos. Sumar imaginación con hechos es algo que no mucha gente logra, pero si algo que todos deberían intentar. Nadie sabe con exactitud si lo que imagina sucedió en el pasado de algún lugar o no, así que de alguna manera estamos creando .

No se le puede decir a un turista que hacer para convertirse en un viajero o conocedor, ni se le puede decir que pensar o a que darle importancia de los lugres que visita, pero se le puede decir algunas cosas que nunca están de más.

Yo me considero una viajera que aprende de cada lugar que visita, mientras más distinto mejor. Para mí lo esencial que alguien debe de hacer antes de ver algo nuevo o visitar un lugar desconocido es tener una mente abierta. Nunca se sabe lo que uno puede encontrar o descubrir en dichos lugres y se tiene que entender que todo es único y que no se puede juzgar algo porque es diferente a lo que uno acostumbra. Lo nuevo siempre asombra, y hay poca gente que se da cuenta que esto es algo extremadamente bueno.

Otro aspecto muy importante al viajar es tratar de entender lo que ha sucedido o sucede en el lugar en el que uno se encuentra. El pasado de un sitio o monumento afecta todo su significado. Por ejemplo; el Taj Mahal es algo que no se puede explicar con palabras comunes, su belleza es deslumbrante y simplemente acordarme de él me roba el aliento, pero saber que es en realidad una grandiosa tumba hecha para la amada de un Maharajá que fue encarcelado por su propio hijo y que nunca vio como se acabó la construcción, es algo aun más maravilloso. Le da un segundo significado a lo que uno ve y siente.

La gente con la que se comparten estas experiencias también tiene que ser la correcta. Hay muchas personas que viajan y disfrutan de estas maravillas por si solas y creo que esto, aunque es algo que yo no hago, ha de ser algo verdaderamente sorprendente, porque se puede relajar la mente y dejarla vagabundear entre pensamientos que tal vez no queremos compartir con otros. Uno viaja a su paso y es cómodo. Yo suelo viajar con mi familia, y me fascina. Viajar con gente que tiene mentes abiertas y dan su opinión es algo maravilloso, porque se aprende no solo del lugar y la gente de ahí, sino de las personas con las cuales uno viaja. Nunca se debe decir que lo que alguien piensa de un lugar está mal, ya que para cada quien todo tiene un diferente significado.

Estos son los tips que yo quiero compartir sobre como uno puede mejorar su forma de viajar, pero hay una infinidad de cosas que uno puede hacer. Para mí, lo más importante y lo más necesario es conocer cosas nuevas y divertirse al hacerlo. Viajar es mágico y se debe de disfrutar cada segundo de esta magia.

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Melanie Béard ha dedicado su vida a viajar el mundo y compartir sus experiencias a través de la escritura. Comenzó su carrera periodística a los doce años con una columna mensual en El Universal y hoy en día colabora en medios como Travel + Leisure, Bleu & Blanc, Mundo Ejecutivo, First Class, Radio MVS y Revista S1ngular. Ha escrito tres libros de viajes junto con Alexis y Deby Beard y co-fundó Marcas de Lujo Asociadas by American Express, un club exclusivo conformado por las marcas de lujo más importantes del país.