Diario Judío México - Así es…

La Copa MX es menospreciada a menudo por jugadores, técnicos, medios de comunicación e incluso, algunos aficionados, quién sabe qué sería de este torneo si más de uno aprovechara su potencial… Pero eso es harina de otro costal. Esas cosas surrealistas sólo pasan en . Y aún así, es el ejemplo perfecto para esta columna.

El Estadio Azul se coloreó de blanco y rojo el pasado miércoles cuando Cruz Azul recibió a Necaxa en la semifinal de la Copa MX y no precisamente por la aclamada victoria de los Rayos sobre la Máquina, sino porque muchos aficionados del conjunto rojiblanco asistieron al estadio para ver al equipo de sus amores, una vez más, en vivo y a todo color.

Esas cosas surrealistas pasan en : un equipo histórico de la CDMX de un día al otro es removido de su terruño y enviado a una nueva casa, donde otra gente, desconocida, lo recibe sin saber qué esperar… Hoy Necaxa es de Aguascalientes, pero la gente de la capital aún añora ver cada quince días a su equipo, hoy la afición hidrocálida y defeña dejaron de luchar por ver quién es “más” fanático y se unieron a favor de la causa común, hoy los de aquí aprovechan cuando pueden y los de allá cobijan cuando quieren. Los Rayos del Necaxa tienen otra forma y construyen otra historia: su gente, de aquí, allá y acullá no olvida, no perdona y no se desilusiona; todos aprendieron a vivir con la realidad y sobrellevarla, porque es un surrealista y no hay de otra.

Paradójico que hay muchos chistes acerca de la cantidad de aficionados del Necaxa y que ellos, los “locos” de los Rayos, sigan mostrando que la gente se equivoca, que Televisa se equivocó desterrándolo, y que son bastantes fanáticos los que usan la playera rojiblanca orgullosos cada vez que pueden y que las alegrías –pocas desafortunadamente para ellos en los últimos años– lo permiten.

Esas cosas surrealistas pasan en . Y es que lo que pasó el miércoles en el Estadio Azul es el ejemplo de que de ninguna manera se debe permitir que más identidades sean alteradas o removidas de su lugar y forma de origen… afición, negocio y hay en todos lados, sólo debe buscarse la forma de que sea redituable. Lo mismo pueden decir los aficionados del Atlante, del Irapuato, de La Piedad, de Veracruz, de Chiapas, de Ciudad Juárez…

La identidad del Necaxa hoy está en su historia, y estará en los nuevos ídolos que surjan… Mientras, el mexicano debe asegurarse de tener más conjuntos que hagan vibrar las gradas, que potencien las virtudes de cada lugar y den algo a su población de qué estar orgullosos. Pero repito, este es un surrealista.

Así es…

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Idealista implacable. Escucho soundtracks de películas épicas para inspirarme, tengo un romance exorbitante con la comida y soy chef hogareño de paladar exigente. Leo libros de historias legendarias; soy amante de los deportes, en especial de los Rayos del Necaxa y los 49s de San Francisco. Escribo cuentos y crónicas. Colaboro como periodista y fotógrafo de gastronomía, viajes, estilo de vida y deportes en varias revistas y sitios de internet.