Diario Judío México - Hemos visto esta semana pasar el tren de la vida y comprobado que hace años hay pasajeros subidos al convoy del relato. Podemos señalar que como Nación somos los únicos seres vivos del planeta que buscamos la misma piedra para tropezar con ella, sin tratar de tomar otro camino o al ver el obstáculo eludirlo.

El lunes 2 desde los Tribunales de Comodoro Py casi fuimos obligados a ver una cadena nacional con la actuación de CFK, en un stand up paranoico. Se trató de una audiencia por estar imputada en una causa grave de lavado de dinero y donde CFK luego de 3 horas y media de destilar odio y mentir, realizar una defensa , no jurídica, se negó vehemente y agresivamente a responder preguntas del fiscal o querellantes y salir de la sala amenazando al tribunal.

El martes 3 soportamos las explicaciones del Presidente electo Alberto F. que dijo que la defensa de CFK fue “impresionante” y una de las mejores que escuchó en su vida profesional. Omitió que CFK es una perseguida por el Código Penal y él se comportó como los genuflexos que asistían a los actos en La Rosada buscando un puestito en el poder. Pero no evitó atacar a los periodistas Hugo Alconada Mon y Darío Lopreite y prometió que en su gestión acabará (no dijo cómo) con los operadores judiciales y mediáticos.

Mostró que lo que dice ahora lo desmiente a los pocos minutos:dijo que no revisará lo que firmó la con relación al Hezbollah como integrante del terrorismo mundial y está por designar a Sabina Frederik en Seguridad Nacional, una antropóloga que ya fijó su posición negando la pertenencia de Hezbollah al terrorismo internacional:”es un problema de la NATO, no del país” y se olvida de los 2 atentados (AMIA y Embajada).

Al dúo presidencial le faltan apenas 6 senadores para tener la mayoría especial para cumplir en el Congreso con 2 objetivos: modificar el Sistema Judicial y dictar una Constitución a su medida totalitaria y autocrática.

Mandela dijo:“Es el deber de los periodistas examinar la conducta de las figuras públicas y exponerlas a la luz”.

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Nací el 9 de marzo de 1942 en Buenos Aires, Argentina. Tengo educación secundaria y algunos años de Derecho pero por razones de tiempo dejé para casarme y trabajar en una industria química de mi familia política desde 1964 hasta el 2001, comenzando en el sector costos hasta ser director financiero-administrativo de la empresa, que en aquel momento tenía 3 plantas y unos 300 dependientes. Mi esposa Irene es Profesora Nacional de Artes Visuales, es artista plástica y estudió entre otros con Urruchúa, Castagnino, Schurjin, Pujía, etc. Tenemos 2 hijos Juana Elizabeth, Abogada y con una Maestría en Derecho Internacional Público, radicada y ciudadana canadiense desde el 2002, casada y que nos dio una hermosa nieta de 7 años. Nuestro hijo varón se radicó en México D.F. también el 2002, montó una empresa que se dedica a la venta de aceros para la construcción de la cual es Gerente Comercial, soltero, 44 años. Mi suegra, fallecida en el 2006, fue escritora de cuentos y poemas, con muchos libros publicados y premios en distintos países, incluyendo el Fernando Jeno a la Poesía en México en 1979; sus libros figuran en diversas bibliotecas, incluyendo la del Congreso de EE.UU. Mis hijos siendo pequeños obtuvieron menciones y premios en el famoso Concurso Shankar de pintura, en la India y algunas de sus obras ilustraron libros de poemas de la abuela materna Arminda Ralesky. De esta mujer el Maestro Jacobo Ficher compuso una obra para coro y orquesta del poema Kadish Laico y además algunos de sus poemas formaron parte del repertorio de Berta Singerma. Yo soy socio vitalicio de la Sociedad Hebraica Argentina desde 1979 y fui parte del Consejo Directivo y del Consejo Consultivo en varios períodos. Siempre me interesó la política seria y desde hace unos años escribo a los diarios como una forma de participación activa.