Diario Judío México - Indudablemente, el fue un parteaguas para la humanidad en el siglo XX. El se dio en el seno de la civilización judeocristiana y tuvo como motor central uno de los odios más antiguos: el antisemitismo. Además, el fue un genocidio total y global en la Alemania nazi y la Europa ocupada. El sentó las bases de la justicia y del régimen internacional de los derechos humanos. En vísperas del Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del (el 27 enero, de acuerdo con la resolución de Naciones Unidas 2005) es fundamental preguntarse si es posible precisar lecciones del en nuestros tiempos y cuáles son estas.

Desde una perspectiva de ciencia política, el es un caso histórico singular que arroja luz sobre las dinámicas macro y micro de la violencia masiva (King, 2012). Desde la óptica educativa, el nos ofrece un marco para estudiar pasados nacionales traumáticos y con ello construir identidad y cohesión, historia y memoria (UNESCO, 2019). Los expertos en el tema nos recuerdan que las lecciones del deben ser precisadas con enorme cautela precisamente por la complejidad del tema. Michael R. Marrus señala que la historia está sujeta a distintas interpretaciones, por lo que es muy difícil derivar lecciones universales del . De ahí que debamos preguntarnos qué tipo de lecciones son válidas para qué tipo de situaciones. No hay tal cosa como “lecciones del ” sino que la historia le habla al presente de distintas maneras.

La ciencia política, la educación y la historia ofrecen visiones particulares y complementarias. Nos hacen ver que el es singular y comparable con otros genocidios en cuanto a la fragilidad de la democracia, los mecanismos de destrucción, y la interacción entre ideología y política. Nos recuerdan la importancia que tiene el identificar oportunamente las señales tempranas de alerta y los factores de riesgo para con ello poder avanzar en materia de prevención. El es un evento histórico que debe ser abordado en todos sus matices, pero precisamente por ello se construye como un referente moral potente para la humanidad.

Aun cuando las lecciones del cambien en función de los archivos, los hallazgos y las interpretaciones, son pautas para comprender el bien, el mal y las “zonas grises” de la conducta humana. Siguiendo a Michael Marrus, podemos concluir que mirar las lecciones del de manera crítica es una tarea obligada y que ello refuerza la idea de que este evento histórico tiene aún mucho que enseñarnos, incluso cuando no nos ofrezca soluciones generales para los grandes problemas del siglo XXI: guerra y violencia, migración forzada, discursos de odio, discriminación y violaciones a los derechos humanos.

Titular, Cátedra A.G. Leventis para el Estudio de Chipre, Facultad Estudios Globales, Universidad Anáhuac