Diario Judío México - Siempre pensé que las universidades, los
estudios, el tener hecha ya una carrera eran la solución total para triunfar en la vida…

Hoy después de años transcurridos, me convenzo
que la educación que la vida nos da en su
transcurrir, es la experiencia que vale más mucho
más que un título universitario.

El saber, haber leído, las calificaciones
sobresalientes valen sirven, pero no califican no
capacitan cuando de vivir se trata… Debo
reconocer que los conocimientos adquiridos en
las aulas son de gran ayuda.

Se aprende a vivir viviendo, exponiéndose,
corriendo riesgos, tomando decisiones; eso no se
encuentra en los libros de texto.

Un hombre educado por la vida ha adquirido ya
tacto, experiencia, el know how , de algunas
cosas, cosecha resultados que antes fueron
fracasos.

El que ha sido educado por la vida jamás recibe
un titulo, un diploma, una constancia por la razón
que en la escuela de la vida no existe el final de
una carrera… Las puertas de esa escuela no se
cierran, ni hay ceremonias de graduación porque
la cátedra y el aprendizaje nunca terminan…
Siempre hay algo que aprender… ¿No es esto un
reto fascinante?

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Industrial y asesor en materia de seguros y fianzas, inicia su actividad periodística hace siete años, principalmente en periódicos y revistas comunitarias judías y en el periódico El Asegurador, en su sección "Vivir seguros".