Se nos olvida muy pronto el verbo; agradecer en primer lugar la variedad de culturas sin  detrimento de ninguna, en el mundo; el del avance, porsupuestísimo, se alarga en esperanza, siendo elevado de sus propias miserias humanas, cuando se crean lazos de respeto y tolerancia hacia la diferencia. El antisemistismo, ya en alarma, por apretar el botón de la discordia por una minoría autocomplaciente, interesados en dividir al hombre, a su país y al conjunto de la sociedad, fomentando el odio hacia la diferencia de la esperanza, véase el como estandarte arrojadizo de  miserias, y de mediocridad, así se desvelan los tiranos, intentando culpar a un pueblo inocente como es el pueblo judío, de todos los dolores habidos y por haber en la especie humana.

Tal esperpento de tesis propagandística, especialista en rebanarnos nuestra sesera, es además de intolerable, bastante pueril, y fácilmente extensible; para cuando se enteren de lo que hemos hecho, ellos mismos serán más culpables que nosotros, porque tendrán las manos llenas de sangre, en una secuencia experimental y ancestral de manipulación social a través de los Mas Media de desinformación, eliminando por supuesto, todo vestigio de sentido común y de instrumental educativo. Pues hasta los miembros más fagocitados, a punto de perder su vista ante la comisión de su propio crimen, son capaces de entender, si les dejan un mínimo de suelo y raíces para que sus árboles de la vida florezcan, la elección entre la vida y la muerte, por más que se quiera relativizar hasta perderse en el bosque de los errores impuestos y las falsas creencias consoladoras que nos intentan imponer no tiene mucha ciencia al respecto. Mediante un reparador estrangulamiento a nuestros propios hermanos, como medida purificadora y expiatoria por los años de los años, nos ha convertido en culpables, no sólo de nuestra propia ignorancia sino de la vida ajena.

Tal odio ya nos lo vamos preparando antes incluso de la autoflagelación y la lengua viperina para con nuestro vecino. Alertan ya todos los instrumentos de recogidas de datos ante los organismos oficiales y gubernamentales de ámbito nacional e internacional.

Bien saben las sombras cómo y cuando atacar a la raíz de las cosas, crear discordia y zarandear los árboles sin pauta alguna conocida.

Recordemos por puro ejercicio de dignidad humana y responsabilidad, ante la vida misma, las persecuciones de los hombres-sombra a los judíos y hacia la diferencia, a quienes nos han dejado importantísimos avances en , todos nos beneficiamos, así como ejemplos de convivencia y avances humanos y sociales, en innumerables culturas y naciones por las que han pasado a lo largo de su historia de la historia, perviviendo durante siglos, por cierto. Hemos olvidado muy pronto los horrores de la segunda guerra mundial y su holocausto, la industria de la muerte y toda la maquinaria humana, perdida ya el alma y la vida, al empujar a la humanidad a la desaparición de sí misma.

Primero me molestan estos, luego los otros y después todo el mundo.

Es responsabilidad obligada el no dejarse manipular en procesos de divulgación estudiada, siempre funcionó en la historia acusar a los inocentes de nuestras propias faltas o plantar cizaña mediante mentiras y calumnias como maniobra de perversa distracción, para perpetrar sus propias fechorías (la intolerancia de los ladrones) distrayendo al gran público en masa y teniéndola ocupada; persiguiendo a una comunidad muchas veces desprotegida y desamparada, pese a inclinarse la balanza a su favor y a la de todos aquellos que arrojen un mínimo de luz sobre sus congéneres, la verdad, cómo siempre, hace tambalear sus egóicas . No pierdan ni el corazón ni la cabeza, señoras y señores, en la industria del odio y la indiferencia hacia nuestros propios hermanos, en un matadero otrora, para desgracia de la evolución humana, institucionalizado.

Todos somos responsables en derecho y en deber, de trabajar para La Paz y el entendimiento entre todos los seres humanos independientemente de las ideologías o religiones profesadas.

ANNO TEMPLI CMII.Brunete

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