Diario Judío México - Las tiendas, por otra parte fragantes, de Lush Cosmetics, recientemente han estado emitiendo un mal olor. Esta empresa británica, fundada en 1995, es ahora una marca mundial que disfruta de éxito en diferentes países alrededor del mundo, con una notable excepción – . Personificando la virilidad en curso de la campaña de Boicot-Desinversión-Sanciones (BDS), Lush se ha negado a abrir una tienda en , irónicamente, citando preocupaciones sobre “discriminación”.

La semana pasada la compañía le dijo a Jewish Chronicle de Londres: “No sentimos que sea un ambiente seguro tener una tienda [en ]. ¿Querríamos tener una tienda donde no podríamos tener una mezcla? Tenemos una actitud multicultural en todo lo que hacemos; queremos que todos, en el país en el que tenemos negocios, tengan igualdad de condiciones en cuanto a los derechos humanos básicos. Alguna de la gente tendría que venir a través de los puestos de control y ser tratada diferentemente en su camino al trabajo – ésa sería nuestra preocupación”.

Esto es, por supuesto, un subterfugio. Además de la estricta legislación igualitaria de , el país cuenta con ciudadanos musulmanes y árabes que sirven en puestos del más alto rango, incluyendo Miembros del Parlamento, Jueces de la Corte Suprema, diplomáticos de alto rango, médicos de alta categoría en todos sus hospitales y profesores en sus universidades. Tómese en cuenta a Ismael Khaldi, un beduino que ha llegado a ser el diplomático musulmán de más alto rango de en el Ministerio de Relaciones Exteriores – un papel que lo ha visto servir como asesor de Avigdor Lieberman. La Fuerza de Defensa Israelí también nombró a su primer oficial musulmán el año pasado, el Teniente Hesham Aborea.

Por el contrario, Lush mantiene tiendas en Arabia Saudita, donde ninguna mujer puede conducir ni salir de su casa sin permiso masculino, donde ni siquiera la Biblia está permitida, y donde nadie más que los musulmanes pueden entrar en lo que consideran su ciudad santa. Del mismo modo, Lush parece no encontrar ningún problema en hacer negocios en Sri Lanka, donde el gobierno realizó una limpieza étnica de unos 20.000 tamiles, en el conflicto sectario en curso en el país. Ningún país es un bastión de los principios igualitarios que Lush, tan santurronamente, dice defender.

Hay un punto mucho más amplio a considerar que tan sólo las acciones de una empresa privada y dónde elige hacer negocios. Lush es el síntoma de un amplio medio ambiente Boicot-Desinversión-Sanciones (BDS) que golpea contra la idea misma del estado de libre y democrático. Esta campaña equipara a con el apartheid de Sudáfrica y trata de aislarlo internacionalmente.

Eso ha sido confirmado por la promoción de Lush de una canción de la caridad OneWorld. Su objetivo es animar a los seguidores a comprar la música y asegurar su lugar en las listas, demostrando un punto político a través de la lista publicada del ‘top 40’ de las ventas de discos.

En su página web, Lush explica: “El proyecto comenzó después de que el guitarrista Faithless, Dave Randall, regresara recientemente de la Margen Occidental, Lo que vio lo convenció de que la vida, para la mayoría de los palestinos que viven bajo la ilegal ocupación israelí, es al menos tan mala como la sufrida por los negros sudafricanos en los viejos malos tiempos del apartheid”.

Lush también declara que, “La catástrofe que enfrenta el pueblo palestino es uno de los temas de justicia global definitorios de nuestro tiempo”. La letra de la canción hace pasar cuestiones políticas altamente polémicas, como verdades indiscutibles:

Tantos años de catástrofe, más de seis millones de refugiados,

Podrías ser tú y tu familia,

Obligado a abandonar tu hogar y tu historia.

Nosotros somos el pueblo, y éste es nuestro tiempo,

Ponte de pie, canta en voz alta, por Palestina

Sin importar tu fe o comunidad, ésto es un crimen contra la humanidad,

Gaza se convirtió en un campo de prisioneros, el muro del apartheid divide la Margen Occidental.

Entre los grupos británicos que apoyan a OneWorld está Amigos de al-Aqsa, que tiene un historial de . Su director, Ismail Patel, ha glorificado a Hamas, diciendo: “Hamas no es una organización terrorista. La razón por la que odian a Hamas es porque se niegan a ser subyugados, ocupados por el Estado de , y saludamos a Hamas por hacer frente a ”. Le rogaría, a él o a cualquier otra persona en conexión con esto, que eche un vistazo a la Carta de Hamas, un compendio de mentiras difamatorias. También cita, con aprobación, a negadores del Holocausto, tanto en sus conferencias como en sus publicaciones.

Iniciativas de este tipo son cada vez más comunes en Gran Bretaña, y representan una campaña, no tan insidiosa, para deslegitimar a Israel diplomáticamente y destruir su reputación. Ninguno de estos comentarios, por supuesto, sugiere que Israel es una sociedad impecable, sin imperfecciones ni discriminación. Claramente, los problemas persisten. Pero lo que campañas como ésta promueven, es una visión esencialista de Israel y de sus ciudadanos, como intrínsecamente ilegítimo y malvado.

Hasta ahora, aquellos que tratan de contrarrestar esta campaña han llamado a boicotear a Lush. Lo que, con toda probabilidad, no afectará a Lush económicamente, y que también representa el mismo tipo de miserable táctica que Lush está empleando. Lo que se necesita, en cambio, además de exponer los puntos de vista de Lush de acuerdo a lo que realmente son, es una campaña coherente y coordinada de educación, para corregir las falsedades que han instalado empresas de relaciones públicas de muchos millones de petrodólares y las emisiones islamistas de televisión, como al-Manar, y explicar razonablemente los temas en cuestión – tanto el chantaje político como económico que se comete contra ciudadanos de occidente, bien intencionados pero groseramente mal informados.

Fuente: Hudson-ny.org
Traducido para porisrael.org por José Blumenfeld
Difusion: www.porisrael.org