Diario Judío México - A la mujer, los sabios no le impusieron obligaciones religiosas sino mas bien el cuidado del hogar judío y la educación de los hijos. Pablo Link en “Bases del Judaísmo”, expresa que tres son los deberes principales que tiene que cumplir la misma en el hogar. Nidá, Jalá y Hadlacat a kner. La primera refiere a las leyes sobre relaciones sexuales. La Biblia prohíbe toda relación sexual durante la menstruación. De dicho estado impuro y previo al retorno a dichas prácticas, la mujer casada observante se someterá a la inmersión en el baño ritual ( mikve).

En segundo lugar, se debe arrojar al fuego una parte de la masa con la cual se elabora el pan especial del descanso sabático. El simbolismo tiende a inculcar en la mujer el precepto bíblico de la caridad. La tercer obligación es el encendido de las velas previo al día sabático.

Nuestros antepasados fueron en algunos casos polígamos hasta que Rab. Gershom prohibió mediante edicto, dicha práctica cerca del año mil.

Una interesante discusión se desarrolló en las escuelas de Shamai e Hillel respecto al divorcio. Los primeros, rigoristas, sostenían que solo debía ser concedido al hombre en caso de adulterio de su esposa. La escuela de Hillel consideraba que bastaba como su fundamento la destrucción de la armonía familiar siendo para ello menester el mutuo consentimiento. También se le concede por la sola voluntad de la mujer si el cónyuge sufre de alguna enfermedad incurable o tiene un trabajo reprobable. Para el Talmud solo la mujer era culpable de la esterilidad y ello era también motivo de divorcio para el hombre.

El judaísmo talmúdico no previno para la mujer, dado que no tiene que participar de los cultos religiosos, un símil de la Bar Mitzvá ( festejo de la primera lectura de la Toráh e inicio de la mayoría de edad). Solo con la aparición de tendencias reformistas y liberales en Alemania y EEUU nace la Bat Mitzvá para las niñas de 12 años. Este acto que tuvo como inspiración la comunión cristiana no es aceptado por la ortodoxia.

La educación religiosa de las mujeres no pasa de la academia primaria ( Bet Hasefer), a diferencia de los varones donde pueden cursar dos grados académicos más; el Beit Hamidrash y la Yeshivá (*).

A las buenas y malas esposas se refiere el talmud. Dice Rabí Akiva: rico es aquel que tiene una esposa virtuosa ( Shabat 25 b). Los que tienen una mala esposa están exentos de ir al infierno ( Eruvin 41 b). Quien es dominado por su mujer no tiene una vida ( Pesajim 32 b).

Respecto a la importancia que el matrimonio tiene en el hombre, el Talmud señala que la casa de un hombre es su esposa ( Yoma I.1). Para que el hombre tenga su casa en paz debe amar a su mujer como a si mismo y honrarla mas que a si mismo ( Yevamot 42 b). El judío que no tiene esposa vive sin alegría, sin bendición y sin nada bueno ( Yevamot 62). Rabí Alexander dijo que al hombre que sobrevive a su esposa le parece que el mundo se ha oscurecido para él.

Como todo pensamiento jurisprudencial y doctrinario, en el Talmud lo sublime se mezcla con lo criticable siguiendo a sabios que son hijos de su tiempo. Dice este compendio doctrinario que una hija es un falso tesoro para su padre. Las preocupaciones que ella le puede producir le van a quitar su sueño de por vida. Cuando la misma es joven su padre teme que la seduzcan. En la adolescencia teme que se entregue a la prostitución. Cuando esta en edad de casarse teme que no encuentre marido. Si superó esta meta se debe temer su esterilidad. Cuando es vieja teme que se vuelque hacia la brujería.

No quiero terminar el artículo con una mala sentencia. Por ello elegí las siguientes: Todo aquel que desposa una mujer sólo por su fortuna, tendrá hijos que lo avergozarán ( Sota 70 A) o su correlato, en la elección de su compañera, el hombre no debe guiarse por consideraciones de índole material sino morales. La verdadera fortuna de un hombre es tener una esposa virtuosa ( Kiddushin 71 b).

(*) En el Beit Hasefer se enseña la biblia. En el Beit Hamidrash se enseña la Mishná que son comentarios a la Biblia, hebreo e historia judía. En la Yeshiva se enseña también la guemará ( comentarios sobre los comentarios a la biblia ) y la Cabalá, entre otras cosas.
(*) Las citas talmúdicas fueron extraídas de Antología del Talmud, Dr. David Romano, Barcelona 1953.

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Nací en Montevideo en 1967. Egresé de la Universidad de la República en 1992 con el título de Doctor en Derecho y Ciencias Sociales.Soy docente universitario en la cátedra de derecho comercial en la Universidad Católica y en la Universidad de la República, en las carreras de contador público y administración de empresas.Desde el 2008 soy columnista de Mensuario Identidad.