Pocas veces se hace referencia al importante movimiento de masas judías que provocó el misticismo del falso Mesías, Shabbetai Tzví.

La serie de catástrofes que se abatieron sobre la comunidad judía en Europa Oriental desde 1648 en adelante fueron un poderoso factor en el surgimiento de estas esperanzas.

Shabbetai de muy joven bebió el Zohar y el Ari. En su juventud, pasábase los días rezando y ayunando al punto de caer en la inconciencia. Padecía lo que hoy clínicamente se llama bipolaridad. En 1664 contrajo su tercer matrimonio con Sara, una refugiada de las masacres de Chmielnitzki de 1648 de dudosa reputación. Obtuvo su reconocimiento cuando luego de dejar Egipto, donde se radicó luego de ser expulsado de su tierra natal, se enteró por una carta de Shmuel Gandor, de que en Gaza existía un iluminado que les revelaba a todos la misión secreta de su alma. Este era Abraham Natán ben Elisha Hayyim Ashkenazi (1644-1680) más conocido como Natán de Gaza.

Natán, con menos de veinte años, había comenzado el estudio profundo de la cabalá de Luria. Es significativo que este hubiese modificado los conceptos de Luria para adaptarlos a la proyección particular del Mesías que él mismo había comenzado a concebir.

En setiembre de 1665, Natán hizo conocer el programa del Mesías donde incluía la dispensa a todos los pecadores. Su primer acto sería apoderarse nada menos que de la corona de Turquía. Después iría a Sambatyon a reunir a las diez tribus perdidas que harían su reaparición y se casaría con Rebeca, la hija mayor de Moisés que habría resucitado.

Lo cierto es que el falso mesías, se sintió impulsado en su marcha gloriosa a perpetrar actos que iban contra la ley religiosa (maasim zarim). Por ejemplo derogó entre sus partidarios la obligación de ayunar el 9 de av, implantado en memoria de la destrucción del templo, convirtiéndolo en día de regocijo, dado que ese día él había nacido. Pronunciaba en público el nombre de d-os. Rompió la cashrut obligando a los demás a hacer lo mismo. Denunció a los rabinos incrédulos como animales sucios. Anunció la fecha de la redención para el 18 de junio de 1666. Apresado por el Sultán Mahomet IV, Nehemías Ha Cohen lo interrogó por orden del antedicho. Se le dio la opción de morir o convertirse al islam y optó por lo segundo transformándose en Aziz Mehmed Efendi.

A sus partidarios les explicaba que abrazó esta religión para atraer a sus partidarios al judaísmo. Cuando pese a hacerse pasar por un ferviente mahometano favorecido en la corte del Sultánb, incluyó en sus rezos islámicos, cánticos judíos, fue desterrado a Dulcina, en Albania a donde se vio aislado de sus allegados, muriendo en 1676. Tzví no dejó escritos, ni se le atribuye frase alguna.

Natán falleció cuatro años más tarde, en 1680 pero por la época de su desaparición ya había elaborado una teoría flexible que explicaba no sólo los actos de Tzví sino otro hechos desconcertantes: No había un conjunto de luces, como habían creído Luria y otros cabalistas sino dos: un conjunto meditativo (bueno) y un conjunto irreflexivo (tendiente hacia lo malo). La creación se desarrolla por medio de una dialéctica entre los dos conjuntos de luces. Lejos de ser una traición, veía en la decisión de Shabbetai, una nueva misión tendiente a liberar las chispas del sistema de Luria que estaban distribuidas entre los gentiles y el Islam. Mientras los judíos restauraban las chispas distribuidas entre ellos, el Mesías asumía la tarea de reunir las chispas de los demás pueblos. Era un caballo de Troya bajo la apariencia del mal.

Luego de la muerte de ambos, fue en Turquía donde se constituyó una secta de shabbetaístas, al frente de la cual se colocó su cuñado Iacov. El foco central se halló en Salónica. Sus adherentes afirmaban que no era necesario cumplir con las mitzvot ya que se acercaba la era mesiánica. Sus adherentes, solo en apariencia practicaban el Islam

No se debe subestimar la influencia directa e indirecta de las ideas cristianas sobre el shabbetaísmo. Estas se propagaron entre otras por los marranos. La idea de un Mesías apóstata podía presentárseles como la glorificación religiosa del mismo acto que siguió atormentando a sus propias conciencias.

El Talmud dice que el hijo de David sólo vendrá en una época completamente culpable o absolutamente inocente. De este epigrama muchos shabbetaicos sacaron la máxima, ya que no podemos ser santos, seamos pecadores.

El shabetaísmo adoptó la forma de una secta organizada de manera más o menos flexible, cuyos miembros se reunían en cónclaves secretos y se esforzaban por ocultar sus ideas y actividades del mundo exterior a fin de evitar la persecución.

La Galitzia oriental y Podolia se convirtieron en semillero del movimiento. A lo largo del siglo XVIII la secta se introdujo en Berlín, Hamburgo, Manheim, Fuerte y Dresde pero sobre todo Bohemia y Moravia.

Su movimiento perduró más de un siglo. Cuando no se produjo la resucitación de Tzví en 1700 o 1706 muchos de sus partidarios se convirtieron al cristianismo o al Islam.

Siempre que fue posible, fueron destruidos los libros místicos del shabbetaísmo, y una vez aniquilado el movimiento, se hizo todo lo que se pudo para minimizar su importancia. Se volvió obligatorio retratarlo como un incidente de poca importancia, como un asunto de una minoría, y fingir que hubo desde el comienzo una clara división entre los fieles ortodoxos y los herejes.

Para Gershom Scholem, este movimiento constituyó un intento de revolucionar el judaísmo desde dentro.. El shabbetaísmo representó la primera revuelta seria desde la Edad Media. Fue el primer caso de ideas místicas que condujeron directamente a la desintegración del judaísmo ortodoxo de los creyentes. Su misticismo herético produjo una explosión de tendencias nihilistas más o menos veladas entre sus seguidores. Finalmente alentó un espíritu de anarquismo religioso con una base mística que, cuando coincidió con circunstancias externas favorables, desempeño un papel muy importante, al crear la atmósfera moral e intelectual favorable al movimiento de reforma.

Fue la influencia de estos elementos que no se desligaron abiertamente del judaísmo rabínico la que, después de la Revolución francesa, se volvieron importantes dentro del judaísmo en la promoción del movimiento pro reforma, del liberalismo y de la ilustración.

Si quieres profundizar sobre la doctrina de Isaac Luria visita el siguiente hipervínculo:
http://diariojudio.com/opinion/el-exilio-de-d-os/43298/

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Nací en Montevideo en 1967. Egresé de la Universidad de la República en 1992 con el título de Doctor en Derecho y Ciencias Sociales.Soy docente universitario en la cátedra de derecho comercial en la Universidad Católica y en la Universidad de la República, en las carreras de contador público y administración de empresas.Desde el 2008 soy columnista de Mensuario Identidad.