Diario Judío México - En 2010, el aumento de la tasa de fertilidad judía israelí implica un fenómeno único, global y a largo plazo mientras que las mismas declinan bruscamente en el Tercer Mundo, en general y en los países musulmanes, en particular.

En 2010, hay mayoría judía del 66 % en 98.5% de la zona entre el río Jordan y el Mediterráneo (sin contar Gaza) y un 58% de mayoría judía con Gaza. Esa situación se beneficia de un viento de cola demográfico y de un alto potencial de Aliya (inmigración judía) y de expatriados israelíes que retornan.

En comparación, en 1900 y 1947, había un 8 % y un 33% de minoría judía, carente de infraestructura económica, tecnológica y militar. En 2010, la cantidad de árabes en Judea y Samaria aumentó, de manera considerable, en 900.000 (1.6 millones y no 2.5 millones) a través de la inclusión de 400.000 residentes del exterior, un doble recuento de 200.000 árabes de Jerusalén (que cuentan como árabes – israelíes por y como árabes de la Margen Occidental para la Autoridad Palestina), y por ignorar el saldo migratorio (diferencia entre inmigración y emigración) desde 1950 (por ejemplo, 17.000 en 2009), etc. a la par que, un estudio del Banco Mundial documenta una “inflación” del 32 % en la cantidad de nacimientos de palestinos.

Desde la aparición del Sionismo Moderno, el establecimiento demográfico lidió con el hecho que, los judíos, están destinados a ser una minoría al oeste del río Jordan. Afirma que los judíos deben renunciar a la geografía a fin de asegurar su demografía. Pero, ¿qué hay si, el fatalismo demográfico, se sustenta en supuestos y cifras equivocadas? ¿Qué, si el sistema demográfico adoptó las cifras palestinas sin auditar, a pesar de que esos números son refutados, año tras año, por los exámenes de nacimiento, muerte, migración y registros de ingresos a la escuela primaria? ¿Qué pasa si, las cifras palestinas, requieren una tasa de crecimiento de la población de casi el doble que la mayor tasa de crecimiento poblacional, mientras que, Gaza y Judea y Samaria figuran en los lugares 5º y 38º en la tasa de crecimiento poblacional global? ¿Qué hay si el establecimiento demográfico fracasó en darse cuenta que el aumento demográfico árabe, entre 1949-1969 (y previo al de 1967) y entre 1967 y 1990 (en Judea y Samaria y en Gaza), tuvo, hacia delante, una brusca disminución demográfica?

En contradicción a las proyecciones demográficas, la primera mitad de 2010 mantiene el crecimiento de la tasa de fertilidad judía frente a la brusca y rápida caída de la tasa de fertilidad árabe a través del mundo musulmán así como al oeste del río Jordán. La disminución en la fertilidad árabe resulta de la urbanización acelerada y de la modernización de los procesos, tales como educación, salud, empleo, planeamiento familiar, reducción de embarazos entre adolescentes, aumento de la mentalidad de carrera entre las , además de los temas de seguridad doméstica.

Otra potencial ola de inmigración

El Population Resource Center, con base en Washington, informó una brusca caída en la fertilidad musulmana global, tendiendo hacia dos nacimientos por cada mujer. Por ejemplo, Irán retrocedió de 8 nacimientos 30 años atrás, a 1.7; Egipto, 2.5; Norte de África, 1.9; Jordania, “melliza” de Judea y Samaria, se encuentra por debajo de los 3 por mujer y la tasa de fertilidad de Judea y Samaria es del 3.2 % en 2010. De acuerdo con los antecedentes demográficos hay una muy leve probabilidad de resucitar las altas tasas de fertilidad, luego de un periodo prolongado de una disminución significativa.

En contraste con el fatalismo demográfico, la participación de los nacimientos judíos en la de 1967 se incrementó en 2010- en especial dentro del sector secular- a un 76% de nacimientos, comparado con un 75 % en 2009, y 69% en 1995. De los 80.400 nacimientos de 1996, la cantidad de nacimientos judíos se catapultó en un 50 % a 121.000 en 2009, mientras que la suma anual de nacimientos árabes se estabilizó en 39.000 debido a su impresionante integración dentro de las estructuras de modernidad de .

La brecha de fertilidad entre árabes (3.5 nacimientos por mujer y tendencia hacia la baja) y judíos (2.9 y tendencia en alza) fue reducida de 6 nacimientos por mujer en 1969 a 0.6 en 2009. La erosión, en la tasa de fertilidad árabe, es 20 años más veloz que las proyecciones hechas por la Oficina Central de Estadísticas de .

En 2010, los demógrafos israelíes determinaron que, las fuentes de la Aliya, fueron saneadas. Sin embargo, durante los ´80, se desestimó toda noción de Aliya masiva desde URSS- incluso si las puertas permanecían abiertas- por razones culturales, económicas y de seguridad. Aunque, más de un millón de olim llegaron al Estado judío por las iniciativas del Primer Ministro Shamir; limitando a los judíos soviéticos a volar, directo, desde Moscú hacia y terminando con los certificados de refugiados, otorgados por parte de Estados Unidos, a los soviéticos.

Durante los años ´70, se sugirió que, los judíos occidentales, podían, pero no deseaban, emigrar mientras que, los judíos del bloque comunista, deseaban, pero no podían, emigrar. Unos 300.000 judíos llegaron a Israel por las iniciativas de la Primer Ministro Golda Meir. En 1948, los fundadores de la Oficina Central de Estadísticas de Israel se burlaron de la visión de Ben Gurion de una Aliya masiva aunque un millón de Olim llegó al Hogar Nacional judío gracias a las iniciativas de Ben Gurion.

En 2010, hay un potencial único para otra ola de Aliya y el regreso de expatriados, por el derrumbe económico y el aumento del antisemitismo en la ex URSS, Francia, Gran Bretaña y Argentina, así como la crisis económica de largo plazo de EEUU. ¿Resucitará Jerusalén una drástica actividad pro-aliya? ¿Se dará cuenta Jerusalén que la aliya es la razón de ser del Estado judío y el quid de la cuestión de su seguridad nacional y de su economía? ¿Elevará Jerusalén su aliya a la cima de su orden de prioridades nacionales, reafirmando la mayoría judía y desarraigando, por tanto el fatalismo demográfico, del debate público sobre los límites territoriales del Estado judío?

FuenteYnet
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