El poder del reconocimiento de los padres

Por:
- - Visto 961 veces

Todos necesitamos reconocimiento, no importa nuestra edad, necesitamos que alguien importante para nosotros nos refuerce lo valiosos y capaces que somos.

Nos encontramos a nosotros mismos, nos definimos y nos reconocemos a partir del reconocimiento del otro, este otro es parte de mi espejo interior.


Los adolescentes lo necesitan aún mas, pasan por una etapa difícil, pueden llegar a sentirse inseguros o inadecuados, ¡recuerda! están buscando su identidad!

La presión escolar y social puede llegar a ser extenuante Por esto es que necesitan tu soporte, necesitan sentirse contenidos, queridos y aceptados.

Quizás te estés preguntando; ¿pero como le hago para hablarle de algo positivo? la verdad es que vive bajo la ley del mínimo esfuerzo, su actitud es muy negativa y no se compromete ni se responsabiliza. Además parece creer que siempre tiene la razón, no le importa mi opinión y hasta parece molestarle mi presencia.

Precisamente por esto es que el te necesita tanto en este momento, las conductas negativas de los adolescentes nos hablan de su confusión, de su tristeza, de su miedo a no ser lo que se espera de el.

Una persona necesita haber tenido durante su infancia por lo menos una persona que lo considere “lo máximo”.

Esto le dará herramientas, le recordara que si ha sido tan querido y tan importante para alguien, seguramente lo puede ser para otras personas.

Si tus padres no creen en ti, ¿quien lo hará? Si tus padres creen que no eres capaz, ¡seguro es cierto!

A veces estamos conectados con nosotros mismos y no con nuestros hijos y por eso educamos de una manera autobiográfica.

Educamos a partir de nuestras expectativas, de nuestros propios ideales. De lo que somos o de lo que nunca pudimos ser.

Y se nos olvida que ese ser que trajimos al mundo no vino para cumplirnos nuestros deseos y se nos olvida también que ellos tienen sus propios deseos y escatimamos en palabras de apoyo, en abrazos y besos, omitimos la palmadita en la espalda.

La sociedad en la que vivimos tiene la cultura de dar reconocimiento a las personas que dan resultados, al alumno destacado, al competidor que gano la medalla, a la niña que consiguió la beca.

¿Que pasa entonces?

El o la joven no sabe como va en la vida, no tiene un punto de referencia, ¿si no tienes medalla no estas bien?

Los seres humanos tenemos en el núcleo de nuestra personalidad la necesidad de ser apreciados constantemente.

No deben recibir halagos solo cuándo logran algo. Debemos reconocerles su esfuerzo, su actitud, sus cualidades y no dar por hecho por ejemplo que tienen que ir a la escuela, o que tienen que ser educados, o que tienen que ayudar en la casa.

Por muchos años los padres de familia se han quejado de que se de por hecho que ellos sean los proveedores, así como las amas de casa dicen que su trabajo es el mas duro y el menos reconocido. Ellos esperan que se aprecie y valore lo que hacen.

Asistir a la escuela todos los días, aprobar los exámenes, tener amigos, ser bueno en deportes, ser invitado a las fiestas, todo esto es parte de la vida normal de un niño, pero sin duda requiere esfuerzo.

Imaginemos por un momento: que pasaría si viene Madonna a dar un concierto y al terminar nadie aplaude, el público le otorga un inmenso silencio!

¿Qué pensaría? Soy Madonna y no me importa lo que digan estas 10 mil personas, ¡claro que no!

Todos necesitamos reconocimiento, el reconocimiento es el espejo que nos refleja quienes somos y como vamos en la vida.

Un joven puede tener diferentes necesidades de reconocimiento, piénsalo, si no va muy bien en la escuela, ¿es momento de regañarlo o de motivarlo?, si no consiguió la beca, si reprobó el examen, si lo expulsaron de la escuela,

Esto no quiere decir que no hay que hacerlo consciente de que esto es una consecuencia de irresponsabilidad y falta de compromiso, pero hay retroalimentación positiva y negativa.

La positiva diría: debes sentirte mal de que reprobaste porque eres una persona muy capaz.

Ayúdale a buscar soluciones, trabaja con el para que se proponga metas, busca sus cualidades no sus logros, estos llegarán por consecuencia.

Explícale como sus decisiones afectaran su vida; “¿Te acuerdas que me dijiste que tu sueño era ser director de cine?”

Cuenta historias que lo motiven, por ejemplo; “Sabias que Tomas Alva Edison invento el foco después de 1000 intentos”

El reconocimiento trae de la mano compromiso, si alguien piensa que eres inteligente, quieres que siga pensando eso.

El campeón de fútbol quiere seguirlo siendo.

Si confían en ti y te admiran eso será un incentivo suficientemente fuerte para dar lo mejor de ti y así poder seguir sintiendo esa satisfacción que te da cuando te aplauden.

Silvia de 26, no cree poder tener una pareja, piensa que no debe tener hijos porque sería una mala madre. Siempre fue una alumna destacada (aunque tuvo sus tropiezos entrando a la adolescencia), ha tenido éxito en su trabajo, tiene muchos amigos que la quieren y la elogian constantemente.

Sin embargo las palabras de su padre están siempre presentes en su mente: no elegiste una buena carrera, es horrible la música que escuchas, deberías de vestirte bien, no lees entonces serás una inculta toda la vida, ¿te eligieron para dar el discurso en la graduación? ¡¡¡Porfavor, no te equivoques!!!

Sus éxitos reales no han podido competir con las palabras de su padre.

Seguramente el padre no pretendía lastimar a Silvia, probablemente era su manera de educar, a lo mejor pensó que eso le haría bien a su hija.

Lo que si es seguro es que no podía sentir el dolor de su hija, no tenía la capacidad de conectarse con ella y ser empático.

Las palabras encierran un poder que va más allá de lo que imaginamos, se transforman en realidad!!!

Un niño o adolescente que ha sentido desaprobación de su padre o madre lo seguirá buscando a lo largo de TODA su vida.

Freud decía: “El hombre será hijo hasta que muera el padre”, esto quiere decir que no importa que edad tenga tu hijo, siempre estas a tiempo de reflejarle la gran persona que es y puede ser.

Acerca de Sonia Tawil de Fasja

Psicóloga egresada de la Universidad Iberoamericana con excelencia académica, tiene una Maestría en Psicoterapia Psicoanalítica en Centro Eleia. Impartió clases a alumnos de licenciatura en Psicología en Centro Eleia durante 6 años. Especialista en terapia individual para adolescentes y adultos, así como en asesoría para padres. Comenzó un proyecto en 2005 llamado Ser padres en el nuevo milenio que consiste en impartir talleres y conferencias grupales e individuales para la prevención y solución de problemas en niños y adolescentes.Actualmente dentro de este proyecto ofrece asesoría acerca del impacto de las redes sociales en niños y adolescentes, así como en las relaciones humanas. Uno de sus objetivos dentro de su trayectoria profesional ha sido difundir y aplicar métodos de prevención dentro del ámbito familiar y escolar. Para este propósito ha trabajado muchos años con padres, maestros, adolescentes y adultos jóvenes. � EDUCACIÓN CONTINUA Investigación acerca de el impacto de redes sociales en niños y adolescentes así como en las relaciones personales, 2011-2012Actualizaciones teórico-clínicas en niñez y adolescencia.

1 comentario en «El poder del reconocimiento de los padres»
  1. Sonia: Está muy interesante. Me gusta mucho el artículo porque internamente me regaño si hay algo que no estoy haciendo bien como padre, y mi aplaudo a mí mismo cuando sí realizo lo que sugieres que hagamos. Felicidades!

    Responder

Deja tu Comentario

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.


El tamaño máximo de subida de archivos: 300 MB. Puedes subir: imagen, audio, vídeo, documento, hoja de cálculo, interactivo, texto, archivo, código, otra. Los enlaces a YouTube, Facebook, Twitter y otros servicios insertados en el texto del comentario se incrustarán automáticamente. Suelta el archivo aquí

Artículos Relacionados: