Diario Judío México - Los inmigrantes de origen ashkenazita que se establecen en durante la segunda década del siglo XX crea los mecanismos para conservar los elementos culturales traídos de Europa, entre ellos una prensa Yiddish. En la capital había soñadores, no eran poetas sino idealistas, activistas de partido, personas que deseaban dar a conocer sus ideas y pensamientos y así surgen diferentes proyectos de prensa en Yiddish.

Abril de 1923, Itzjak Berliner sacó el primer número impreso del periódico en Yiddish en . El periódico (hecho en mimeógrafo), llevaba el nombre de: Unzer Wort(nuestra palabra) “Órgano del Poalei Sión en y fue editado por Yosef Winiecki, quien también participó como escritor. Desde el primer número se reflejaron problemas culturales y económicos por los que atravesaba la creciente comunidad. Este periódico cerró en su tercera emisión por no poderse mantener.

Se buscó, posteriormente la posibilidad de obtener una serie de tipos apropiados para linotipo, para editar un periódico en Yiddish. Esto se logró a principios de 1927 y Menajem Biderman fue su primer impresor de oficio en lengua Yiddish en .

Así el 10 de abril de 1927, se publicó Mexicaner Yiddish lebn (vida judeo Mexicana) órgano de los escritores libre pensadores judíos; I Zajarias, Jacobo Glantz y Moishe Glicowsky quienes buscan reflejar toda clase de problemas y disyuntivas de una comunidad judía ya arraigada al país. Entre los temas centrales se encuentran el combatir el atraso y ayudar al desarrollo de la cultura judía en , implantar el Yiddish en escuelas progresistas, luchar por la productividad de la juventud creando escuelas politécnicas, difundir la política, la y la cultura del país y fundar un foro para los escritores judíos de para su mejor desarrollo.

El 1º de mayo aparece una nueva publicación Der Fraind (El amigo) dirigido por W Newman, en forma de tabloide, pretendía ser un semanario. Las noticias eran de carácter internacional y nada hablaban sobre México.

Casi simultáneamente se realiza el intento de editar otro semanario en México. Su redactor. Jacobo Glantz. Para asegurarse de la temporalidad de dicho periódico, lo nombra Di Woj La Semana. El primer número viene con la fecha del 17 de mayo de 1928, el segundo y último número, aparece el 1º de junio de 1928 Di Woj resultó ser un semanario pleno de noticias y artículos de carácter local.

A mediados de 1928 inicia el Colegio de Israelita de México la edición de su propio boletín redactado por su director, Meyer Berger. Se escribe sobre las fiestas tradicionales judías, literatura e historia judía adaptada a la mentalidad infantil.

En diciembre de 1929, una circular, el prospecto de Der Weg informa a los judíos residentes de México, sobre la pronta aparición del periódico independiente Der Weg, el cual se abocaría a difundir las novedades de las comunidades de la capital y de la provincia. Dicho órgano apoyaría la edición de las obras de los intelectuales y escritores judíos y serviría de enlace con el comercio y la industria. Las páginas 1, 2 y 3, están dedicadas a las noticias de corte nacional e internacional, además de noticias del mundo judío de México, El periódico alcanzó posteriormente un grado superior por su valor literario, al lograr rodearse de valores literarios e intelectuales.

Moisés Rosenberg convirtió el periódico en un órgano representativo de toda la comunidad israelita de México, al defender sus intereses sociales. Se adjudicó un nuevo triunfo, convirtiéndose en el hogar de escritores y artistas, pronto aglutinados en la Unión de Literarios y Artistas.

A finales de febrero de 1932. M. Rosemberg viaja a los de Norteamérica con el objeto de adquirir un linotipo, matrices y tipos para convertir a Der Weg en un diario. En marzo de 1932, bajo la incansable iniciativa de M. Rosemberg, se conforma la Prensa Judía integrada por M. Barúh, Sam Rosen, Moisés Rosemberg y Meyer Corona.

Di Tzait se convirtió en semanario el 4 de abril de 1936, bajo la dirección de Sh. Zfas y M. Rubinstein, I. Eibrams figuraba como administrador y surge como periódico comunitario independiente. En total aparecieron 198 números y tras algunas interrupciones, dejó de aparecer en septiembre de 1938. Los escritores que colaboraron en Di Tzait fueron M. Rubinstein (bajo diversos seudónimos), I. Eibrams, Salomón Kahan, Jacobo Glantz, I. Berliner, M. Dujovich.

En Di Tzait se reproducían asimismo, artículos del “Folkzeitujng” de Varsovia, órgano del Movimiento Bundista. Di Tzait tenía a su favor el tocar principalmente temas locales, pero con el defecto de que sus críticas lejos de ser constructivas, parecían oponerse a los intereses de kla comunidad. Atacaban al Colegio Israelita, a la Cámara de Comercio, al Comité Pro-Refugiados, a las Organizaciones Juveniles, al Banco Mercantil. Contrarrestaba al Weg y a su lucha contra el antisemitismo, supuestamente un líbelo y a todos y cada uno de los activistas comunitarios.

A mediados de 1937, se iniciaron los conflictos entre los bundistas y los comunistas. El 15 de abril dejó de aparecer. Se disolvió la Editorial Cooperativa y los empleados clausuraron su local. En mayo, M. Rubinstein intentó renovar Di Tzait en un formato más pequeño. Apareció esporádicamente hasta septiembre de 1938.

En abril de 1939 aparece Di Shtime (la voz) bajo la dirección de M. Rubinstein como empresa privada y en forma semanal. Su lineamiento era similar, por herencia a DiTzait, aunque más mesurado, pues dependía económicamente de todo tipo de suscriptores y anunciantes.

Así inició una larga tradición de la prensa Yiddish mexicana que continua hasta muy avanzado el siglo XX, servía de laso de unión e identidad de la Comunidad Ashkenazí de México.

Las opiniones expresadas aquí representan el punto de vista particular de nuestros periodistas, columnistas y colaboradores y/o agencias informativas y no representan en modo alguno la opinión de diariojudio.com y sus directivos. Si usted difiere con los conceptos vertidos por el autor, puede expresar su opinión enviando su comentario.

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.