El Hezbolá (también escrito como Hizbulláh) y que literalmente significa "Partido de Dios", es una organización islamista libanesa, prosiria y proiraní, que cuenta con un brazo político y otro paramilitar. Se trata de un movimiento social y político que ostenta una gran base de apoyo de la comunidad libanesa musulmana chií, que representa alrededor del 35% de la población del país, unos cuatro millones de habitantes. En muchos sentidos, Hezbolá es más poderoso que el propio Estado libanés.

El objetivo de Hezbolá es la implantación de un Estado islámico en el Líbano y, para lograr su objetivo, se ha reconfigurado a sí mismo a través de los años. Fundado en el año de 1977 en Irán, fue el brazo de inteligencia y actividades paramilitares que ayudó a los ayatolas a obtener el control absoluto en los primeros años de la revolución. Actualmente, Hezbolá cuenta con miembros en posiciones importantes del gobierno libanés, al tiempo que su brazo armado cuenta con miles de integrantes y otros tantos miles son activistas por todo Líbano.

El gobierno de la República Islámica del ha financiado a Hezbolá desde hace ya varias décadas, ya que es de sumo interés continuar la expansión de la ideología fundamentalista musulmana chií que el actual régimen de Ahmadinejad y el Ayatola promueven, que busca afianzarse en todo el Medio Oriente (con miras al resto del planeta) con el Islam como la verdad absoluta y madre de todas las religiones, con un atómico y dueño absoluto de los recursos naturales de la región.

Dado el mutuo interés de ambos grupos –Hezbolá e Irán – por la destrucción de lo que ellos denominan la "entidad invasora sionista" (refiriéndose al Estado de Israel), así como el destierro absoluto de todo interés norteamericano en la región (sumado a cualquier otro "infiel", es decir, cualquier no musulmán), se calcula que la República Islámica del otorga, según diversas fuentes, entre 200 y 400 millones de dólares al año a Hezbolá.

Actualmente, son seis los países que consideran oficialmente a Hezbolá una organización terrorista; Australia, Canadá, Israel, Países Bajos, Reino Unido y Estados Unidos, además de la Unión Europea en su totalidad. La mayoría de los Estados árabes y musulmanes, así como los cristianos del Líbano, consideran a Hezbolá como un grupo de resistencia legítimo.

Oficiales de inteligencia norteamericanos estiman que el arsenal de armas de Hezbolá, además de pistolas, rifles y cientos de tipos de armamento, existen entre 40,000 y 80,000 misiles de corto y largo alcance, así como artillería antiaérea, antitanques y anti barcos.

El grupo terrorista Hezbolá y sus afiliados alrededor del mundo han sido responsables de múltiples ataques contra poblaciones civiles, como por ejemplo secuestros de ciudadanos occidentales en Líbano en la década de los 80´s, coches bomba y ataques terroristas suicidas contra las centros militares estadounidenses en Beirut en 1983 (donde fueron asesinados más de 200 marinos norteamericanos), secuestros de aviones comerciales, los bombazos a la embajada israelí y a la Asociación Mutual Israelí en Argentina (con más de cien civiles muertos), el secuestro y asesinato de soldados israelíes, entre muchos otros.

La denominada "Segunda Guerra del Líbano" en 2006, en realidad no fue una guerra de Israel en contra del Líbano, sino una ofensiva contra Hezbolá en respuesta a la irrupción del grupo fundamentalista chií en territorio israelí, donde atacó y mató a soldados del ejército, secuestró a dos y lanzó cientos de misiles hacia varias ciudades de Israel, asesinando a decenas de civiles inocentes e incendiando casas y bosques en el norte de ese país.

Lo curioso de la situación es que el Líbano es un país miembro de la Organización de las Naciones Unidas. Resulta que dentro de su país tiene una milicia (Hezbolá). A su vez, esta milicia tiene miembros en el parlamento, inclusive ministros en el gabinete con capacidad de vetar decisiones del gobierno libanés. Además, es financiado, equipado y apoyado por otros dos estados miembros de las Naciones Unidas, y Siria. Cuenta con miles de misiles y alta tecnología que ni siquiera países soberanos en otras partes del mundo tienen, y otros miles de activistas dispuestos a servir a los intereses no de los ciudadanos libaneses, sino de la organización terrorista y desde más allá de sus fronteras, de los regímenes sirio-iraníes.

La lucha entre el Islam moderado y el Islam radical, la consolidación de una paz duradera en la región del Medio Oriente, así como el triunfo de las ideologías de democracia, libertad e igualdad, pasan por lograr el desarme de Hezbolá en Líbano e invitar a la organización, una vez más, a tomar la vía del diálogo y cambiar sus estatutos radicales que no aceptan el derecho a existir del Estado de Israel. En el medio del conflicto se encuentran millones de ciudadanos del Medio Oriente, y un tercer enfrentamiento armado entre Israel y Hezbolá que traería la muerte a cientos de ellos.

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Nacido en la provincia de Mendoza, Argentina, naturalizado mexicano, radica en la Ciudad de Querétaro desde hace más de 23 años. Licenciado en Relaciones Internacionales, colaboró y realizó estudios en el Institute for Counter-Terrorism del Interdisciplinary Center en la Ciudad de Herzliya, Israel. Actualmente es columnista de opinión para el periódico "AM" (perteneciente al grupo Reforma) de Querétaro, sobre temas internacionales, especialmente para el conflicto en el Medio Oriente. También coordina un Departamento de Vinculación Internacional en la Comisión Estatal de Aguas del Gobierno del Estado de Querétaro.