Diario Judío México - Además de los huevos de , y de la matzá de chocolate: lo mejor de Las Pascuas y de Pesaj ¡Es que no hay clases!

La maestra nos mandó hacer una redacción: “Las Pascuas”

La mía, está re demás, porque mi papá es cristiano y mi mamá es judía.
Mi papá esta , está re feliz porque dice que “Habemus Papa argentino” y una vez lo vio de lejos cuando estuvo en Buenos Aires. ¡Qué bobo! ¡No se sacó ni una foto con él!
Mi mamá también está re contenta porque parece que es un “Habemos Papa” que tiene muchos amigos judíos.

Suerte la maestra no le dio por ponernos a hacer cuentas, que son horribles. Escribir sobre la , es una “papa”. Se puede poner cualquier cosa.

En mi casa se festejan las dos Pascuas. La abuela Guitel ya me corrigió como ochenta veces de que no se dice: “festejar”; se dice “celebrar” “conmemorar” ufaaa. Pero yo lo hago para hacerla rabiar un poco. Más brava se puso cuando mamá le llevó a papá, de novio. Era porque era cristiano. Pero después se calmó y ahora lo quiere un montón y a su mishpuje, come dice ella, también.

La familia de papá trae los postres. Huevos de - pero no de los chiquitos ¡los enormes! Esos que vienen con sorpresas como la gente ¡no con cualquier porquería! También traen otros postres con merengue, que yo ni los pruebo. Ellos respetan a la familia de mamá que no come harina. Igual mi mamá lo único que hace es poner la mesa.

La que cocina todo para esa noche: es mi abuela Guitel. ¡Y no deja que la ayuden! Dice que nadie tiene “la mano” de ella para hacer el guefilte fish- que son las pelotitas de pescado sin espinas- y darle la forma que tienen que tener. Sólo deja que laven las ollas y las asaderas cuando termina. ¡Menos mal que los huevos de los traen a último momento! Si no tendrían un olor a pescado que se los tendríamos que dar de comer a Rodríguez, que es mi gato.

Es que la abuela viene a cocinar a mi casa. Antes hacía todo en la casa de ella, pero ahora que ya cumplió como cincuenta años, está un poco vieja la pobre- para andar trasladando paquetes y paquetitos, como si fuera una mudanza.

Los pollos los adoba un día antes, en mi casa ¡uggg! Así que la heladera ¡queda que es una peste, del olor a ajo! Y eso que mamá encierra a los pollos en papel y nylon. Así que por un día entero, la heladera queda “clausurada”- como dice mi hermano grande.

¡Mejor! Papá encarga hamburguesas que es bien rico- y que casi nunca nos compra – porque dice que “eso” no es comida.

Mamá no puede creer el celo que pone la abuela Guitel en la preparación de la comida para Pesaj, que es “mi mitad judía” de Pascua. ¿Qué será “celo”? Mejor no pregunto. Mamá ya anduvo discutiendo con la abuela por el tema del menú. La abuela hizo higadito de pollo con mucho huevo y cebolla frita en aceite.
-¿Vos querés eliminar a todos los hombres de la familia? Porque “eso” es pura grasa- mamá rezongaba a la abuela – y seguía- ¿Por qué no te modernizas un poco y me dejás hacer un par de ensaladas verdes que son mucho más sanas y no “repiten”?

-Con el tema de las ensaladas tenés para divertirte todo el año, no me vengas a hacer modificaciones en Peisaj. Si te permito algo así, no va a pasar mucho tiempo antes de que terminemos comiendo ¡rebanadas de viento en lugar de sopa con kneidalaj.

La sopa con kneidalaj está buenísima. Es una sopa bien amarillita de gallina- creo- con aritos dorados, donde unas “pelotas” de harina de matzá y huevo se ponen a nadar.

A la familia de papá le encanta la comida de mi abuela Guitel. Y a mí también.

Antes de empezar a comer, mi tío Alberto lee la “Hagadá de Pesaj”- que es el libro de rezos para esa ocasión. Es re-largo el rezo. Lo único divertido es cuando mi hermano y yo cantamos el “Manishtaná”, que es una canción que está re buena. ¿Estará en YouToBe?

El tío, también esconde el Aficomán, que es un pedazo de matzá envuelto en una servilleta de tela. Es para que los niños lo encuentren; el que tiene esa suerte: recibe dinero de regalo. Mis primos por parte de mi padre también participan en esa “Búsqueda del Tesoro”. Y si encuentran la matzá: se llevan el regalo.

Mi abuela Guitel no come nada durante la cena. Se sienta y mira comer a los demás. Dice que disfruta viendo las caras de felicidad por sus ricos manjares.

Y está todo el tiempo insistiendo que coman “un poquito más”. Ella dice que ahora todos comen como “pajaritos”. Que antes la gente comía con gran empeño. ¿”Empeño”? y se acariciaban las pancitas llenas, con orgullo. Ahora nadie está orgulloso de andar con “pancita”. ¡Pero quién se lo hace entender a la abuela!
¡Yo no quiero tener “panza”! Por si quiero ser “top model” cuando sea grande.

Me gustó mucho poder contar como van a ser Las Pascuas en mi casa. Pero lo que más me gusta: ¡Es que haya vacaciones! ¡OPA! ©®

Pesaj/Peisaj Pascua Judía
matzá pan ácimo
mishpuje familia
guefilte fish bolitas de pescado al estilo judío
kneidalaj bolitas de harina de matzá y huevo
Manishtaná “Canto” carateristico de Festividad de Pesaj

Mirta S. Kweksilber

Recibe estas noticias y mas en tu correo todos los dias

Las opiniones expresadas aquí representan el punto de vista particular de nuestros periodistas, columnistas y colaboradores y/o agencias informativas y no representan en modo alguno la opinión de diariojudio.com y sus directivos. Si usted difiere con los conceptos vertidos por el autor, puede expresar su opinión enviando su comentario.

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.


Artículo anteriorArranca el último día de la cumbre nuclear con Irán, sin acuerdo a la vista
Artículo siguienteSenadores de EEUU advierten a Obama contra revocar el veto que protege a Israel en la ONU
Mirta S. Kweksilber. Escritora. Autora de los libros de Cuentos Cortos: “EL MUNDO QUE FUE” (1988) Relatos de Humor y Nostalgia de Raíz Judía. Editorial Milá, AMIA, ARGENTINA (prólogo de Jaime Barylco) y “TRES PASOS EN EL BOSQUE” (2015) Cuentos de Humor y Memoria de Evocación Judía. Editado por ©® Mirta S. Kweksilber, de “Lápiz para pintar sueños” ©® (prólogo del Periodista y Comunicador uruguayo Jaime Clara) Autora del Himno de las Voluntarias –Damas Rosadas del Hospital de Clínicas del Uruguay- música y letra En 1987 ganadora del Concurso Golda Meir Categoría “Cuento Corto” de la Federación Wizo Uruguay.