Diario Judío México - Imaginemos por un momento que la vida es una tensa y larga cuerda que se tiene que recorrer… El ser humano es el equilibrista que debe recorrerla.

El principio de esta cuerda es ancho y cómodo para el paso.

Al paso del tiempo esta cuerda se hace mas angosta su caminar se vuelve más difícil; aquí hace falta trabajo, dedicación, estudio, fortaleza de ánimo…

Si se ha podido caminar hasta este punto enhorabuena.

De aquí para adelante la cuerda de la vida es angosta difícil de caminar para llegar a la otra orilla…

No cualquiera podrá, se necesita ser un verdadero equilibrista, o sea un ser humano que ha aprendido desde el principio las lecciones de la propia vida, que ha caído, se ha levantado algunas
veces, pero ahora está de pie para no volver a caer, y está a punto de llegar con seguridad al otro extremo de la cuerda.