El Alzheimer es mucho más que un problema de memoria. La pérdida gradual de memoria es uno de los síntomas característicos del Alzheimer pero, además, se encuentra en el origen de otros problemas, como la desorientación. 

Pero la enfermedad de Alzheimer presenta otros síntomas. Unos problemas son de tipo cognitivo, como las alteraciones del lenguaje o las dificultades para planificar o razonar adecuadamente. Otros síntomas están relacionados con cambios en la conducta y el comportamiento. De manera gradual y a medida que la enfermedad progresa, estos síntomas impactan en  la autonomía de la persona afectada.

La progresiva alteración de capacidades supone una gradual interferencia en el desarrollo de las actividades del día a día. Así, va disminuyendo la facilidad de expresión, cada vez más complejo mantener una conversación con la persona que padece la enfermedad, ya que también se sumando dificultades para comprender adecuadamente lo que se les dice. También disminuirá la capacidad de  reconocer e identificar objetos, o de realizar correctamente ciertas actividades motoras, reflejándose, por ejemplo, en problemas para atarse los zapatos o utilizar los cubiertos correctamente.

PERO RECUERDA PERFECTAMENTE HECHOS DEL PASADO!

La capacidad para conservar recuerdos lejanos es un aspecto de la enfermedad que puede suscitar dudas y confusión acerca del diagnóstico en el entorno de la persona afectada. ¿Cómo puede haber olvidado lo que acaba de hacer pero acordarse de lo que sucedió hace años?

La explicación se encuentra en cómo el Alzheimer afecta la memoria. Una de las áreas cerebrales que se ve alterada por la enfermedad es el hipocampo, que tiene un papel clave en la formación de los nuevos recuerdos, es decir, la memoria reciente y la capacidad de retener lo que hemos aprendido hace poco.

Los recuerdos ya consolidados se ubican en otras áreas del cerebro que, al principio, están preservadas. Por esta razón, las personas con Alzheimer no recuerdan lo que han hecho recientemente pero pueden evocar episodios de su infancia o juventud. Estos recuerdos lejanos no se pierden significativamente hasta etapas moderadamente avanzadas de la enfermedad.  

Las personas que sufren de Alzheimer comienzan a perder la memoria y otras habilidades cognitivas mucho antes de que su enfermedad afecte a sus cuerpos. Los síntomas de desorientación y deterioro del juicio mientras el cuerpo continúa funcionando normalmente crean situaciones que ponen en peligro al paciente y dificultan al familiar cuidador.

 El aumento de la esperanza de vida en la sociedad occidental ha traído consigo un aumento en el número de pacientes con Alzheimer, que aumenta con la edad y alcanza alrededor del 30 por ciento entre los niños de 85 años (1)

  • El Centro Médico Israelí de Alzheimer se especializa en proporcionar atención integral a los pacientes y sus familias en todas las etapas del Alzheimer u otras enfermedades de la demencia. El centro cuenta con instalaciones y viviendas específicas adecuadas para pacientes de diferentes niveles funcionales.
  • El enfoque terapéutico se adapta a cada residente individualmente y es implementado por un personal experimentado y bien informado.
  • Los planes de tratamiento combinan todos los componentes que pueden beneficiar al residente, adaptados a su condición cognitiva y física.
  • Los planes incluyen supervisión médica constante, actividad social, con un enfoque en la música, el canto, charlas, Y baile, así como fisioterapia, terapia ocupacional, musicoterapia y actividades para fomentar la memoria y la creatividad.