Es un hecho que esta pandemia vino a cambiar muchas cosas, entre ellas, lo que conocíamos como buenos modales. Parte de la nueva normalidad ha sido adaptarnos a nuevas formas de interactuar con los demás, sin conflictos ni herir sentimientos. Es momento de comunicarnos asertivamente.

Cambió desde el saludarnos sin besos, apretón de manos y mucho menos un abrazo, hasta dejar de abrirle la puerta a alguien, ser caballeroso y discente por miedo a enfermarnos. He presenciado cosas tan básicas como que un señor se cae en la calle, y nadie se acerca a levantarlo, o como que no te ayuden a cargar tus paquetes.

No existe un manual de cómo se debe hacer, y hasta qué grado uno debe llegar en su distanciamiento físico o medidas de higiene. Es muy personal. Debemos respetar las medidas con las que cada quien se sienta cómodo y no imponer nuestra voluntad sobre los demás, pero aún más importante: no debemos ofendernos.

No es un capricho establecer un diálogo al respecto ni pedirle a la persona con quien vas a convivir, ya sea familiar, amigo o colega de trabajo que use su cubrebocas. Por ejemplo, a mi casa no dejo entrar a nadie que no se esté cuidando, sea quien sea.

Yo tenía muchas ganas de ver a una amiga que ha tenido que ir a su oficina a diario y no se cuida en mi escala de tanto. Hacía cuatro meses que no la veía. En vez de invitarla a mi casa a platicar, salimos a caminar durante horas, las dos con cubrebocas y sana distancia.

Ella me respetó a mí y yo a ella. Las dos nos sentimos cómodas con la forma en la que lo hicimos. Nadie impuso su voluntad. Y lo más importante es que pudimos vernos y convivir.  Sin embargo, he tenido otros casos en donde se han ofendido por no invitarlos a mi casa o por no asistir a sus reuniones.

El Covid-19 no es un capricho, es una pandemia. Algunos viajan y hacen su vida normal y tienen la suerte de no contagiarse, sin embargo, hay otros que, cuidándose, se enferman.

Nadie está bien, nadie está mal. Son puntos de vista. Todo es incierto y desconocido. Lo importante es no juzgar y hacer lo que sientes que te funcione, a tu estilo de vida y en congruencia con tu forma de pensar.

Ahora bien, si estás contagiado de Covid-19, sí tienes una responsabilidad con los demás. Sí tienes que mantenerte aislado, sí tienes que avisar a las personas con las que tuviste contacto, solamente puedes volver a salir hasta que salgas negativo, aunque seas asintomático y te sientas perfecto.

Tips:

Al saludar utiliza frases cálidas como: me encantaría abrazarte, sabes que normalmente lo haría. O gestos como tocarte el corazón con la mano.

Si ves que alguien te quiere abrazar y no quieres ser agresivo, mejor marca tu distancia, no te acerques mucho. Hasta puedes hacer un chiste al respecto.

Si hay un evento social y puedes llamar al organizador y preguntarle qué medidas de sanitización piensa tener, cuántas personas, cómo será la comida, si es dentro o al aire libre. Dependiendo de ello decides si vas o no, o si comes antes de ir.

Siempre puedes negar una invitación de forma amable diciendo la verdad, más adelante saldrás a eventos sociales, pero por el momento no.

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Columnista en El Heraldo de Mèxico y Revista Central y conductora de tv en ADN40.