Diario Judío México - Una foto publicada el 27 de diciembre, 2018 mostraba a la ministra de información jordana y portavoz del gobierno Jumana Ghunaimat, pisoteando una bandera israelí pintada en el piso de la entrada al Complejo de Sindicatos en Amman. Los sindicatos son conocidos por su hostilidad hacia Israel y su oposición al acuerdo de paz entre Jordania e Israel. Cabe mencionar que el Primer Ministro jordano Omar Al-Razzaz, quien asistió a la misma reunión que la ministra, ingresó al complejo por una entrada lateral.[1]

En respuesta a las protestas de Israel por el incidente, el portavoz de la cancillería en Jordania Majed Al-Qatarneh dijo que el edificio sindical era un lugar privado y que la ministra había ingresado por la puerta principal, mientras destacaba que el gobierno jordano está comprometido al acuerdo de paz con Israel.[2]

Tras la publicación de la foto, la ministra Ghunaimat recibió reacciones de apoyo por parte de políticos y periodistas jordanos, así como también de individuos en las redes sociales y los parlamentarios la recibieron con un aplauso cuando llegó para una sesión parlamentaria el 30 de diciembre.[3] El parlamentario Khalil Attiya incluso escribió en su cuenta Facebook: “La portavoz del gobierno Jumana Ghunaimat nos representa a todos y a mí, los respetables jordanos y árabes quienes estaríamos encantados de pisotear la bandera de los asesinos sionistas…”[4] Artículos en la prensa jordana de igual manera elogiaron la acción de la ministra y un artículo del 1 de enero, 2019 en el diario Al-Dustour titulado “Pueda su pie ser bendito”.

Ghumainat pisoteando la bandera israelí (imagen: Facebook.com/jfranews, 30 de diciembre, 2018)

Sin embargo, en medio de las numerosas respuestas de apoyo, el ex-ministro de información jordano Saleh Al-Qallab expresó una postura diferente en su columna del 1 de enero, 2019 en el diario del gobierno jordano Al-Rai. Al criticar la acción de Ghunaimat, este escribió que lo hecho por ella nunca debió haber ocurrido, porque fue una violación del acuerdo de paz entre Jordania e Israel firmado libremente por Jordania y por parte de un ministro con una posición de alto rango en el país.[5] Este agregó que si tal incidente hubiese ocurrido en Israel, con la bandera jordana deshonrada de tal manera, Jordania hubiese “abierto las puertas del infierno contra Israel” y hubiese amenazado suspender las relaciones diplomáticas con este.

Lo siguiente son extractos de la columna de Al-Qallab:

“Esta crisis y esta vergüenza nunca debió haber ocurrido. Es un hecho bien conocido que los sindicatos tienen una posición diferente a la de este gobierno y de todos los gobiernos anteriores desde la firma del acuerdo de paz Jordania-Israel en el año 1994. [Este acuerdo] se convirtió en obligatorio para el estado jordano cuando fue aprobado por ambas cámaras del parlamento, pero obviamente, no ocurre lo mismo con los partidos [políticos], las instituciones pertenecientes a sindicatos o cualquier jordano que lo haga no es un [ente] oficial…

“Antes de que [se decidiera] ir al Complejo Sindical [en Ammán], era esencial que se tomaran medidas para garantizar que ningún funcionario de alto rango que represente a Jordania… cayera en esta trampa. Independientemente de los intentos de justificar y excusar [el hecho], significa solo una cosa, para nosotros y otros: es una violación a un acuerdo internacional y un estado que lo firmó voluntariamente basado en el supuesto de que sirve a sus intereses no debe permitir que nadie lo perjudique – y muy particularmente tampoco un alto funcionario.

“Todo jordano tiene derecho a expresar su opinión sobre el acuerdo de paz con Israel o sobre cualquier otro tema personal o de la forma en que su sindicato o partido [elija utilizar], si pertenece a un sindicato o partido que se opone a [Israel]. El estado jordano, por medio de sus autoridades y principalmente su gobierno… puede [igualmente] protestar contra cualquier medida israelí que contravenga las posturas o intereses de Jordania, especialmente cuando se trata del tema palestino o del acuerdo de [paz] de 1994 y también puede condenar y denunciar tales acciones. Pero [el estado] no tiene derecho a hacer lo que hizo [el ministro] el jueves pasado, ya sea intencional o no y quedó claro que esto fue resultado de [un intento] de avergonzar [al ministro] y no una acción deliberada [de su parte].

“Si lo que sucedió con la bandera israelí el jueves a la entrada del Complejo Sindical hubiese ocurrido en Israel con la bandera jordana, el símbolo de nuestro honor y de nuestro estado y fuente de orgullo para nuestro pueblo, indudablemente hubiésemos abierto las puertas del infierno [en protesta] contra Israel y lo hubiésemos tomado como una violación del acuerdo de paz con este. Asimismo, hubiésemos amenazado con suspender las relaciones diplomáticas con Israel hasta que se emitiera una disculpa aceptable y se hubiese castigado a quien fuese responsable de este [hecho] que no podía ser ignorado ni tampoco perdonado.

“Creo que todos los intentos por explicar lo sucedido, pero con el debido respeto por los interesados ​​[es decir, la Ministro Ghunaimat], esto no debería haber sucedido con figuras en altos cargos y no debieron haber sucumbido a [los intentos de] avergonzarlos [haciéndoles] que pisen la bandera de un país con el que firmamos un acuerdo [de paz] porque esto solo le sirve a los intereses de nuestro estado y a nuestro pueblo, así como también a la causa palestina, siendo esta también nuestra causa…

“[Dicho esto], los partidos jordanos y los sindicatos tienen derecho a oponerse y condenar este acuerdo, porque aunque somos un país que respeta sus compromisos y sus [acuerdos] firmados, también somos un país democrático en el que las partes, los sindicatos o la población no están obligados a [expresar] respeto [hacia tales acuerdos]”.[6]


[1] Jfranews.com.jo, 30 de diciembre, 2018.

[2] Albosala.com, 30 de diciembre, 2018.

[3] Ammonnews.net, 30 de diciembre, 2018.

[4] Facebook.com/Khalil.H.Atieh, 30 de diciembre, 2018.

[5] La acción del Ministro Ghunaimat de hecho sí viola el Artículo 11 del tratado de paz de 1994 entre Jordania e Israel, que establece que ambas partes deben “abstenerse de realizar propaganda hostil o discriminatoria entre sí mismos y tomar todas las medidas legales y administrativas posibles para evitar difundir dichas propagandas por cualquier de las partes de la organización o individuo presente en el territorio de cualquiera de las partes”. Kinghussein.gov.jo/peacetreaty.html, 26 de octubre, 1994.

[6] Al-Rai (Jordania), 1 de enero, 2019.