Diario Judío México - El feminismo moderno en la historia de se inició en siglo XX con la curiosidad y el estudio del Corán por una mujer que se aventuro a interpretarlo de una manera diferente a la tradicional hecha por los hombres que defendían sus intereses y su posición de poder en la familia y, por extensión, en la mezquita , en las vidas y el destino de las mujeres.

La segunda mujer, Aisha Abd al-Rahman, distinguida académica egipcia, echó a andar por el mismo camino de la crítica literaria.

Las mujeres empezaron a tener conciencia de su lugar en la sociedad y querían derechos iguales a los dados a los hombres, Pero, con los movimientos de independencia a su alrededor, eran presionadas para conformarse a las prioridades anticolonialistas y nacionalistas: cualquier desviación podía ser juzgada como traición. No podían apoyarse en ideologías externas porque eran colonialistas y debían ser resistidas; tampoco podían contar con la política interna porque era patriarcal y contraria a la igualdad entre los géneros. Las mujeres se encontraban ante una elección dolorosa entre su identidad mahometana, su fe, y su nueva conciencia de género.

Paradójicamente, el surgimiento del político ha creado un espacio en el que las mujeres pueden reconciliar su fe con su identidad en la lucha por sus derechos e igualdad con el género masculino; no porque los hombres ofrecieran una visión de igualdad, sino porque el intento de traducir las nociones patriarcales inherentes a la ortodoxia mahometana a la política, provocaron una crítica intensa entre las mujeres dando origen a una mayor actividad feminista.

Los escritos pioneros de Fatima Mernissi dieron una base precisa al feminismo al afirmar que la negación de los derechos de la mujeres y su subordinación tenían origen político y su interpretación manipuladora de los Hadith -palabras y ordenes de Mahoma- y no en el al-Corán.

Cada vez era mayor el número de mujeres que no encontraban relación lógica entre el patriarcado y sus ideales islamistas, en la contradicción entre islamismo y feminismo.

A finales de 1980 era patente el surgimiento de una nueva manera de pensar, feminista, en sus aspiraciones y exigencias: derechos de la mujeres, igualdad de derechos con los hombres, justicia social; para las mujeres capacitadas , la lucha implicaba la búsqueda de la articulación de su papel en la sociedad, con validez y legitimidad dentro del marco del .

Fatima Mernissi, una de las fundadoras del feminismo islámico, nació en Fez, Marruecos, en 1940, hija de una familia acomodada paso su niñez en un harem domestico, propio de su clase social. Cuenta que esos haremes no se parecían en nada a los que presidian los sultanes y fascinaban a los cineastas. Eran simples habitaciones multigeneracionales para las mujeres de la familia extensa, así los hombres mantenían su honor preservando a sus esposas e hijas de los ojos masculinos ajenos.

“Eran más bien aburridos, burgueses”, la matriarca del harem, su abuela, había sido una de las nueve esposas de su abuelo y su padre, aunque era monógamo y progresista, en muchos aspectos favorecía la segregación tradicional de los sexos que estaba a la base del harem. Las mujeres no podían salir a la calle, a menos que se taparan completamente con un velo y las acompañara un pariente masculino. Sus reglas eran claras y precisas, “Una vez que sabias lo que estaba prohibido, llevabas el harem en tu interior.” escribió. El de su familia era como una fortaleza de la que nadie pensaba escapar, aunque a veces alguna decía que le gustaría salir a ver el mundo.

Para Fatima el harem era uno de los principales efectos de la manipulación machista del , “es el control del espacio físico permitido a las mujeres.” En el occidente, la política sexual no controla el espacio, sino el tiempo. “El hombre occidental declara que para ser bonita, la mujer debe representar 14 anos, si se atreve a representar 50. o peor, 60. esta fuera del marco y, así, la condena a la invisibilidad.”
La institución del harem se disolvió con la independencia de Marruecos en 1956. Pero las mujeres siguen confinadas a sus casa y velos.

Fatima estudio sociología en la Universidad Mahoma V de Rabad en Marruecos, continuo sus estudios en la Sorbonne y recibió su doctorado de la Universidad Brandeis en Estados Unidos.
La profesora Mernissi fue facultativa e investigadora de la Universidad de Rabad, escribió 17 libros en inglés, francés o árabe, ya traducidos a muchos idiomas. El primero, escrito en inglés y publicado en 1975, Beyond the Veil, Male-Female Dynamics in Modern Muslim Society, está considerado como la piedra angular del feminismo islámico. El ultimo, escrito en francés y publicado en 2009. Les Femmes du Maroc.
Algunos libros fueron prohibidos , pero las computadoras le han quitado la gravedad a esas prohibiciones.
Escribió artículos, estudios sociológicos para la UNESCO y el gobierno marroquí.

En 2003 recibió el premio Príncipe de Asturias de las letras en España. En Inglaterra, el periódico The Guardian escribió: “Las mujeres musulmanas están produciendo los escritos feministas más entusiasmantes publicados en cualquier parte, entre ellos sobresale la obra de la profesora Mernissi.”
Para Sumaya Naaman, la doctora Mernissi fue la primera mujer con el gran valor de tratar temas considerados tabú en la interpretación del al-Corán y los textos de la tradición islámica.

Mernissi concilio la fe tradicional con el feminismo progresista: “Los textos sagrados no solo han sido manipulados siempre, sino la manipulación es una característica estructural de la practica del poder en las sociedades musulmanas.”

“Si los derechos de las mujeres son un problema para los hombres musulmanes modernos, no es por el al-Corán o el Profeta o la tradición del , sino simplemente porque esos derechos resultan conflictivos con los intereses de la elite musulmana.

También escribió sobre los derechos humanos y la democracia en los mundos árabes y musulmanes: “El choque actual no es entre dos civilizaciones…el hombre moderno ha olvidado la religión, pero lo sagrado sobrevive enterrado en su subconsciente. Allí está el enigma y quizá la razón del desencuentro.”

“El terrorismo moderno está lejos de ser un fenómeno religioso, local, social o demográfico…más bien es el fruto de una economía especialmente consumista que ignora la ética humanista.”

En África ayudo a fundar la Caravagne Civique que llevaba mujeres estudiosas y preparadas a hablar a las comunidades y escuelas rurales y a las prisiones de mujeres. Fundó un taller de escritura para prisioneras políticas liberadas.

La doctora Fatima Mernissi murió de el mes pasado. Tenía 75 años y una obra valiente y sobresaliente en la historia del feminismo activo y responsable en la conquista de un mundo más justo para mujeres y hombres.

 

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Nació en la Ciudad de México, terminó sus estudios de Filosofía en la UNAM, es Escritora y traductora. Actualemente reside en Israel.