En estos difíciles momentos en que nos consternamos con los sucesos de Medio Oriente, se impone más que nunca el “no matarás”, que expresan los Diez Mandamientos (cuya entrega se recuerda en la festividad de Shavuot). Todos los protagonistas deben volver urgente a la ética de la paz. ¡Sólo la paz traerá la paz!.

El lunes 17 de mayo (comenzando la noche anterior) y el martes 18 de mayo  (6 y 7 del mes hebreo de Siván) los judíos celebraremos la  festividad de Shavuot(=semanas). Se recuerda en este día la entrega de la  Torá a Moisés para que este la transmita al pueblo hebreo y al mundo. Un hecho fundacional en la espiritual de la humanidad.

La Biblia no señala en qué año fue entregada la Torá, ni siquiera el día o el mes exacto (sino, indirectamente, “siete semanas o 49 días después...”). Y el lugar elegido fue  el Desierto del Sinaí, una “tierra de nadie”. Estos hechos fueron interpretados como índice de que todas las generaciones y todos los pueblos (que deseen aceptarla) son depositarios de la misma.

En el Sinaí se generaron las ideas del monoteísmo ético, de igualdad de los seres humanos ante el Creador, respeto por el extranjero, la  viuda y el huérfano, del derecho al descanso semanal, el cuidado de la naturaleza y la obligación de solidaridad con los semejantes. Creencias que hoy, a través de las grandes religiones monoteístas (cristiana, musulmana y judía), representan los ideales de la fe religiosa –todavía hoy muy lejos de ser alcanzados- de media humanidad.

Es interesante el comentario que se realiza respecto de este nombre de la festividad traducida como “época de la entrega de nuestra Torá”. Más lógico hubiera sido llamarla “Época de recibimiento de nuestra Torá”. La interpretación que se ha dado es que en cada generación se nos ofrece la Torá y cada generación debe recibirla.

¿Cómo se festeja en la actualidad?  Los judíos observantes se reúnen durante la noche de esta festividad para pasar en vigilia hasta el amanecer con oraciones y plegarias.  Además de los servicios en la sinagoga se acostumbra a comer alimentos lácteos. La explicación es que al salir apresuradamente de Mizrahim (Egipto) los hebreos tuvieron que conformarse un plato rápido preparado con leche a lo que la tradición le agrega miel o azúcar, en memoria de la dulzura de la Torá. Otra explicación es que la Torá se asemeja a la leche y la miel. Debe también recordarse que la tierra de Israel es descripta como el lugar donde mana leche y miel.

El mundo actual nos ha vuelto esclavos de la moda, del reloj, del consumismo, de los fetiches de turno. En el siglo XXI se siguen profundizando las diferencias entre los países ricos y pobres. Un sexto de la humanidad pasa hambre todos los días mientras una minoría derrocha comestibles y recursos. Uno de los mensajes de la Biblia hebrea es precisamente el del retorno al humanismo y al compromiso con el prójimo. Y es importante recordar la célebre expresión de Alain Finkielkraut: “Lo humano en el hombre no es un elemento de la naturaleza sino una cualidad precaria, siempre sujeta a desaparición”.

Es síntesis, en el Sinaí nació la ética bíblica, fundamento de nuestra civilización, un hecho que merece ser recordado, por lo  Shavuot celebra el día que será recordado por el resto de los días.