Diario Judío México - En enero del año pasado, la sinagoga de Maripérez sufrió el peor ataque de su historia, cuando se profanaron sus objetos sagrados.

Como una serie de «falsas teorías de conspiración sobre Israel» califica la Liga Antidifamación (ADL por sus siglas en inglés) las más recientes declaraciones y actuaciones del aparato gubernamental venezolano luego del episodio de la flotilla humanitaria atacada en las costas de Gaza.

La Liga Antidifamación, una organización no gubernamental que combate las muestras de antisemitismo en el mundo, emitió un informe titulado «Antisemitismo en Venezuela tras los sucesos de la flotilla de Gaza», en el que llamó la atención sobre el «aparato de propaganda antiisraelí del presidente Chávez». Aparato que, según destaca el informe, incluyó la realización de foros en los que se criticaba la acción del estado de Israel y las declaraciones de varios funcionarios públicos, como los diputados de la Asamblea Nacional (AN). El propio ministro de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro, acusó al «aparato de inteligencia asesina del estado de Israel» de atentados terroristas contra el gobierno nacional y negó la presencia de células de Hezbolá en Venezuela, en respuesta a acusaciones de Dorit Shavit, funcionaria del ministerio de Relaciones Exteriores israelí.

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Otra de las facetas en las que, a juicio de la ADL, se aprecia un resurgimiento del antisemitismo en Venezuela es en los medios oficiales y oficialistas. El informe de la organización reproduce extractos de artículos de la página web Aporrea.org y de otros medios tanto impresos como radioeléctricos y digitales, en los que se ponen en evidencia argumentos característicos del antisemitismo contemporáneo, como la demonización del estado de Israel y la banalización del Holocausto, presente particularmente en el programa «Los Papeles de Mandinga». El conductor de este programa, Alberto Nolia, por ejemplo, ha comparado al ex primer ministro Ehud Olmert con funcionarios nazis.

La ADL también resalta las trasmisiones de «La Hojilla» en VTV y de intervenciones radiales de personajes como la periodista y activista Hindu Anderi, quien llamó a boicotear y no vender petróleo a Israel.

Los mensajes y medios resaltados también vituperan el sionismo, ideología de origen judío que defiende la vuelta de ese pueblo a Israel. Un vituperio que, para la ADL, también es muestra del llamado nuevo antisemitismo. «La crítica al sionismo está particularmente presente en los medios oficiales y ‘alternativos» regidos por simpatizantes del gobierno. Estos medios y los líderes políticos parecen obtener su línea de Chávez, quien en los últimos años ha hecho claros sus sentimientos respecto a Israel», sostiene el documento.

Los miembros de las instituciones de la comunidad judía venezolana se han abstenido de opinar acerca del informe de la ADL. Sin embargo, el director del Centro Wiesenthal para América Latina, Sergio Widder, rechazó la vinculación que parece hacer Chávez entre la comunidad judía y la oposición venezolana. «Chávez trae el conflicto a América Latina y vuelve con una especie de discurso seudoconspirativo e implica a Israel con la oposición venezolana, que la llama la contrarevolución que está conspirando contra él», sostuvo Widder en declaraciones recientes a la prensa internacional.

¿Política o religión?

No es la primera vez que organizaciones judías internacionales muestran su preocupación por un aparente antisemitismo por parte del gobierno nacional. El acercamiento del gobierno de Chávez con otros regímenes evidentemente antiisraelíes como el de Irán es otra de las muestras de una hostilidad encubierta por parte del gobierno venezolano, que se ha visto agravada por acciones de tipo oficial. La más simbólica de ellas ocurrió en enero del año pasado cuando el presidente Chávez ordenó la salida del país del embajador Shlomo Cohen, acabando así con más de medio siglo de relaciones amistosas entre Israel y Venezuela.

Una de las muestras más fuertes de los resultados de esta retórica antijudía –que volvió a ponerse de manifiesto con el episodio de la «flotilla humanitaria»- es la que revive cada vez que Chávez emite discursos incendiarios contra el estado de Israel: el ataque a la propia religión judía. Desde el año 2003, al menos en tres oportunidades la sinagoga Tiféret Israel (la más grande de Caracas) ha sufrido ataques por parte de grupos presuntamente identificados con el oficialismo, que han rayado sus paredes y destrozado sus vidrios. El último ataque, ocurrido a finales de enero del año pasado, fue un paso más allá: desconocidos armados entraron por la fuerza a la sinagoga, dañaron sus oficinas administrativas y profanaron sus objetos de culto. Una investigación iniciada por parte del CICPC arrojó 11 presuntos culpables que fueron detenidos, y la hipótesis de posibles intenciones de robo.

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Periodista (UCAB, Caracas, 2007). Su Trabajo Especial de Grado fue un reportaje interpretativo titulado Ya no es Tierra de Gracia: el antisemitismo al amparo del gobierno venezolano calificado con 18/20 puntos. Un año después participó en la conferencia Enseñando la Shoá-Luchando contra el Racismo y el Prejuicio y fue becario del Seminario Internacional Memorias de la Shoá y los dilemas de su transmisión, ambos en el Instituto Yad Vashem, en Jerusalén. De igual manera ha sido oyente y participante en varios cursos organizados por la kehilá venezolana acerca de Shoá, identidad judía y geopolítica de Oriente Medio, tema sobre el cual versará su tesina de la Especialización en Derecho y Política Internacionales de la UCV, que aún cursa. Actualmente es periodista de política del Diario Tal Cual de Caracas y colaborador de la revista Zajor/Recuerda del Comité Venezolano de Yad Vashem.