Asentado el polvo quedó demostrado que los pacifistas fueron engañados por el mismo organismo de fachada que recluto a los militantes islámicos que desataron la violencia y que Turquía, que la orquesto, emergió como actor político y aspirante a líder regional.

Emulando a de Gaulle, para quien “los estados no tienen amigos, solo tienen intereses” Erdogan apuñaló a y aposto al mundo árabe-islámico, su influencia y sus mercados.

Iran, para quien el conflicto del es instrumental a sus ambiciones hegemónicas – dominar a los emiratos y países árabes sunitas y apoderarse de las fuentes de petróleo del golfo pérsico – no esta interesado en una “pax americana” que le cierre el paso y legitime a , que es su anatema, junto a un estado palestino.

El mas afectado es el pueblo palestino y el frágil proceso político que Mahmoud Abbas y Salam Fayyad han venido tejiendo en Cisjordania para resolver pacíficamente el conflicto con Israel. Un desarrollo inédito que, con apoyo financiero internacional y logístico israelí, ha logrado progresos visibles en la economía, la seguridad interna y en promover la bases de un estado moderno y funcional para hacerlo realidad.

El apoyo creciente a la alternativa no violenta, avalado por encuestas internacionales, precipito “la flotilla para socorrer a Hamas” y continuar arrastrando el destino del pueblo palestino a la opción “todo o nada” de los extremistas y recostándose al “caballo equivocado” en sus alianzas con dictaduras árabes y potencias extranjeras para destruir a Israel (recuérdese a Saddam Hussein, la URSS, la Liga Arabe en 1948 y antes Alemania Nazi en la era del Mufti).

No por casualidad Abbas denuncio en la TV egipcia que “los palestinos se sienten como secuestrados en un avión por Irán”, que se vale del régimen represivo de Hamas para bloquear cualquier arreglo con Israel, bajo auspicios norteamericanos. Y es el mismo que privando de libertades y oportunidades a la población de Gaza, es el responsable de su retraso y su pobreza.

Israel, que ejerció moral y legalmente su derecho a evitar convertir a Gaza en un portaviones iraní equivoco su estrategia, mas no su principio rector, que es defender su existencia amenazada.

Los que cayeron en la trampa son quienes no se percatan que el episodio de la flotilla es parte de la ola islámica que arremete contra y Occidente, en medio de una crisis de liderazgo internacional que aplacándola o con su indecisión alienta a sus fuerzas más oscuras a luchar por un sin estado judío y sin judíos.

que aprendió de su experiencia histórica que a la adversidad y los desafíos se les enfrenta con creatividad – diferente a la del resentimiento y la venganza que domina al fundamentalismo islámico – tiene que asumir iniciativas audaces e imaginativas a la luz de los cambios que han surgido en el escenario internacional y en sus relaciones con los países y bloques con los que mantiene valores e intereses compartidos.

La lucha por la paz es un imperativo moral y vital para continuar progresando camino a consolidarse como un país desarrollado y tendrá que hacerlo paralelamente a la lucha contra un entorno internacional que ha puesto la carreta delante del caballo en la confrontación entre la civilización y la barbarie.

* Ex-presidente del comité del Tercer Mundo del Congreso Judío Mundial

Fuente: Guysen.com