Ayer domingo 28 de noviembre dio comienzo una festividad religiosa que celebra la comunidad judía en cualquier rincón del mundo, su nombre es o la “Fiesta de las luces”. La celebración se inauguró ayer con el encendido de la primera vela de la menoráh, el candelabro judío de nueve brazos -ocho más uno central que se enciende cada noche- y se prolongará durante ocho jornadas en las que se irá “iluminando al mundo” con el encendido del resto de las velas.

La menorah, el candelabro judío de o brazos y los sufganiots típicos de

Los días de Jánuca conmemoran la valentía de los macabeos, hebreos sirios que en el siglo dos antes de Cristo se rebelaron contra el régimen griego que pretendía alejarles de su religión prohibiendo la libertad de culto. Cuando volvieron al templo de Jerusalén, lo encontraron profanado, y repleto de ídolos y cerdos. Al limpiar el templo, los judíos macabeos encontraron un recipiente con un chorrito de aceite puro que a lo mucho alcanzaría para iluminar (y purificar) el templo durante un día. Sin embargo y para sorpresa de todos esa ínfima cantidad de aceite mantuvo la llama encendida durante ocho días.

En por tanto, se festeja durante ocho días y ocho noches el milagro de la luz. Como cualquier fiesta religiosa, tiene su reflejo culinario, con recetas tradicionales, principalmente frituras, que simbolizan ese aceite que milagrosamente mantuvo el templo iluminado durante esos días. Entre esas frituras se encuentran los deliciosos latkes, tortitas de patata rallada con cebolla y harina que se fríen en aceite muy caliente para que su exterior quede súper crujiente. Estas tortitas fritas también pueden incorporar queso blanco y verduras (espinacas, calabacín….), aunque su textura cambia quedando más esponjosas y blanditas.

Latkes de patata, las tortitas fritas típicas de

En cuanto al repertorio dulce de , los latkes tienen su versión golosa con las tortitas fritas de manzana (con azúcar, levadura, canela, huevo y leche) y los sufganiots, unos buñuelos dulces similares a los donuts -¡pero sin agujero-! y rellenos de mermelada, crema o chocolate, aunque en Argentina la comunidad judía los rellena también de dulce de leche. ¡Feliz Janucá!

Sufganiots, buñuelos fritos y rellenos, que se comen en