Diario Judío México - “La verdadera medida del ser no puede encontrarse en un dogma,
sino en un hombre concreto que percibe en su armonía interior
la armonía del mundo”

María Zambrano sobre Zéneca

En 1999, el escritor estadounidense de origen palestino, Edward Said unió su talento y trabajo al virtuoso pianista y director de orquesta argentino, de origen judío, Daniel Barenboim. Su gran amistad y sus voluntades lograron la Fundación Barenboim-Said, que patrocina a la West- East Divan Orchestra.

El éxito en su iniciativa para reunir cada verano a un grupo de jóvenes músicos procedentes de y de los países árabes, les hizo acreedores al premio Príncipe de Asturias 2002.

La West-East Divan Orchestra ha realizado presentaciones en varios países, bajo la premisa de urgir a toda Europa a que utilice los considerables recursos de que dispone, para actuar de manera determinada e inmediata en la aplicación de los principios universales de justicia, que emanan de la tradición judía, musulmana y cristiana, va sembrando en el público a través de su música, un sentimiento de Paz y Reconciliación.

Daniel Barenboim, nació en Buenos Aires en 1942, hijo del Prof. Enrique Barenboim y Aída Schuster, pianistas judío rusos, de quienes aprendió a tocar el piano. A los 7 años dio su primer concierto en su ciudad natal. En 1952, la familia Barenboim se trasladó a y dos años más tarde, sus padres lo enviaron a Salzburgo para tomar clases de dirección. En 1955 estudió armonía y composición en París.

Su primera grabación data de 1954. Más tarde grabaría las sonatas para piano de Mozart y Beethoven, así como los conciertos de Brahms y Mozart.

Tras su debut como director con la Orquesta filarmónica de Londres en 1967, recibió numerosas invitaciones de orquestas sinfónicas europeas y americanas y entre 1975 y 1989 fue director musical de la Orquesta de París.

Como director de ópera debutó en 1973, con la representación de Don Giovanni de Mozart en el Festival de Edimburgo. A partir de 1981 y después de un exitoso debut en Beirut, dirigió con regularidad la orquesta, hasta 1999.

Barenboim es el director musical de la Orquesta Sinfónica de Chicago, cargo al que accedió en 1991, además es el director musical general de la Deutsche Staatsoper de Berlín, desde 1992. Ha colaborado con la Filarmónica de Viena y Berlín.

En 1999 hizo un homenaje a Duke Ellington, grabando el cd Tribute to Ellington, y algunos más con Plácido Domingo y Jennifer Larmore, interpretando Noches en los Jardines de España de Falla.

Se casó con la notable chelista británica, Jacqueline du Pré, desgraciadamente, su carrera se vio truncada por una esclerosis múltiple.

Edward Wadie Said nació en Jerusalén, entonces bajo mandato Británico, el 1 de noviembre de 1935, en el seno de una acaudalada familia árabe cristiana. Su padre, hombre de negocios estadounidense y su madre descendiente de cristianos libaneses. Said creció en Jerusalén Occidental, asistiendo a la Academia Anglicana de San Jorge hasta los doce años.

Según el propio Said, su familia se tuvo que trasladar a un campo de refugiados en 1948, justo antes de la captura de Jerusalén Occidental por parte de las fuerzas israelíes. A los 14 años Said entró al Colegio Victoria en El Cairo, y luego al Mount Hermon en los Estados Unidos. Recibió su licenciatura de la Universidad de Princeton y su maestría de la Universidad de Harvard.

Ingresó a la Universidad de Columbia como profesor de inglés y literatura, así como en Harvard, en Johns Hopkins y Yale. Hablaba inglés y francés fluidamente, árabe coloquial excelente, árabe formal muy bien, y estaba familiarizado con el español, el alemán, el italiano y latín.

Se le concedieron numerosos doctorados honorarios alrededor del mundo y recibió dos veces el Premio Trilling de Columbia, así como el Premio Wellek de la American Comparative Literature Association. Fue también periodista prolífico, escribiendo regularmente para The Nation, The Guardian, Le Monde Diplomatique, y el diario panárabeal-Hayat.

Edward Said murió a los 67 años en Nueva Cork en 2003, tras una larga lucha contra la leucemia, dejando como legado a la humanidad las obras: Orientalism (1978), Culture and Imperialism (1994), The Question of Palestine (1979), The Politics of Dispossession (1994), Peace and its Discontents (1996).

Su relación con la autoridad Palestina fue tan conflictiva que algunos líderes de esta última pidieron la prohibición de sus libros: “He pasado buena parte de mi vida durante los últimos 35 años promoviendo los derechos de autodeterminación del pueblo palestino, pero he tratado de hacerlo prestando siempre toda la atención a la realidad del pueblo judío y su sufrimiento ante la persecución y el genocidio. Es vital que la lucha de la igualdad en Palestina/ se dirija hacia una meta humana, es decir la coexistencia y no a más aniquilación y negación.”

Edward Said y yo hemos concebido este proyecto como un diálogo permanente. El premio Príncipe de Asturias 2002, supone una focalización, en una manifestación de la concordia, como lo son el diálogo y la armonía. En el West Eastern Divan se une un lenguaje universal y metafísico como es la música con el continuo diálogo que mantenemos con los jóvenes y ellos mantienen entre sí.

Nuestro proyecto posiblemente no va a cambiar el mundo, pero es un paso, y son esos pasos los que todos tenemos la obligación de dar desde nuestra responsabilidad y nuestras posibilidades.

Daniel Barenboim

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Inicia su carrera de periodista desde 1984 en la revista perteneciente a la Comunidad Sefaradí de nombre "Emet". Más tarde se dedica a escribir la publicidad para películas cinematográficas y el arreglo y traducción de diálogos para las mismas.

Casi desde sus inicios de la revista "Foro" en 1989, colabora con diversas temáticas, distinguiéndose como una buena investigadora en antecedentes sefaradíes y de criptojudíos en varias partes del mundo.