Diario Judío México - Leer Segunda parte: “Todos los caminos salen de Roma”

Al final de los años 1990 los genecistas estuvieron finalmente en condiciones de resolver el misterio del genoma judío formado en los periodos de disminución drástica de su población. Alentados por el estudio sobre los Cohanims, un grupo selecto de genecistas de los Estados Unidos, Europa, Sur África e se propuso dibujar una imagen definitiva de la herencia judía, desde los tiempos de la Diaspora que empezó en el año 586 A.c. y más atrás todavía, hasta los tiempos de Moises. Los científicos compararon el ADN de aproximadamente 1,400 judíos y non- judíos masculinos originarios de 29 países. Sus resultados, publicados en el año 2,000, sorprendieron a muchos y deleitaron los literatos de la Biblía: se podía detectar el linaje masculino de los Judíos hasta la Palestina bíblica. Compartían una antigüedad común con otras poblaciones del Cercano Oriente, incluyendo los Árabes y los Palestinos, que constituyen la base del . Y a pesar de haber vivido entre los gentiles por siglos y en algunos casos por miles de años, los hombres judíos parecían no haberse mezclado mucho con los no- judíos, después de la fundación de su pueblo.

El estudio intensivo reforzó la convicción de que el grueso de la población judía evolucionó biológicamente y culturalmente como una familia distinta. “Somos realmente un solo grupo étnico procediendo del Cercano Oriente” declara el genecista Michael Hammer, de la Universidad de Arizona. Aun si nos parecemos a otros europeos con ojos azules y tez clara, nuestros genes dicen que procedemos del Cercano Oriente.

Los científicos encontraron que dos linajes judíos primarios, basados en el cromosomo –Y- eran comunes en la zona del Mediterraneo y en Europa y podrían haberse difundido con los campesinos del neolítico o tal vez con los Pueblos del Mar.

El estudio concluyó que los judíos y los no-judíos del Cercano Oriente, especialmente los Sirios y los Palestinos son muy aparentados, pero se necesitarían más muestras para confirmar esta teoría. Cada comunidad judía y árabe presenta un modelo ancestral único, reflejando distintas historias genéticas. Otro perfil genético común árabo-judío se encuentra entre muchos Etiopes. Puede que se haya originado en el África del Este y después difundido hacía el Norte, a lo largo del Nilo. Sin embargo los Etiopes de hoy, así como los Falashas,(que se proclaman los Judíos de Etiopia, pero que probablemente son descendientes de conversos ),carecen de marcadores que podrían calificarlos como judíos antiguos, tomando como base sus variaciones en el cromosomo -Y-

Los judíos ashkenazis no son idénticos a los Rusos, Austriacos o los Ingleses, pero son más parecidos a los Griegos y los Turcos. Los Judíos de los países islámicos, los judíos romanos y los judíos europeos tienen perfiles genéticos similares. Se piensa que los marcadores de los judíos iraquis,marroquis y tunecinos son los que mejor representan la base genética paterna de los antiguos Israelitas. Los comunes marcadores presentes en el cromosomo- Y- de todos los grupos judíos, exceptuando los judíos etíopes, nos regresan 4,000 años atrás, a lo que se estima que es la época en la que podría haber vivido Abraham.

¿Pueden estos descubrimientos invalidar o confirmar la teoría de la conversión masiva de los Khazares? El estudio del ADN pocas veces lleva a conclusiones tan inequívocas. De hecho el estudio encontró algunos grupos judíos cuyas variaciones genéticas podrían haberse originado en Asia central. La influencia de unos cuantos miles de khazares conversos podrían haber tenido un efecto sobre el genoma de los ashkenazis, pero el dibujo del ADN es prácticamente imposible de verificar por la imposibilidad de localizar descendientes modernos de los Khazares. En su defecto los científicos examinaron el ADN de dos comunidades del Cáucaso, los Kavkaz judíos montañeses y sus vecinos los judíos georgianos. No hubo suerte. Los montañeses enseñaron el perfil de los judíos antiguos, lo que sugiere que emigraron del Creciente Fértil, no de Khazaria. Los judíos georgianos tienen el perfil genético de los eslavos no-judíos y de los Europeos. Podría haber una pequeña población descendientes de conversos, pero no lo son de los Khazares.

Sin embargo, uno de los científicos, Doron Behar, descubrió una asombrosa evidencia genética en el estudio de los Levitas, que representan un 4% de la población masculina. En su estudio de los Cohanim en 1998, los científicos encontraron que sí el ADN comprobaba el linaje de los Cohanim desde tiempos remotos, no había un marcador antiguo común de los Levitas. Los Levitas entrevistados alrededor del mundo parecen tener numerosos linajes distintos. Si se hubiera respetado la ley judía, deberían de haber compartido marcadores comunes con los Cohanim, que de hecho representan una pequeña parte de la comunidad de los altos sacerdotes levíticos. Por la razón que sea, los Levitas no mantuvieron un linaje masculino y una tradición oral tan rigorosa como lo hicieron los Cohanim. Mientras el 60% de los que se pretenden Cohanim pueden confirmar ser parte de la cadena ADN que les regresa a un ancestro común de miles de años atrás, únicamente un pequeño porcentaje de los Levitas están en ese caso.

Siguiendo este estudio Behar se dio cuenta que el marcador de más del 50% de los Ashkenazis Levitas no les ubica siquiera en el Oriente Medio, y se encuentra únicamente en el 4% de la población judía en general.Sin embargo, es el grupo dominante encontrado con el cromosomo –Y- del Este de Europa y de los Eurasiaticos vecinos, incluyendo las regiones que fueron una época parte del reino khazar. Su análisis sugiere que las micromutaciones remontan a más de un millar de años, durante la época predominante de los Khazares judíos, en la Asia Central

Intrigado un grupo de la Oppenheim Hebrew University empezó su propia investigación y descubrió esta mutación en un 12% de los Ashkenazis, lo que podría representar la influencia de los misteriosos Khazares. Piensan que esta mutación empezó paulatinamente hace unos 1,500 años y siguió hasta unos 650 años, coincidiendo aproximadamente con el colapso final de Khazaria y la migración hacía Europa del Este de los sobrevivientes del imperio.

Existe otro elemento en el rompe cabeza de los judíos khazares, lo que Behar llamó el descubrimiento de un linaje menor entre los Ashkenazis: un subgrupo –Q- que se encuentra en el 5% de estos sujetos. Estudios posteriores sugieren que no tienen su origen en el Oriente Medio, pero en la zona de los antiguos Khazares. Este subgrupo también se encuentra en un porcentaje elevado entre los Americanos nativos de Siberia y entre los Escandinavos, cuyas raíces proceden en gran parte del Centro de Asia.

Estos descubrimientos genéticos demuestren- y es únicamente una especulación—que no hay evidencia comprobando que los Khazares se convirtieran en masa al . Se puede asumir que los conversos se encontraban en la realeza y la nobleza que podrían haber buscado de esa manera el honor de un estatus religioso más distinguido, a saber volverse Cohanim, pero el camino a este sacerdocio es claramente bloqueado por la ley judía. Sin embargo las restricciones para volverse un sacerdote “junior”, un Levita fue históricamente más posible. Después del exilio babilónico los Levitas ignoraron la llamada de Ezra de regresar en grupo a Jerusalem, como lo hicieron los Cohanims, por lo tanto fueron despojados de sus prerrogativas y se consideraron como sacerdotes “caídos”. Es posible entonces que los rabinos que presidían en Khazaria, cuando el Rey y su corte decidieron convertirse, devolvieron sus privilegios a los Levitas. Considerando la limitada población judía europea, cuando Khazaria desapareció, este hecho podría explicar su sorpresiva y significante impresión en el patrimonio genético.

Este escenario, comprobaría el dato que,según la literatura talmúdica de hace 2,000 años, hubo una discusión sobre los distintos caminos para conseguir el estatus de Levita en otra forma que no fuera por la vía paterna”. Este camino no existe para los Cohanims. Se podría especular que estos otros mecanismos se podrían haberse utilizado en comunidades que a veces tenían un faltante de Levitas. En el caso de los Khazares podría ciertamente haber sido posible.

Las opiniones expresadas aquí representan el punto de vista particular de nuestros periodistas, columnistas y colaboradores y/o agencias informativas y no representan en modo alguno la opinión de diariojudio.com y sus directivos. Si usted difiere con los conceptos vertidos por el autor, puede expresar su opinión enviando su comentario.

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

Artículo anteriorEl arte de Elvira Cohen Abadi
Artículo siguienteKobe Bryant, favorito para quedarse con la presea dorada en Londres 2012