Diario Judío México - No pretendo hacer un ensayo histórico sobre los distintos eventos políticos recientes en Catalunya como muchos de los artículos que he realizado para este medio (textos a los que si estáis interesados podéis acceder aquí). Pienso que muchos de los que me leéis seguís con tesitura este tema y creo que teneis una idea sobre este asunto en base a todos los artículos que he escrito anteriormente.

Dicho esto, es menester decir tajantemente que en hay presos políticos. Como ser humano, como demócrata, y como alguien que aún tiene esperanza y espera que el caldero reaccionario catalán tenga una salida de escape dentro del marco territorial español, me parece repudiable que hayan políticos catalanes independentistas en la cárcel que piensan diferente a mí. Más de un año después, Oriol Junqueras, Joaquim Forn, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart siguen en prisión preventiva. Sí, gente que nunca han tenido un caso penal, gente que públicamente han dicho que desean defender sus ideas dentro del marco constitucional actual, y gente que aunque han sido elegidos como diputados (aunque algunos de ellos han renunciado a sus actas) no podrán reincidir en el delito porque sus posibilidades de ser parte de un gobierno catalán son nulas. Tampoco me olvido de gente como Jordi Turull, Carme Forcadell, Dolors Bassa, Raúl Romeva y Josep Rull quienes lograron salir de la prisión por un período de tiempo, pero como son unos “sediciosos rebeldes”, según la interpretación del Juez Pablo Llarena quien ahora lleva el caso (alguien quien basado en el regimiento procesal actual “de a quien le tocaba” liderar este caso no era el indicado), regresaron a la prisión.

Ya sé que muchos de vosotros podréis pensar que estas personas, junto a aquellos que están en el exilio repartidos por Bélgica, Suiza y Escocia, son unos “golpistas” que aprobaron unas leyes de desconexión del estado español a pesar de haber sido ilegalizadas por el Tribunal Constitucional (TC), y que “descaradamente” impulsaron un referéndum de autodeterminación el 1 de Octubre de 2017 y que declararon la independencia de manera unilateral (DUI) el 27 de Octubre de 2017. Vale. Sin embargo, hacer movidas políticas-totalmente simbólicas como las que se hicieron durante la pasada administración catalana-que buscaban llegar al sendero de pactar un referéndum con diferentes opciones fue lo único que pretendía el independentismo catalán. Y de eso, no hay dudas. Si lo que estuviera diciendo fuese mentira, entonces el 28 de Octubre de 2017 el independentismo catalán hubiera puesto en marcha la estructura “republicana” de la que tanto decían tener. Algo que nunca ocurrió.

A pesar de ello, no creo que nadie deba ir la cárcel por realizar un referéndum el cual es/era apoyado por el 80% de la ciudadanía catalana, y mucho menos por impulsar algo que en el año 2005 fue legalizado por el estado español. Tampoco creo que sea lógico el que haya la posibilidad de que los presos políticos catalanes-a diferencia de los que están exiliados, los cuales muchos de ellos han sido absueltos de las acusaciones que les hacía en las distintas euro-órdenes que emitieron-se puedan pasar 30 años en la cárcel por defender y poner en marcha sus respectivas plataformas políticas. Recordaros que en Puerto Rico, desde 1967, se han realizado cinco referéndums unilaterales y que en el Quebec se han realizado dos referéndums pactados (los cuales dieron paso a que la Corte Suprema Canadiense estableciera el marco legal que debe seguirse para realizar este tipo de votaciones; de ahí que naciera la ley Claridad en el año 2000 posterior a una opinión emitida en el 1998) y nunca nadie ha ido a la cárcel por esto. Incluso, estos procesos tanto en Puerto Rico como en el Quebec no han llevado a que el estado despliegue a casi 20,000 efectivos de “seguridad” para que le entrara a porrazos a ciudadanos pacíficamente concentrados que solo querían votar. Algo que sí pasó en Catalunya el pasado 1 de Octubre de 2017 y que culminó con más de mil heridos, y con una persona que quedó ciega tras haber recibido un balazo de goma. De hecho, tanto que el estado hablaba de cumplir las leyes, y aun así enviaron a sus policías/agentes de seguridad a utilizar balas de gomas a pesar de éstas prohibidas en Catalunya.

Llegados a este punto es imprescindible que hagamos de esta “aria” tan oscura y llena de dolor, una exposición de un “Bel Canto” que sutilmente exponga detalles de lo que a veces nos olvidamos. Por eso, acordaros que ese mismo TC que dijo que el referéndum del 1 de Octubre de 2017 fue un “acto de rebelión liderado por la violencia” e ilegalizó las leyes de desconexión, es el que hoy dice que las cuentas de la Generalitat pueden ser intervenidas sin el artículo 155. Ese mismo TC, nombrado a dedo por el Partido Popular (PP), fue el que declaró inconstitucional más de 15 leyes que ayudarían a la vida de los ciudadanos, y el que en el año 2010 hizo que el independentismo pasara del 20% al 48% hoy día al borrar 27 artículos y suspender otros 14 del nuevo estatuto de autonomía catalán que tanto el Parlament de Catalunya y las Cortes Españolas-con el refrendo de la ciudadanía-habían aprobado. Ese mismo TC, junto a la gasolina que lanza diariamente el PP y Ciudadanos sobre que hay “fractura social en Catalunya”-son los mismos que obvian con malicia el que los artículos suspendidos por el TC del estatuto catalán de 2006 son una réplica del estatuto de la Comunidad Valenciana y la Comunidad de Andalucía. Por eso, es necesario que no nos olvidemos de porqué hemos llegado hasta aquí y cómo es que en un estado que saca del mapa a diplomáticos foráneos que simpatizan con la causa o que les critican por como manejan el asunto catalán, tiene presos políticos en el siglo XXI.

Dicho esto, es menester que el estado español reconozca que un “diálogo” ante la magnitud de esta situación no es suficiente. De lo que se requiere es de pasar ya a una fase de negociación con entes exógenos-preferiblemente europeos-que puedan intermediar con la intención de hablar sobre liberar a los presos e impulsar una solución pactada, que pase por una votación, en la que hayan múltiples opciones de estatus político para Catalunya. Por tanto, hablar de un referéndum pactado y vinculante-sí, en la constitución española hay cabida para esto y el precedente de Quebec es una huella evidencial-con opciones como la independencia, una república federada o autogobierno, es lo más racional y lógico. De no hacerlo, os puedo advertir que el procés cada día llevará más y más a que Catalunya vaya por el sendero independentista al que se dirigieron los noruegos. Decir que una nación como los catalanes no tienen el derecho a la autodeterminación es correcto ya que allí no se priva del poder autogobernarse (aunque de vez en cuando se suspende la autonomía catalana; un poco anómalo, ¿no?), no existe en Catalunya un régimen colonial y tampoco una presencia militar que limite de manera proactiva las dinámicas de vida de la ciudadanía. Sin embargo, el derecho a que una nación determine su futuro político es imprescindible e intocable.

Por eso, carceleros, elijan entre la racionalidad o el inmovilismo de M. Rajoy. Todos sabemos cuál es el camino que lleva a que las estrellas quieran llorar. Claro que la retórica neofacista-franquista en contra de todo aquello que une a los catalanes es fácil y genera votos. Sin embargo, unir a los catalanes con el resto de los españoles será cada día una tarea más complicada. Os recomiendo mirar a la realidad, y a espabilarse antes de que llegue la sentencia condenatoria. Si decidís no hacer algo, os aseguro, que el antes y el después que se generará en la sociedad catalana será revelador. Y espero que no se sorprendan si compraran a sus tribunales y sus sentencias con aquellas que emitían los tribunales franquistas.

Una sentencia condenatoria echará más gasolina a un independentismo el cual electoralmente está dividido, y hará que las generaciones venideras sean abrumadoramente independentistas. Una sentencia como esta dará legitimidad a la vía unilateral y conducirá a una reacción de repudio generalizado para con el estado. En otras palabras, mucha gente que aún duda si es independentista o no, en sus mentes se terminaran de independizar. Esta dinámica, en mi opinión, solo podrá llevar todo este caos a tres posibilidades: 1) que haya un referéndum pactado y vinculante con la bendición del estado que tenga la independencia, la república federada y el estatus quo con ciertos poderes extras como opciones para ampliar/mutar el estatus político de Catalunya; 2) una nueva DUI (la cual pudiera conducir a más represión a la sociedad y a la clase catalana); o 3) un adelanto electoral con la intención de fortalecer el independentismo en las urnas o en caso de que fracase todo lo antes dicho. Ahora, todo esto son teorías/cosas mías. Pero no os olvidéis que varios porrazos más como los del pasado 1 de Octubre de 2017 serían la gota que le falta al independentismo para llegar al umbral que desean: el 50% + 1%. Por tanto, las posturas de inmovilismo per secula seculorum, todas las que habéis presentado, ya no sirven.

Con toda esta injusticia ante nuestros ojos, solo puedo pensar en el dolor de las familias de los presos y sus más allegados. A veces la impotencia es el arma más letal contra los seres humanos. El calor ese que se presenta en nuestra cavidad torácica cuando no podemos hacer nada ante un atropello es una cosa indescriptible. Por ello, me quedo con las sabias palabras de alguien que no solo deja caer la cabeza de Franco por el suelo en su programa de televisión, sino que también siempre que habla de deja caer la verdad sobre las injusticias en : “Judicializar la solo lleva a que la justicia se politice”. Gracias, ‘Wyoming’, porque son destellos de ilustración como los que emites al abrir la boca los que nos recuerdan que en aún puede haber esperanza para con Catalunya. Sin embargo, es este mismo pensar lo que se necesita para hacer justicia a los presos políticos catalanes y a todos los demócratas que nos duele ver que se haga de la mentira un hecho legítimo para atajar al oponente.

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José es un soldado en las Fuerzas de Defensa de Israel y actualmente realiza un máster en Geoestrategia Internacional y Terrorismo Yihadista en el Instituto Internacional de Estudios en Seguridad Global-Madrid, España. Además, posee un “Bachelor of Science” en Neurociencias y un Minor en Estudios de Israel por la American University en Washington, DC. Lev ha realizado internados profesionales en la Cámara de Representantes de Puerto Rico, y el Comité Nacional de los "College Republicans" y The David Project en Washington, DC. Además de su interés por la política, la diplomacia y temas de seguridad en el Medio Oriente, José ha trabajado como coordinador de eventos relacionados a Israel para American University Hillel, como asistente de eventos para el Centro de Estudios de Israel de la American University y fue Presidente de “AU Students for Israel”. Recientemente también realizó una pasantía diplomática en la delegación diplomática del Kurdistán Iraquí en Washington, DC. Además de colaborar con este diario, José tiene un blog en el Times of Israel, y ha escrito para periódicos como El Nuevo Día (Puerto Rico), El Vocero de Puerto Rico (Puerto Rico), Latino Rebels (Estados Unidos) y Red Alert Politics (Estados Unidos). José es autor de dos libros: "Panorama Internacional: Una mirada a la geopolítica e historia mundial (2016-2017)" y "Puerto Rico: El nocivismo del insularismo y el colonialismo", y realizó su proyecto de fin de grado en Estudios de Israel sobre las "Las Relaciones de Israel con el Nacionalismo Vasco y Catalán”. José habla y escribe el español, el catalán y el inglés excelentemente, y habla y escribe bastante bien el ladino, el gallego y el hebreo.