(PDVSA izquierda y Rosneft a la derecha fuente: actualidad rt.com)

Diario Judío México - El 28 de enero, la administración Trump impuso sanciones al conglomerado petrolero estatal de , Petróleos de SA (PDVSA). Citgo Petroleum, la filial estadounidense de PDVSA, puede continuar sus operaciones, sin embargo, los fondos de Citgo permanecerán bloqueados en los Estados Unidos y PDVSA no podrá remitirlos.[1]

El ministro de energía ruso Alexander Novak, calificó de ilegales las sanciones estadounidenses sobre PDVSA. “Creemos que las sanciones que se impusieron son ilegales y violan el derecho internacional… En cuanto a , todavía no es posible decir cuáles serán las consecuencias en términos de producción para la República”, afirmó Novak.[2]

El vocero presidencial ruso Dmitry Peskov también criticó las sanciones. “No consideramos que esto sea correcto; a menudo consideramos que son manifestaciones de una competencia desleal. En este caso, esto vendría a ser una política continua de interferencia no disimulada en los asuntos internos de ”, dijo Peskov.[3]

El embajador de en Carlos Rafael Faria Tortosa también comentó: “Lo que se ha hecho es un robo… ellos [los Estados Unidos] congelaron las cuentas y también las transacciones de PDVSA. Tenemos una gran empresa en Houston, en los Estados Unidos, es Citgo. “En Estados Unidos, hay más de 10.000 estaciones de gasolina y todo esto ha sido una fuente de ingresos para nuestro estado, pero han congelado todo esto. Nos abocaremos en litigios en las cortes internacionales sobre estos delitos”.[4]

A lo largo de los años, ha invertido fuertemente en y Rosneft, el mayor productor de crudo de , le otorgó grandes préstamos a PDVSA.

Se informó que PDVSA pagó $500 millones en deudas durante el tercer trimestre del 2018, con obligaciones por un total de $3,1 billones para ese momento. Rosneft también posee una participación del 49.9% en Citgo a cambio de un préstamo del 2016 de aproximadamente $1.5 billones.[5]

PDVSA y Rosneft también participan en los siguientes proyectos conjuntos en Venezuela:

6 de junio: PDVSA tiene una participación del 60 por ciento, el 40 por ciento restante está controlado por una empresa conjunta de Rosneft y Gazpromneft, una subsidiaria de Gazprom. Rosneft tiene el 80 por ciento en esa empresa conjunta, Gazpromneft controla el 20 por ciento.

Petromonagas: Rosneft posee el 40%.

Petroperija: Rosneft posee el 40%.

Petrovictoria: Rosneft posee el 40%.

Petromiranda: Rosneft posee el 32%.

Boquerón: Rosneft posee el 26,67%.[6]

En la estación de radio Ekho Moskvy, el periodista ruso Matvey Ganapolsky comentó que Igor Sechin, jefe de Rosneft y uno de los aliados más cercanos del Presidente ruso Vladimir Putin, estará en problemas una vez que el régimen de Maduro sea derrocado, porque la oposición actual llevará a cabo investigaciones sobre la interferencia rusa en los asuntos de Venezuela. “Me temo que Sechin enfrentará ciertos problemas, porque fue Sechin quien empujó, inició y golpeó muy duro, etc. con el propósito de poseer un país lejano con el precario régimen de Maduro. (Venezuela) es un país con el mayor potencial petrolero (en el mundo). Sechin quería tener ese país a su completa disposición. Se suponía que eso se convertiría en un extractor extranjero ruso en obtener dinero para fines presupuestarios y no-presupuestarios”.[7]

En lo que respecta a la deuda soberana de Venezuela, teme que Venezuela deje de pagar su deuda de estado con Moscú que supera ya los $3 billones.

El viceministro de Finanzas de Sergei Storchak, comentó que Venezuela enfrentará dificultades para pagar la deuda. “Probablemente habrá problemas. Todo depende del ejército y los militares, de cuán obedientes serán”, dijo Storchak.

También agregó que el próximo pago de más de $100 millones está previsto para ser realizado a finales de marzo. “Los pagos se realizan en septiembre y marzo. No se han producido pagos atrasados”, declaró Storchak.[8]

El Ministerio de Finanzas ruso agregó en un comunicado que el acuerdo sobre la reestructuración de la deuda de Venezuela con Rusia se mantuvo inalterado. “Existe un acuerdo entre Rusia y Venezuela sobre la reestructuración de la deuda de Venezuela que estipula los términos y el calendario de pagos. El próximo pago se realizará a finales de marzo. El Ministerio de Finanzas de Rusia espera que los pagos se hagan tal como están programados. No se han realizado cambios en el acuerdo. “Venezuela tiene que cumplir con sus obligaciones con el acreedor que ha asumido”, señala el comunicado.[9]

Respecto al petróleo venezolano, el influyente bloguero ruso El Murid (Anatoly Nesmeyan) señaló que mantener los altos precios del petróleo beneficiara no solo a los Estados Unidos en los mercados externos, sino también a Rusia, ya que se verá obligada a aumentar sus compras de petróleo en otros lugares. Sin embargo, El Murid enfatizó que el comportamiento de Rusia no es pragmático, porque Moscú se niega a cooperar con los Estados Unidos, incluso si esto significa actuar contra sus propios intereses.

A continuación se muestra el artículo escrito por El-Murid:[10]

(Fuente: Institutodeestrategia.com)

El hecho de que Rosneft se haya metido en Venezuela enfatiza la total ineptitud estratégica de nuestros principales gerentes

“El aspecto petrolero de los eventos en Venezuela es definitivamente importante; este parece ser el factor determinante concerniente a los intereses económicos de los Estados Unidos. Y por lo tanto, debemos entender cuáles son estos intereses exactamente en términos de crudo, hidrocarburos y el sector energético en su totalidad.

“El interés estadounidense es totalmente obvio: crear un excedente máximo de recursos energéticos en su mercado interno, lo que por supuesto, garantizará precios bajos de energía y ventajas competitivas para la economía estadounidense sobre otras economías. La revolución shale se presta totalmente a esta estrategia. Sin embargo, respecto a los mercados externos, el interés estadounidense es exactamente el opuesto – los Estados Unidos están interesados ​​en los mayores precios existentes del petróleo allí, tanto desde la perspectiva de sus propios productores como para debilitar las capacidades competitivas de las economías rivales.

“En este sentido, los Estados Unidos consideran el petróleo de Venezuela como de su propiedad, lo que de hecho es bastante lógico: debido a su naturaleza específica, su principal mercado es Estados Unidos y es desde los Estados Unidos que Venezuela recibe parte significativa de ingredientes que este necesita para el procesamiento de su aceite altamente bituminoso de la Faja del Orinoco. De manera similar, los Estados Unidos consideran que el crudo de las arenas petrolíferas de Alberta, Canadá es esencialmente de su propiedad. En realidad, la industria petrolera en Norteamérica y Centroamérica es una cadena altamente integrada, tecnológicamente conectada en un solo complejo de procesamiento industrial.

“Sin lugar a dudas, el interés de en el petróleo venezolano perturba a Estados Unidos, ya que socava su estrategia de saturación del mercado interno y su principio rector general – cerrar su propio mercado y mantener las restricciones al [mercado] externo. La paradoja aquí es que esta postura es una combinación perfecta para los intereses egoístas de la hermandad gobernante del Kremlin: Estados Unidos está directamente interesado en mantener los altos precios del petróleo en los mercados externos mientras cierra su propio mercado.

“Esto corresponde totalmente a los intereses de la cleptocracia rusa, ocupada esta en vender los recursos naturales del país y se ve directamente interesada en los altos precios del petróleo (al menos relativamente altos). Sin embargo, los insensatos aventureros en el Kremlin son incapaces de trabajar al unísono con los estadounidenses, incluso en este caso particular en el que sus intereses coinciden con el punto decimal. El principio prevaleciente es rechazar lo que Estados Unidos esté haciendo y hacer lo contrario (incluso cuando desafía el sentido común y va en contra de nuestros propios intereses).

“Es decir, reaccionar de una manera excesivamente autodestructiva.

“Como tema de principio, los intereses nacionales de un país no pueden ser considerados desde una perspectiva de los intereses de otros individuos. El punto de referencia de la política son los propios intereses. Si coinciden con los intereses de los estadounidenses, cooperaremos. Si no es así, competiremos”. Sin embargo, una estrategia de acorralamiento (o la de una fortaleza asediada) no permite tal enfoque. Todo es mucho más primitivo y tonto.

“Estados Unidos está muy interesado en desacoplar a del petróleo venezolano. Las razones son muchas, pero el resultado es el mismo. ¿Juegan tales acciones en favor de los cleptócratas rusos? Curiosamente sí – se verá obligada a aumentar sus compras de petróleo en otros países. El hecho de que Rosneft se haya metido en Venezuela y contrariamente a todo sentido común, lo mantiene a flote, solo enfatiza la total ineptitud estratégica de nuestros altos directivos.

“Parecieran estar fuertemente unidos a los intereses chinos, al punto de convertirse en un objetivo o herramienta para los políticos chinos. Por cierto, los chinos han reducido significativamente sus inversiones en Venezuela en estos últimos años, pero en lugar de dinero chino, el Kremlin comenzó a inyectar su propio dinero. Por ello el tema de la objetividad por parte de las políticas rusas no parece nada extraño en lo absoluto – en el caso de Venezuela, los intereses chinos están bien atendidos, mientras que no es así por los intereses rusos”.


[1] Véase la serie de MEMRI Despacho Especial No. 6926 – Rusia se convertirá en el segundo mayor propietario extranjero de refinerías nacionales en los Estados Unidos si Venezuela no cumple con sus obligaciones de pago, 16 de mayo, 2017.

[2] Tass.com, 30 de enero, 2019.

[3] Tass.com, 29 de enero, 2019.

[4] Tass.com, 31 de enero, 2019.

[5] Reuters.com, 24 de enero, 2019.

[6] Reuters.com, 24 de enero, 2019.

[7] Youtube.com/watch?v=8MJzJASYkBE, 27 de enero, 2019.

[8] Tass.com, 29 de enero, 2019.

[9] Tass.com, 29 de enero, 2019.

[10] El-murid.livejournal.com, 4 de febrero, 2019.