Hace cuatro días asumió la presidencia en Irán Ebrahim Raisi, un clérigo conservador de línea dura, conocido por haber estado involucrado en numerosas ejecuciones de disidentes entre 1980 y 1988, cuando la revolución islámica despegaba y el país se enfrentaba a Irak en una larga y costosa guerra. Dado que hasta el momento el tratado nuclear con Irán, conocido en inglés como el JCPOA, no ha podido restablecerse a pesar de seis rondas de negociaciones celebradas en los últimos meses en Viena, todo apunta a que la presidencia de Raisi implicará más obstáculos de los anteriormente previstos para llevar a buen puerto la negociación, o quizá, a que un nuevo acuerdo en las actuales circunstancias sea imposible de gestionar.

En efecto, Raisi maneja una retórica mucho más agresiva hacia EU y Occidente que la que caracterizaba a Rohani. En ese sentido, el pesimismo resulta lógico. Sin embargo, diversos analistas especializados en temas iraníes señalan que, a pesar de los malos augurios, existen todavía elementos favorables a que el acuerdo se restablezca.

Básicamente se trata de la realidad económica del país que necesita urgentemente un respiro. Las duras sanciones impuestas por la administración de Trump y los efectos de la pandemia, que ha sido especialmente severa en Irán, han resultado devastadores, por lo que salir de esa crisis resulta ya urgente, tal como lo manifiesta el reciente descontento popular expresado mediante protestas callejeras que, como ha sido tradicional en Irán, fueron fuertemente reprimidas.

Pero además, hay otros factores. Llegar a un nuevo acuerdo es popular en Irán. Salvo en el público radical, en el resto de la sociedad hay conciencia de que sólo la eliminación de las sanciones podrá mejorar las condiciones de vida de la mayoría. También fue notable que, durante su campaña electoral, Raisi no se refirió casi al JCPOA, lo cual puede interpretarse como una decisión deliberada de no comprometerse de antemano ni a favor ni en contra del posible acuerdo. Por otra parte, el saliente ministro de relaciones exteriores, Mohamad Javad Zarif, protagonista clave de las negociaciones tanto durante la época de Obama como en la actualidad, dejó claro en el último reporte que emitió antes de abandonar su puesto que dejaba listo el marco para un posible acuerdo.

No cabe duda que, para la presidencia de Biden y los gobiernos de los otros cinco países que llevan a cabo la negociación con Irán, las cosas se han complicado con la salida de Rohani y la entrada de Raisi, fuertemente apoyado éste por el ala más radical del islam chiita militante, representada por los Guardianes de la Revolución. Es así que, ante las señales contrapuestas que ofrece la realidad, no hay que perder de vista a una figura central, ubicada por encima de conservadores y reformistas a quienes maneja a discreción. Porque, a fin de cuentas, el mayor peso en cuanto al restablecimiento o no del acuerdo sobre la cuestión nuclear reside en el ayatola Khamenei. Él, como es sabido, constituye un personaje muy parecido a los emperadores de la antigüedad, siempre poseedores de la última palabra.

Ante la reciente declaración del secretario de Estado de EU de que existe el compromiso de su país de arreglar las cosas mediante la diplomacia, pero que el proceso no puede prolongarse indefinidamente, el final de esta historia lo conoceremos pronto. Sabremos si la posibilidad de detener la nuclearización de Irán se logra o si, por el contrario, la carrera nuclear en Oriente Medio se desatará irrefrenablemente a partir de la amenaza regional encarnada por un Irán en posesión de armamento nuclear.

Mucho se ha debatido en los análisis de los procesos históricos acerca del papel de los líderes fuertes como determinantes principales de los resultados. En el caso iraní, tal parece que tanto el ayatola Jomeini, que encabezó la revolución islámica, como el hoy todopoderoso ayatola Khamenei, han sido individuos clave para que las cosas se dieran del modo como ocurrió. Este modelo requiere una condición básica: liderazgo vertical, autoritario y concentrador extremo del poder, de tal suerte que un solo hombre con su camarilla de leales incondicionales sean quienes determinen dictatorialmente el rumbo a tomar. Al ser esto así en el caso de Irán, cabría suponer que el puño de hierro con el que Khamenei controla a su población vaticina una alta probabilidad de que el destino del acuerdo nuclear dependa fundamentalmente de su voluntad personal.

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A excepción de tu nombre y tu correo electrónico tus datos personales no serán visibles y son opcionales, pero nos ayudan a conocer mejor a nuestro público lector

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.
Artículo anteriorBeing a giving person does not always mean being generous
Artículo siguienteTrivento White Malbec, reinventando al vino
Licenciada en Sociología egresada de la UNAM (1980), con estudios de maestría en Sociología en la UNAM y con especialización en Estudios Judaicos en la Universidad Iberoamericana. (1982-1985) Fue docente en la ENEP Acatlán, UNAM durante 10 años (1984-1994). Actualmente es profesora en diversas instituciones educativas privadas, judías y no judías.De 1983 a 1986 fue colaboradora semanal del periódico "El Nacional" tratando asuntos del Oriente Medio.Desde 1986 hasta la fecha es editorialista semanal en el periódico Excélsior donde trata asuntos internacionales.Es comentarista sobre asuntos del Medio Oriente en medios de comunicación electrónica.Publicaciones:"Los orígenes del sindicalismo ferrocarrilero". Ediciones El Caballito S.A., México, 1982.En coautoría con Golde Cukier, "Panorama del Medio Oriente Contemporáneo". Editorial Nugali, México, 1988.Formó parte del equipo de investigación y redacción del libro documental "Imágenes de un encuentro. La presencia judía en México en la primera mitad del siglo XX" publicado por la UNAM, Tribuna Israelita y Multibanco Mercantil, México, 1992.Coautora de "Humanismo y cultura judía". Editado por UNAM y Tribuna Israelita. José Gordon, coordinador. México, 1999.Coordinadora editorial de El rostro de la verdad. Testimonios de sobrevivientes del Holocausto en México. Ed. Memoria y Tolerancia, México, 2002.Redactora de la entrada sobre "Antisemitismo en México" en Antisemitism: A Historical Encyclopedia of Prejudice and Persecution". Ed. ABC CLIO, Chicago University, 2005."Presencia judía en Iberoamérica", en El judaísmo en Iberoamérica. Edición de Reyes Mate y Ricardo Forster. EIR 06 Enciclopedia Iberoamericana de Religiones. Editorial Trotta. , Madrid, 2007.Artículos diversos en revistas de circulación nacional e internacional.