Diario Judío México - No encuentro mejor foto que esta para comenzar una nueva serie de textos que sin duda, reflejan mi próximo futuro.

Saramago dijo en un poema:

¿Qué cuántos años tengo?…¡Qué importa eso! Tengo la edad que quiero y siento.

La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso.

Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso o lo desconocido.

Pues tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos…

Aquellos que me conocen varios años, pueden recordar una vieja serie que escribí en el trabajo en el año 2006. Aquella serie denominé esperando el 30 de Junio, su último capítulo publicado en abril del 2008:

LIBRO 3 – CAPITULO 84: 20 de abril 2008 THE END

Obviamente no renuncié, tampoco me despidieron, sencillamente llegué a la conclusión que llegó el final de este libro, pues todas las cosas buenas llegan a un final en el momento menos oportuno. Alguien considerado normal, ¿está contento con morirse?

Se convertiría en una apología a mi jefe y eso no quisiera por nada en la vida, aunque definitivamente es la persona a la que le debo mi felicidad. Los elementos de mi felicidad incorporaré a los libros anteriores, aun no escritos. En realidad, digo que es el final, porque se dan en forma casual varios acontecimientos acumulativos. Antes que nada estos capítulos (solo escribí desde el 57) representan los últimos dos años de trabajo. Ahora, en estos días, cumplo 40 años de trabajar y tengo para completar los primeros 56 con 38 años de trabajo.

Para los cabalistas entre los lectores, presten atención: 5+6=11 y 3+8=también es 11 y 1+1 = 2

Me había propuesto escribir el libro en el trabajo y este último capítulo será el primero que escribo en casa durante la forzada vacación de la semana de pascua donde me descuentan los días de trabajo, cuando a mi regreso me espera un forzado trabajo para el balance al 31 de marzo, aunque no me pagan las horas extras. La ecuación es fácil de comprender.

Obviamente, el libro no lo podré continuar allí, tendría que manifestar pues me cortan la posibilidad de escribir contra la patronal. Previamente tengo que poner de mi lado a la opinión pública por intermedio de los medios de comunicación, radio, tv, periódicos, en realidad ellos prefieren publicar a los que pagan por publicidad o atacar a aquellos que pueden pagar por publicidad. (yo no pertenezco a ninguno de los dos grupos, por lo tanto en la práctica no existo).

Ayer, un rato antes de salir de vacación me trae el jefe los papeles de una nueva empresa, pequeñita, que tendremos que hacer la contabilidad. Es increíble cómo no tiene vergüenza, él ni siquiera es el dueño, no es más que un empleado idiota, pero la patronal supo construir una pirámide que funciona, por lo pronto es indiscutible. El año pasado nos trajo una empresa nueva y no nos agregaron personal, de la empresa aquella se ahorraron 3 empleados o dos, considerando que dos trabajaban medios tiempos solamente. Las funciones de ellos las absorbimos en mi departamento. Mi empresa creció en 60 personas y 30-40 millones de dólares en ventas.

No tiene vergüenza y realmente no me siento capaz de decirle que la haga él.

¿Por qué no me animo a decirle? ¡Pues si no quiero hacerlo me dirá que me vaya!

Si, ya me lo dijo un día durante la preparación del balance al 31 de diciembre, donde yo ya estaba saliendo para casa al final del día y me exigió que me quede a revisar algo, no aceptó que lo haga al otro día ya que el asunto lo tenía muy tenso. También este próximo balance estará tenso, es evidente que las cosas son mucho más complejas de lo que él puede comprender.

¿Yo puedo comprender?

A los que leen este capítulo y se perdieron los anteriores, traigo el final del capítulo 57 que publiqué en mayo del 2006:

Nadie se perdió nada, mi primer libro tiene solo dos capítulos, en el primero me explayo sobre El primer beso , el segundo…….. Sobre El gusto de la miel.

En el segundo libro, relato sobre mi vida, mi familia, mis amigos, mis viajes, mis fantasias y mis mentiras. En el presente libro, relato mis experiencias laborales, mis patronas, mis colegas, mis empleados y empleadas. Aun no encontré que escribir sobre mi jefe, que a los ojos de mis compañeras de trabajo un rábano es más sabroso y a mis ojos tiene la inteligencia de la profundidad de una sartén (y soy dadivoso con el).

30-10-2013 Un abogado a cambio de 1,416 sheqalim presentó la carta que escribió (y corregimos vía mail entre las 3 hasta las 4 y media de la mañana) en la cual yo decía que renuncio pues hay un empeoramiento de las condiciones laborales, aparte del incumplimiento de varias leyes, en el texto, si no pagan lo que exijo y corrigen las ilegalidades veré como terminado mi trabajo el 29-11-2013.

La empresa muy gentil de su parte me entregó una carta en la que aceptan mi renuncia y renuncian al mes de preaviso y debo abandonar inmediatamente, Ayer fue mi primer día en la nueva condición.

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Julio Ioseph May (Yossi) nació en Entre Ríos, Argentina. Es Contador Público de la Universidad de Buenos Aires. Desde 1973 viviò  en el Estado de Israel y a partir de febrero 2014 reside en Barranquilla, Colombia. En vistas a la tercera edad comenzó a practicar su sueño de escribir que lo acompañó desde chico.Participa activamente en variados grupos literarios del internet. Comparte publicaciones de cinco antologías: De Paz y De Guerrasy Lazos Umbilicales publicadas en Israel en 2007, "primer antología" de Muestrario de Palabras (2007) y Libro del Haiku, Ediciones Artesanales Santoamor (2008) ambas en Buenos Aires. Pensamiento Antologico Universal, La poesia purifica la vida humana, Congreso Universal de Poesia Hispanoamericana, publicada en Mexico 2010. La revista virtual Palabras al Sol publicaba regularmentecuentos y poemas de su autoría. Su preferencia es la narración.