La ley del por la que se estableció la costumbre de no comer ningún producto de origen lácteo ni tomar después de haber comido en las siguientes 6 horas, como lo llevan a cabo las comunidades sefaradíes en cuanto a tiempo, es una de las leyes más interesantes y trascendentales de la Torah.

Además que fisiológicamente es más conveniente que cuando una persona come de res o de cualquier otro animal de ganado, deje que su estómago y todo su aparato digestivo se encargue de ese metabolismo sin tener que utilizar las herramientas para digerir lácteos al mismo tiempo, es una costumbre que genera disciplina, responsabilidad y respeto corporal, y hasta familiar.

Ésta costumbre convertida en ley (halajá) de no comer de res y de ganado después de productos lácteos y/o también se aplicó para la de pollo, con las mismas restricciones del tiempo establecido de 6 horas por comunidades sefaradíes, aunque no así para la de cualquier pescado que sea kosher, la cual si se puede comer junto con productos lácteos y al mismo tiempo.

Lo que si se puede es comer primero productos lácteos o tomar y luego comer carne, de res, ganado y/o pollo, lo que confirma aún más que los beneficios digestivos al respecto son patentes, ya que los lácteos en general son de fácil digestión.

Resulta muy interesante analizar de ésta ley que establece que no se debe comer y después productos lácteos y/o sino hasta después de pasadas 6 horas, escrita en la en varias partes del texto sagrado, incluyendo Shemot (Éxodo):23:19, lo que dice como muchos lo saben o lo han estudiado: “No cocinarás al cabrito en la de su madre”, y es así como se estableció está ley tan vigente de que no se debe comer después de tomar y/o comer productos lácteos en general, sino hasta despues de transcurridas 6 horas, repito.

Pero, aún más interesante de analizar de ésta ley, es que textualmente dice en la Torah: “No cocinarás a mi cabrito (guedi), en la de su madre”, por lo que además de interpretarla como la prohibición de comer y en ese orden, Dios está literalmente prohibiendo que no se dañe a uno de sus hijos delante de su propia madre.

Nota cultural: se refiere a los 5 libros iniciales que conforman el Pentateuco del Antiguo Testamento de la Biblia.