Una de las comunidades más antiguas en Saltillo y el mundo es la de los judíos, quienes tienen una historia añeja y profunda con la ciudad que se remonta hasta antes de su fundación.

“El señor Alberto del Canto fue el primer alcalde y fundador, además de pertenecer al judaísmo incluso el Santo Oficio lo persiguió e investigó, por el hecho de serlo”, comenta el ingeniero Rubén Santos, líder de esa comunidad religiosa en la ciudad.

LA SINAGOGA

La comunidad judía tiene clara su postura histórica en las raíces de Saltillo. “Llegamos hace 500 años, antes de que esto se conociera con el nombre que tiene, y se estableció una sinagoga en el lugar que menos te imaginas”, narra el representante judío.

Según información que ha recopilado la comunidad, tuvieron una sinagoga llamada Yákov en donde actualmente está la Catedral de Santiago, hace medio milenio, “pero se cerró y desapareció debido a la persecución que la Inquisición emprendió contra nosotros.

“No tengo fotos, pero hemos encontrado en el piso de la Catedral rastros de estrellas de David, símbolo del judaísmo”, explica.

De lo que sí hay imágenes es del nuevo templo que han construido las 35 personas que en familia asisten a orar. “Esta foto es de 2006, cuando comenzamos la construcción. Los jóvenes y las familias en general arrancamos el proyecto de nuestra sinagoga, todavía no la terminamos bien”, comenta Rubén Santos mientras apunta a la puerta grande y arqueada de la entrada.

Al interior, el templo tiene sillas formando un rectángulo con una mampara forrada de tela negra, al fondo está el Aarón o arca sagrada, una especie de caja de madera donde se guarda el Torá, libro sagrado para los judíos, escrito en hebreo.

DISFRACES Y PURIM

“Quiero mostrarles fotos muy especiales para nuestra comunidad. En ésta, por ejemplo, estamos celebrando el Purim, es de 2007”, añade el líder judío local.

La fiesta de Purim, próxima a celebrarse en este mismo mes, conmemora el milagro de la sobrevivencia judía sobre los persas. “En el Libro de Ester se relata que un rey persa intentaba acabar con nosotros, pero ella le pidió al pueblo que orara y consiguieron no ser atacados”, detalla. En la fecha, se acostumbra disfrazarse y beber dos copas de vino.

Por otro lado, la comunidad judía saltillense mantiene actualmente un comedor popular donde alimenta diariamente a 250 niños de familias de escasos recursos. Rubén Santos no quiere ahondar en el tema porque es una labor que hacen de manera altruista.

En su álbum guarda una fotografía donde jóvenes judíos conviven con niños, “a ellos se les manda a hablarle de Dios a los niños, pero sin evangelizar, nosotros no evangelizamos, por ejemplo, no te pedimos ser judío para ofrecerte un plato.


Los jóvenes judíos son el medio que lleva a otros niños y adolescentes el mensaje de Dios, pero sin evangelizar.

“Dios nos bendice, las familias judías de la ciudad tienen oportunidad de ser directores de bancos, de empresas propias, somos gente trabajadora, educada para hacer negocios, es más, yo recuerdo que mi padre me decía ‘debes rodearte de los mejores y contratarlos para que hagan las cosas por ti’, y creo que esa es la filosofía correcta de la empresa”, comparte Santos.

PÉSAJ Y HANUKKAH

El amplio álbum fotográfico de los judíos saltillenses sigue mostrando las imágenes de una comunidad verdaderamente cercana a la realidad de la ciudad, pero también a las tradiciones de su fe.

“Miren, esta fotografía es del Hannukah, estamos celebrando la fiesta de las luces, que también corresponde a un milagro”, dice, y refiere que ésta celebración obedece a que los judíos se independizaron de los griegos por enésima vez y conmemoran la victoria.

“Nuestra religión comenzó más de mil años antes de la católica –incluso Jesucristo era judío–, así que tenemos una larga historia”, y muchas fotos para celebrar cada victoria y seguir construyendo su trayectoria de ayuda y fe a la par de Saltillo.


Fieles a sus creencias, los judíos conmemoran cada fecha especial.

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