La calle no es de los militares

Por:
- - Visto 480 veces
La calle no es de los militares

Cuando era joven pasaba por enfrente de la Secretaría de la Defensa camino a mis entrenamientos de basquetbol, era un edificio magno, bien resguardado y con la leyenda de que ahí no se podía entrar. Sus archivos estaban vedados para los historiadores. Solamente una vez fui con algo relacionado con mi cartilla militar y sentí que me había atrevido a pisar terreno prohibido. Por cierto, el servicio militar lo pasé sobornando al militar que nos cuidaba, a razón de $15.00 pesos por falta, logré zanjar varias a cambio de dos camisas que me regaló mi papá de su tienda.

Hace poco volví a la zona camino a casa de una amiga y pase por la calle lateral para ver que han registrado un crecimiento sorprendente; se han apoderado de ambos lados de la acera y el lado de enfrente del periférico. Edificios, hospitales, escuelas, casas y vaya usted a saber que más hay allí adentro, porque el mundo de los militares está vedado para la vista de los civiles aunque vivan de nuestros impuestos y nuestra deuda. Se han aislado convenientemente para evadir la supervisión social y política. Hasta hornos crematorios hay en las bases militares. Cuando me atreví a escribir que el hijo del secretario de la Defensa recibió la concesión para construir una base militar fui cesado fulminantemente del periódico, el secretario se enfureció porque se filtró la verdad sobre la corrupción dentro del ejército.

En un ejercicio en la cámara de diputados leí que el presupuesto propuesto para el ejército es de $83,000 millones de pesos y algo más de $39,000 para la Marina. No me cabe en la cabeza para que requieren tanto, aunque cuando mi hermano trató de venderles aceite lo primero que se encontró fue la necesidad de establecer el tamaño del soborno.


Qué necesidad tenemos de sostener una fuerza aérea, marina con fragatas equipadas con misiles, si no tenemos guerra con nadie. Esa enorme cantidad de dinero es muy apetitosa para las ambiciones de algunos o muchos. No hay motivo para pensar que en el mar de corrupción que es México, el ejército sea una isla de honestidad. La pregunta es si son más o menos corruptos, aunque la pregunta es irrelevante porque nadie parece poder entrar a averiguar el manejo del dinero.

Hasta aquí uno diría, si de dinero se trata bastaría con que les pongan un alto, los supervisen para que no roben tanto y basta. Pero resulta que no.

Los militares han sido denunciados por el elevado nivel de abuso y violación de los Derechos Humanos. Durante años un grupo ha presionado en Estados Unidos para cesar el Plan Mérida porque los militares usan recursos estadounidenses para violar los derechos humanos.

En un juicio de asilo político en el que fungí como testigo experto una mujer denunció que fue detenida por el ejército y amenazada de muerte. Un periodista de Chihuahua escapó para salvar la vida porque publicó que un general era corrupto. Un militar me detuvo en Chihuahua exigiendo saber cuándo me nacionalice mexicano, otros me rodearon apuntándome con armas largas porque me negué a que revisaran mi vehículo sin orden judicial. Human Rights Watch recomendó que las cortes civiles juzguen las violaciones de los militares, porque cuando hay quejas el aparato burocrático militar se encarga de que prevalezca la impunidad. Las infamias de los militares cubren un espectro muy amplio, desde Tlatelolco hasta Tlatlaya y nadie parece poder o querer hacerle justicia a las víctimas de sus desapariciones y asesinatos.

Estas fuerzas armadas, incluyendo a la Marina, carecen de conciencia para respetar las leyes civiles y los derechos humanos y por eso mismo son incapaces de manejar la protección civil.

No importa la retórica que use el nuevo gobierno nada los cambiará, especialmente saben que cuentan con impunidad para sus abusos y menos si se les pone a hacer algo que no saben hacer. Jugar semánticamente es un error garrafal, pensar que llamándolos policía les generará una cultura cívica que respete al individuo es el preludio de una gran decepción y la continuidad de un error histórico dónde la sociedad es la gran víctima.

El lugar de los militares está en los cuartes, y deben salir única y exclusivamente para tareas de asistencia en desastres. Pero lo más sensato será desmantelar ese gigantesco aparato y poner las instalaciones y el presupuesto al servicio del pueblo.

Hay que entregarle las escuelas a los civiles, abrir los hospitales y clínicas al servicio de la sociedad y convertir a las fuerzas armadas a grupos de asistencia social.

El error histórico de los neoliberales fue pensar que con la guerra interna lograrían controlar su asociación con los criminales. Es un error monumental continuar con ese pensamiento, y peor aún, si creen que la retórica lograra cambiar las actitudes arraigadas en la cultura de la impunidad de los militares.

Comparte en Redes Sociales

Acerca de Samuel Schmidt

Chair, International Advisory Board for Immigration Studies. U.S.-Mexico Research Program. UCLA. Director asociado de la revista Araucaria. Director del semanario El Reto. Testigo experto en juicios de asilo político y para frenar deportación de mexicanos en Estados Unidos. Posdoctorado en Historia, University of California, Los Angeles. Doctor en Ciencias Política (UNAM). 35 libros publicados y más de 1,000 artículos. Traducido al inglés, francés e italiano. Pionero en varias áreas de investigación: análisis de redes políticas, estudios sobre humor político, democratización en México, temas fronterizos (agua, migración y seguridad) y sobre Crimen Autorizado.

12 comentarios en «La calle no es de los militares»
  1. Como periodista escribes a lo pendejo ponte en el lugar de la tropa y no duras un dia vivo escribes para tragar sigue asi para saciar tu hambre

    Responder
  2. El ejército mexicano es de las pocas instituciones que tienen el respeto y el respaldo de la mayoría de los ciudadanos de bien. Algunos conspiradores globalistas quisieran que no hubiera ejército en países de Iberoamérica para así ejecutar un plan “anexionista” como lo están haciendo en Chile y Argentina, e incluso a España a la que odian tanto.

    Responder
  3. Para empezar ni mexicano eres, solo eres un puto judío escribiendo veneno sionista para estupidisar más al pueblo mexicano. El ejército hace su misión, crees que viven de aire? Y dudo que los judíos paguen impuestos.

    Responder
    • Me imagino debe ser un bot que no sabe escribir
      Mientras se revuelcan en la inmundicia de su odio, creo que antes de mi articulo ya eran suficientemente estupidos

      Responder
  4. Tenía que ser alguien que no es mexicano para poder hablar de la única institución en el que el pueblo de México todavía confía, se nesecita tener poco amor y apego a la patria para decir una tontería como ésta, no hay ni habrá otro ejército como el que tiene mi país México, capaz de aplicar un plan de apoyo para la población civil, misma que no tiene el ejército más cruel y sanguinario de Israel.

    Responder
    • El ejército israelí esta a punto de encontrar la cura del Covid-19
      En el ejercito mexicano confía la paz de los sepulcros, entre sus glorias esta 1968, 1971, Aguas Blancas, Tlatlaya y un sinnúmero de violaciones de derechos humanos condenadas internacionalmente, cientos de asilados políticos le deben el desarraigo y la expulsión de sus comunidades

      Responder
  5. Pobres judíos pendejos no son ni mexicanos y se creen con el derecho de criticar a un ejercicio que cuida de la gente de México y más aparte alos extranjeros sin pedirles nada a cambio.
    Sus pensamientos no son ni un poco ortodoxos solo desahogan su irá escribiendo y criticando.
    El ejército mexicano es una institución permanente que con sus hechos ha demostrado a la población, el trabajo y la dedicación que día con día tienen, al igual que el firme compromiso que tienen con el pueblo de México.
    Se que una crítica de un escritor o reportero no los debilita ni los hace dejar de hacer lo mejor hacen pero si es bueno recordarles a estos pendejos que viven para criticar, quejarse y alborotar ala gente metiendo ideas narcisistas ,que hay que con cuerencia que respeta y valora a la gente que se parte la madre por gente que no conoce y que no los respeta mis respeto para ellos.

    Responder
  6. Pobres judeofobos son subnormales e infradotados.
    Resulta que la mayoría de las víctimas de los militares son católicos, me imagino que para los tarados judeofobos no les importa. Nadie en su sano juicio, característica que no tienen los judeofobos, tolera el asesinato de inocentes y ni siquiera de criminales que también tienen derechos.
    Valiente defensa de la patria de un ejército condenado internacionalmente, pero bien visto, aunque es una contradicción a lo que dije, si los militares matan a los judeofobos le harán un servicio a la humanidad, hay que limpiar al mundo de porquería

    Responder
  7. La verdad no me da ni coraje si no lastima por qué para empezar los judíos no tienen nada que hacer en una conversación de México y mucho menos criticando el trabajo de los servidores públicos por que para empezar su asqueroso, repugnante,pestilente y vergonzoso país tiene más situaciones por las cuales juzgar y criticar. Pero sin embargo los mexicanos no nos metemos en lo que no es de nuestra incumbencia lo cual es algo donde ellos tendrían que basarse para no abrir la boca y no sacar conclusiones mismas sin saber exactamente lo que vive el pueblo de México y como los gobernantes controlan la situacion les invito a guardar silencio y pensar bien lo que dicen y en qué comentario agresivo y fuera de lugar se desahogan.
    No les basta de estar de inquilinos en México y no en su lugar de origen.se ponen todavía a criticar y hablar cosas que no son y que solo ven ustedes desde su punto de vista. No sean mal agradecidos y muestren un poco de respeto “bueno si es que en su país terrorista y deforme hay” y si van hablar que sean cosas productivas

    Responder
  8. Sigue la porquería judeofoba. Un infradotado que se apoda el nazi, no se ha dado cuenta que el estaba en la lista de hitler, no creo que sea de raza aria.
    El imbécil desvaría al no entender que una cosa es ser judío y otra israelí. Sugiero que no use nada de la tecnología ni medicamentos generados por judíos. Por cierto, en 2020 recibió el Nobel un judío por su investigación sobre la hepatitis C. Pero el judeofobo subnormal no entiende de eso, solo entiende de escupir al cielo.
    No hay que dejar pasar las diatribas de éstos psicopatas sociales, aunque no se establezca un diálogo, ya que se dialoga con gente pensante, no con tipos sin sinapsis

    Responder
  9. Hablas de violacion a derechos humanos y el ejercito de israel en la guerre que tuvo con los arabes secuetraban niños para mandarlos de carne de cañon mejor callate puto judio refugiado en mi pais tu ni derecho tienes de hablar de glorosio ejercito mexicano mejor regresate a tu campo de consentracion xd

    Responder

Deja tu Comentario

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.


Artículos Relacionados: