Diario Judío México - Instituto De Seguro Nacional  (Bituaj Leumi) – 1

Una persona se va a jubilar, una mujer a los 62, un hombre a los 67 y eso es ahora, por ahora, más adelante no sé.  Antes, cuando yo era joven, tenía programado trabajar hasta los 65.

La primera estación es el poderoso y asqueroso Bituaj Leumi. Un instituto que se auto publica como generoso, pagador de todo tipo de subsidios.

Extraigo en castellano de la embajada israelí en Panamá

La Ley de Seguro Nacional (1954) otorga a la población una amplia gama de prestaciones por intermedio del Instituto de Seguro Nacional, un ente autónomo adscrito al Ministerio de Industria, Comercio y Empleo.

Las prestaciones son financiadas por cuotas obligatorias pagadas por empleadores, empleados y trabajadores independientes, y en parte también por el  presupuesto estatal.

El Instituto de Seguro Nacional es también el encargado de ejecutar el programa estatal tendiente a garantizar un ingreso mínimo a los ciudadanos. El programa se aplica por medio de asignaciones a familias e individuos cuyos ingresos se encuentran por debajo de un mínimo determinado.

El Estado paga, asimismo a través del Instituto de Seguro Nacional, subsidios familiares cuyo monto crece con el número de niños, especialmente a partir del cuarto. Además el Instituto proporciona a los ancianos dependientes de la ayuda de otras personas, una atención a largo plazo, ya sea en su propia casa, o en instituciones residenciales.

El Instituto de Seguro Nacional administra también el programa de seguro nacional de salud de .

En cuanto a ese instituto dejaré en claro que durante 40 años de profesión, contador público, intenté por todos los medios no tener que atender a ningún cliente y en la medida de lo posible mis propios asuntos, pues me resultaba muy difícil tratar con personal que en primer lugar se ocupa de denigrar a quien se dirige a ellos, de considerarlos mentirosos y estafadores. De cada 4 palabras, una es ley, que ellos trabajan de acuerdo a la ley. Recuerdo hace muchos años necesitaba sacar fotocopia de un documento y el guardia no me permitió pues la ley no le permite, tuve que caminar unas cuatro cuadras hasta conseguir una papelería (Bituaj Leumi de Rehovoth).

Según la ley actual la edad de jubilación es a los 67 años de edad,  los pagos del Instituto por esa razón solo son para los que no ganan nada o no más de 5,032 shequel bruto-  ¿Y cuánto paga el instituto? algo así como 2 mil shequel.

En el caso que el hombre sigue trabajando y gana más de 5,032 el pago se pospone a los 70 años de edad.

Uno que no tiene nada, ni siquiera un auto propio, al jubilarse le puede agregar un monto para alcanzar el mínimo determinado de aproximadamente 4 mil shequel por mes. Es importante para mí señalar que el texto no viene a ser un análisis de la ley, sino una indicación general de lo que puede brindar el seguro nacional.

En realidad nosotros, el pueblo, tiende a darle al seguro nacional más de lo que el mismo promete, como vemos en el texto oficial: El Instituto de Seguro Nacional es también el encargado de ejecutar el programa estatal tendiente  a garantizar un ingreso mínimo a los ciudadanos.

Hace unos días se ha publicado que jamás, JAMÁS, este poderoso instituto ha investigado cual es el monto mínimo que garantice un honorable pasar a un jubilado y es obvio que el monto que paga no es suficiente para nada y en la práctica el monto es aleatorio o emergente de alguna compleja ecuación matemática.

Palabras del escritor Grosman en un texto

¿Cómo pudimos resignarnos a que el Gobierno elegido por nosotros convirtiera nuestros sistemas de educación y de salud en un lujo? ¿Por qué no gritamos y protestamos cuando el Ministerio de aplastó a los trabajadores sociales en huelga, y antes de ellos a los discapacitados, a los supervivientes del Holocausto, los ancianos y los jubilados? ¿Cómo es posible que durante años empujáramos a los pobres y los hambrientos a una vida de humillaciones sin fin, en comedores sociales y otras instituciones de beneficencia? ¿Cómo es posible que abandonásemos a los trabajadores extranjeros a merced de personas que les perseguían y les vendían como esclavos de todo tipo, incluso sexuales? ¿Por qué nos acostumbramos a la rapiña de las privatizaciones, que provocó la pérdida de la solidaridad, la responsabilidad, la ayuda mutua, el sentimiento de pertenecer a una misma nación?

Espero no haberme equivocado en mis propios cálculos, no tengo previsto en mi presupuesto recibir algo del Seguro Nacional y de recibir, seguramente no son más que migajas. Por lo pronto tengo 64.5 años de edad y regresaré al tema en un par de años.

Las opiniones expresadas aquí representan el punto de vista particular de nuestros periodistas, columnistas y colaboradores y/o agencias informativas y no representan en modo alguno la opinión de diariojudio.com y sus directivos. Si usted difiere con los conceptos vertidos por el autor, puede expresar su opinión enviando su comentario.

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

Artículo anteriorEl coraje de ayudar
Artículo siguienteTu salud es reflejo de tus emociones…
Julio Ioseph May (Yossi) nació en Entre Ríos, Argentina. Es Contador Público de la Universidad de Buenos Aires. Desde 1973 viviò  en el Estado de Israel y a partir de febrero 2014 reside en Barranquilla, Colombia. En vistas a la tercera edad comenzó a practicar su sueño de escribir que lo acompañó desde chico.Participa activamente en variados grupos literarios del internet. Comparte publicaciones de cinco antologías: De Paz y De Guerrasy Lazos Umbilicales publicadas en Israel en 2007, "primer antología" de Muestrario de Palabras (2007) y Libro del Haiku, Ediciones Artesanales Santoamor (2008) ambas en Buenos Aires. Pensamiento Antologico Universal, La poesia purifica la vida humana, Congreso Universal de Poesia Hispanoamericana, publicada en Mexico 2010. La revista virtual Palabras al Sol publicaba regularmentecuentos y poemas de su autoría. Su preferencia es la narración.