Diario Judío México - La televisión es uno de los medios de comunicación con mayor presencia en la sociedad, lo que ha llevado a considerarla uno de los medios básicos de comunicación social., El poder de ésta se encuentra en su capacidad de impacto, penetración social y poder hipnótico, debido a los estímulos visuales que expone.
La pantalla es parte de nuestro entorno y aunque tratemos de evitarlo todo lo que ocurre en nuestro medio, influye en nuestro comportamiento diario.
El ver la televisión es uno de los pasatiempos más importantes y de mayor influencia en la vida de los niños y no requiere grandes habilidades para recibir la información que ofrece, sólo oír y mirar, ni siquiera observar y escuchar.
El problema radica en que la televisión se introduce en la vida diaria de los niños hasta el punto en que la ven mientras comen, leen, hacen su tarea; el tiempo que pasan frente a la pantalla, les resta tiempo a actividades esenciales, tales como, el juego, el contacto con la naturaleza, el deporte, la lectura, el dialogo, el trabajo escolar, la interacción con la familia y el desarrollo social; tareas básicas para el adecuado desarrollo del niño.

Paralelamente una rica literatura documenta los resultados negativos de exponer a los niños a la televisión, debido a contenidos no apropiados para ellos, mismos que tienen consecuencias en el comportamiento de los pequeños.
En este sentido el psicólogo Canadiense Albert Bandura en el año de 1961, en su teoría del aprendizaje social, demostró que los niños, sobre todo entre los 3 y 5 años de edad, aprenden directamente sobre la base de la observación de la conducta de un modelo adulto.

Nicholas Johnson un ex miembro de la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos una vez dijo: “La televisión es educativa. La pregunta es ¿Qué enseña?”
La violencia educa. También el alcohol, las drogas y el sexo. También la publicidad. Estas son las semillas que siembra la televisión en la mente de los niños.
Investigaciones científicas han demostrado cifras muy altas en la incidencia de consumo de alcohol, sexo, violencia, distorsiones de la alimentación, como la anorexia y bulimia, además de problemas escolares en los niños y adolescentes.

Para finalizar creo que debido al gran interés que suscita la televisión en edades muy tempranas, es conveniente advertir a los padres del peligro que puede conllevar el no controlar el contenido de lo que sus hijos pueden ver en la televisión; además del tiempo perdido que pudiera ser aprovechado para el adecuado desarrollo cognitivo, emocional y motriz. Es fundamental concientizar a los padres para que ayuden a sus hijos a seleccionar el programa televisivo, que tenga un contenido apto para la edad, así como limitar el tiempo que pasan frente al televisor, apagar el aparato en horarios de comidas, tareas, interacción familiar , propiciar el juego, el deporte y las experiencias frente a la naturaleza.
Maestría en Psicopedagogía.

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