El 29 de noviembre próximo se celebrará en Viena la séptima ronda de negociaciones entre por una parte, y Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania, por la otra, con Estados Unidos participando desde “el cuarto de al lado”, con el objetivo de revivir el acuerdo nuclear, conocido como JCPOA, firmado en julio de 2015, pero abandonado en mayo de 2018 por decisión del entonces presidente norteamericano Donald Trump.

La novedad en esta ocasión es que se trata del primer encuentro de esta naturaleza desde que en asumió la presidencia Ebrahim Raisi, el clérigo ultraconservador que sustituyó en el puesto a Hasán Rohani. Raisi insiste en que una eliminación total de las sanciones impuestas por Estados Unidos bajo la presidencia de Trump solucionaría de inmediato el diferendo, restaurando el statu quo anterior, pero evidentemente eso no es posible porque muchas cosas han cambiado durante los tres años y medio transcurridos desde la ruptura del acuerdo.

De hecho, el avance que el programa nuclear iraní ha tenido en ese lapso es la prueba más clara de que la política de Trump al respecto fue contraproducente, ya que, de acuerdo con los datos aportados por la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) en agosto pasado, el país persa está enriqueciendo uranio al 60%, un nivel mucho más alto que el permitido por el JCPOA, acercándose cada vez más a la posibilidad de obtención de un arma nuclear. Trump esperaba, además, que la reimposición de las sanciones promovería un cambio de régimen en Irán, cuestión que obviamente no sucedió.

En el actual contexto en el que la administración Biden tiene como prioridad contener el desarrollo nuclear iraní preferentemente mediante un acuerdo diplomático, se multiplican las voces que, habiendo sido partidarias en su momento de las propuestas y decisiones de Trump, hoy manifiestan su desencanto, incluso su arrepentimiento de haber apoyado y aplaudido el abandono norteamericano del JCPOA. Específicamente, varios de los colaboradores cercanos del exprimer ministro israelí Benjamín Netanyahu —quien fue un entusiasta partidario de Trump en éste y muchos otros temas y se caracterizó por haber emprendido una cruzada personal contra el JCPOA— hoy admiten que su apuesta fracasó.

Ahora que está por iniciarse la ronda negociadora en Viena, esas voces israelíes críticas, que en el pasado no se dejaron oír, probablemente por su sometimiento a la narrativa de Netanyahu tan estridentemente condenatoria del JCPOA, se están manifestando. Una de ellas ha sido la de Yossi Cohen, jefe del Mosad en la última gestión de Netanyahu, quien en una conferencia sobre seguridad nacional confirmó que desde el abandono del JCPOA aumentó de manera notable su enriquecimiento de uranio. Otra de las voces fue la del exministro de defensa israelí, Moshé Yaalón, en su momento ferviente partidario de la ruptura del acuerdo. En cambio, ahora, en una reciente entrevista otorgada al diario israelí Haaretz, admitió que si bien el JCPOA era malo por no exigir de lo suficiente, la decisión de Trump de abandonarlo fue peor, al grado de que la calificó como el más grave error de la década en lo referente al tema iraní.

Por último, también el general Gadi Eisenkot, jefe del Estado Mayor del ejército israelí bajo el gobierno de Netanyahu, opinó que para su país ha sido negativo lo que ha ocurrido en el lapso en que el JCPOA dejó de operar, ya que liberó a de restricciones y vigilancia, pudiendo así avanzar más en sus ambiciones nucleares. Consideró que, si bien el acuerdo tenía fallas y agujeros notables, era mejor que la anarquía que se desató tras la decisión de Trump.

Es evidente que existe interés en todos los participantes en las pláticas en Viena de llegar a un acuerdo. necesita sacudirse de las sanciones para salir de la crisis económica permanente en la que está sumido, mientras que sus interlocutores están urgidos de conjurar el riesgo de que la teocracia iraní, tan empeñada en exportar su revolución islámica de corte chiíta, obtenga un arsenal nuclear no sólo peligroso por sí mismo, sino también por las implicaciones que tendría al desatar un impulso regional hacia un desarrollo nuclear generalizado. Pero aun así, no será fácil cerrar las brechas existentes entre las partes, hoy más amplias que las que prevalecían cuando se gestó el JCPOA, impulsado principalmente por Obama en 2015.

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Licenciada en Sociología egresada de la UNAM (1980), con estudios de maestría en Sociología en la UNAM y con especialización en Estudios Judaicos en la Universidad Iberoamericana. (1982-1985) Fue docente en la ENEP Acatlán, UNAM durante 10 años (1984-1994). Actualmente es profesora en diversas instituciones educativas privadas, judías y no judías.De 1983 a 1986 fue colaboradora semanal del periódico "El Nacional" tratando asuntos del Oriente Medio.Desde 1986 hasta la fecha es editorialista semanal en el periódico Excélsior donde trata asuntos internacionales.Es comentarista sobre asuntos del Medio Oriente en medios de comunicación electrónica.Publicaciones:"Los orígenes del sindicalismo ferrocarrilero". Ediciones El Caballito S.A., México, 1982.En coautoría con Golde Cukier, "Panorama del Medio Oriente Contemporáneo". Editorial Nugali, México, 1988.Formó parte del equipo de investigación y redacción del libro documental "Imágenes de un encuentro. La presencia judía en México en la primera mitad del siglo XX" publicado por la UNAM, Tribuna Israelita y Multibanco Mercantil, México, 1992.Coautora de "Humanismo y cultura judía". Editado por UNAM y Tribuna Israelita. José Gordon, coordinador. México, 1999.Coordinadora editorial de El rostro de la verdad. Testimonios de sobrevivientes del Holocausto en México. Ed. Memoria y Tolerancia, México, 2002.Redactora de la entrada sobre "Antisemitismo en México" en Antisemitism: A Historical Encyclopedia of Prejudice and Persecution". Ed. ABC CLIO, Chicago University, 2005."Presencia judía en Iberoamérica", en El judaísmo en Iberoamérica. Edición de Reyes Mate y Ricardo Forster. EIR 06 Enciclopedia Iberoamericana de Religiones. Editorial Trotta. , Madrid, 2007.Artículos diversos en revistas de circulación nacional e internacional.