Diario Judío México - Todos los que vimos la serie de extraordinarias películas de El Padrino, seguimos las peripecias y la evolución de la familia Corleone desde sus humildes orígenes italianos, su arribo a Estados Unidos, su encumbramiento en el mundo criminal, hasta la compra de jueces, policías, incluso senadores, en medio de una orgía de poder, riquezas, abusos, y luchas. Vimos también como las siguientes generaciones de forajidos se incorporaban al Ejército Americano, y estudiaban en prestigiadas universidades.

Durante la Segunda Guerra Mundial la Maffia controlaba los muelles de la nación americana mediante los sindicatos, y puesto que la producción de las fábricas estaba dirigida al esfuerzo bélico, estas mercancías deberían salir de los Estados Unidos mediante barcos que llevaran a los escenarios bélicos de Europa los artículos y armas necesitados, por lo que se sabe que el gobierno americano llegó a un acuerdo con los villanos para que hubiese paz en los muelles y se evitara cualquier acto de sabotaje de parte de los trabajadores o del enemigo que interrumpiera el tránsito tranquilo y eficaz de las mercancías.

Después del asesinato (masacre) de un grupo de gánsteres en el día de San Valentín, y en vista de que las luchas de poder entre ellos llenaban de sangre las calles de Chicago y los rotativos inundaban las ocho columnas de sus periódicos con la terrible información, cuentan que Joe Bonano (Joe bananas como le decían) hizo una junta de “tutti il capi” (todos los jefes) de las distintas “famiglias” (bandas) y logró un pacto de paz, dividendo las zonas de influencia y de acción, para dejar de asustar a la sociedad civil, y para que pudieran los mafiosos, realizar su negocio en paz.

Hoy en México vivimos etapas similares a las del Chicago de Al Capone, o a las presentadas en la serie de El Padrino, o quizás en lo visto en las películas Scarefase y Traffic. El poder generado por los recursos del narcotráfico es inmenso. La violencia acentuada por la adquisición de armas de alto poder. Los soldados mexicanos que han desertado del Ejército (los Zetas) y que se unen a los grupos de criminales cooperando con su experiencia militar a la agresividad brutal (digna de Irak o Afganistán) de los narcotraficantes.

Los criminales americanos finalmente tienen a su favor haber cuidado los puertos del país y el haber construido Las Vegas, en busca de negocios legítimos, y rentables que les dieran buenos ingresos. Los hijos de los narcotraficantes mexicanos no están acudiendo a las universidades (como hicieron los hijos de los mafiosos), y prefieren la acción inmediata tanto en lo económico, como en sus batallas, lo que hace que no duren mucho vivos (mueren jóvenes en los veintes, y terminan pozoleados) o caigan a la cárcel (desperdiciando su juventud en celdas).

¿Qué no sería mejor aprender de sus congéneres americanos?, ¿Dejar de matar y ser muertos?, ¿Dejar de asolar a la sociedad civil? Y buscar otras maneras legítimas y honorables de trabajar en lugar de estar corrompiendo, y debilitando al Estado en estos tiempos de supervivencia económica. ¿Es que no creen en el futuro?, ¿no tienen madres o hijos?, ¿no aman a México?

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Empresario socio y fundador de importantes empresas en Baja California y Baja California Sur. Fue miembro del Consejo Administrativo de Banco Internacional, Presidente de la Unión de Perfumistas de Baja California, Consejero de la CANACO en Tijuana, Consejero de Nafinsa, Vicepresidente de la Cámara de Comercio, Presidente del Centro Social Israelita, Coordinador del Consejo Coordinador Empresarial de Tijuana, Presidente de la Comisión Ejecutiva de Multibanco Mercantil de México, Miembro del Consejo del Banco Bilbao Vizcaya, Banca Serfin y Banca de Comercio Exterior así como Vicepresidente del Consejo Regional de Banpaís. Es miembro del Consejo de Desarrollo Económico de Tijuana y del Consejo Coordinador Empresarial de Los Cabos.

En el área cultural y social fue el responsable del Comité Ciudadano de Segumiento de las Obras Paralelas, rehabilitación y ampliación de la Planta de Tratamiento de San Antonio de los Buenos y Ampliación de la Red de Alcantarillado de Tijuana.

Es Presidente del Comité de Imagen de Tijuana, miembro del patronato de la Orquesta de Baja California.