Los disparates nacen del odio y de las frustraciones colectivas. “Los judíos son los culpables de que entremos en la Segunda Guerra Mundial. Quiero ser presidente de para prevenirlo. ¡Voten por Lindbergh, o voten por la guerra!”. Así arenga Charles Lindbergh, el heroico aviador de Detroit, con aires antisemitas, que ganará las elecciones de 1940 y acercará a su país al fascismo. Es la trama que imagina la miniserie política y de alternativa que HBO estrena el lunes 16 de marzo a las 22: The Plot Against America.

Ya sus posibles significados generan una tensión ideológica: The Plot Against America significa “El complot en contra de América” o “la conjura contra América”. Aún hoy las libertades civiles corren peligro de dejar de ser universales en los y en el resto del mundo. El miedo a los demás sigue provocando reacciones racistas en el seno de la población. La demagogia de ultraderecha no es ajena a la clase más conservadora desde que se fundó el país de Lincoln y Washington. ¿Qué habrá pensado el enorme escritor Philip Roth, en cuya novela homónima de 2004 se basa esta miniserie que protagonizan Winona Ryder y John Turturro?

Roth falleció en mayo de 2018, a los 85 años, pero su obra, y sobre todo The Plot Against America, no deja dudas. De origen judío y nacido y criado en Newark, Nueva Jersey, aquél nunca perdió la fe ni la gratitud hacia el “American Way of Life”, por las oportunidades que tuvo como hijo de inmigrantes ucraniano-polacos. En The Plot Against America, en su momento considerada una novela menor, y hoy inspiración para una de las grandes miniseries del año, Roth eligió pensar que la verdadera Norteamérica no es la que mostrarán crudamente cada uno de los seis episodios por HBO, desde el 16 de marzo. También se podrán ver al día siguiente por Flow y por Canal 1 HD de Cablevisión.

Winona Rider, una de las protagonistas de The Plot Against America, la serie de HBO.
Winona Rider, una de las protagonistas de The Plot Against America, la serie de HBO.

¿Qué se contará en esta miniserie pensada como una distopía (una versión ficticia de la Historia)? En 1927, Lindbergh ya era un mito: fue el primer piloto solitario que hizo un vuelo sin escalas entre el continente americano y el europeo -de Nueva York a París-. En la ficción, Lindbergh vencerá en la campaña de 1940 a Franklin D. Roosevelt, quien en la vida real obtuvo entonces su tercer mandato, y, tras el ataque a Pearl Harbor, autorizó que Norteamérica ingresara en la Segunda Guerra Mundial. En la visión alternativa de The Plot Against America, el presidente Charles Lindbergh incitará el desprecio y la culpabilización de la comunidad judía y se opondrá a que los EE.UU. batallen contra los nazis.

Varios datos históricos probados sostienen la visión imaginaria que plantea esta miniserie de HBO. Aunque Lindbergh nunca se postuló a las elecciones, sí declaró su afinidad con el Tercer Reich y fue portavoz del America First Committee (AFC), que tuvo miles de adeptos y militó porque no se peleara con Hitler. Por ello no es tan descabellado conjeturar, desde la televisión actual de alta calidad, qué habría hecho Lindbergh si hubiera llegado a la Casa Blanca.

“Para la mayoría de los estadounidenses no hubo un héroe más grande que Lindbergh. Por eso le hacen caso”, asume en la miniserie un personaje clave: Elizabeth “Bess” Levin (la actriz Zoe Kazan), un ama de casa judía en Newark -justamente, la ciudad de Roth-, intuyendo las reales intenciones xenófobas de Lindbergh. Su marido agente de seguros, Herman Levin (Morgan Spector), apaga la radio. “Nos llama incitadores de la guerra. ¡La multitud lo vitorea! Hay mucho rencor y odio, y Lindbergh sabe cómo aprovecharlo”.

El actor que interpreta a Lindbergh es Ben Cole, y la inmensa Winona Ryder hace de Evelyn Finkel, la hermana mayor de Bess: ella va a ser seducida por el Rabino Lionel Bengelsdorf (John Turturro), el promotor mediático y público del aviador y político con fervor fascista. “El Sr. Lindbergh no es malo. ¿Eso calma un poco tus miedos?”, le susurra a Evelyn el Rabino colaboracionista, con peso cada vez mayor en el gabinete republicano, mientras el espanto surca los barrios trabajadores de Nueva Jersey y de los demás estados. Los miembros del Ku Klux Klan caminan tranquilos por la vereda mientras los negros se encierran en sus casas y los judíos rezan para que Lindbergh no firme un tratado de colaboración con Hitler.

En la familia Levin habrá dolores y actitudes contrapuestas. Evelyn (Ryder) negará la realidad y confiará en el Rabino Bengelsdorf (Turturro). En las antípodas morales, Bess y Herman Levin tendrán que explicarles a sus hijos, el adolescente Sandy y el niño Phillip, las razones de los agravios que reciben la calle y qué significan las noticias que llegan de Europa: “¿Por qué nos gritan ‘Juden, volvete a tu casa’? ¿Qué es un bastardo fascista?”, consulta Phillip Levin (encarnado por Azhy Robertson, quien descolló como el hijo de Scarlet Johansson y de Adam Driver en de un matrimonio). Es claro que Phillip representa el punto de vista del propio Roth, al igual que en la novela: con ansiedad e inocente curiosidad hacia un presente que se vuelve peor, por culpa de Lindbergh y del fervor popular creciente por la xenofobia.

Los niños no entienden por qué les gritan consignas antisemitas por la calle en The Plot Against The Machine. Ellos son Phillilp (Azhy Robertson) y Sandy (Caleb Malis). HBO
Los niños no entienden por qué les gritan consignas antisemitas por la calle en The Plot Against The Machine. Ellos son Phillilp (Azhy Robertson) y Sandy (Caleb Malis). HBO

El hermano mayor de Phillip, Sandy Levin (a cargo de Caleb Malis), comenzará admirando a Lindbergh, en concordancia con su tía Evelyn. Y otro personaje importante será el sobrino huérfano de Herman Levin: Alvin (Anthony Boyle). Mezclando resentimientos propios y su rechazo a la hipocresía, va a entrar en acción cuando vea que los filo-nazis promovidos por Lindbergh ganan la calle y aterrorizan al vecindario.

¿Funcionará The Plot Against America, luego de tantas distopías ya vistas en series? La respuesta está en las escenas asfixiantes y en la riqueza de los papeles que dejan entrever los dos trailers oficiales. Además, Winona Ryder se aleja del rol de la mamá conflictuada que le tocó en Stranger Things (con una peluca castaña poco agraciada) y recupera la elegancia de su cabello negro para esta Evelyn Finkel exasperante: al menos, hasta que logre desvanecer su amor infantil y machista por el Rabino que defiende a un antisemita.

¿Quiénes están detrás de The Plot Against America? David Simon y Ed Burns, co-creadores de la referencial serie The Wire (2002-2008), encabezan esta adaptación de la novela de Roth. Ahora, quince años después de su publicación, por fin se la relee para la TV gracias al alerta que hace sobre la xenofobia que sentían los fanáticos de la gloria industrial e imperial de EE.UU.

Los niños no entienden por qué les gritan consignas antisemitas por la calle en The Plot Against The Machine. Ellos son Phillilp (Azhy Robertson) y Sandy (Caleb Malis). HBO
Los niños no entienden por qué les gritan consignas antisemitas por la calle en The Plot Against The Machine. Ellos son Phillilp (Azhy Robertson) y Sandy (Caleb Malis). HBO

Roth había dicho: “Que esté David Simon es una garantía. The Wire fue una obra maestra”. De hecho, ambos se reunieron al detalle para ver cómo desplegar mejor las situaciones pasmosas de este libro de 400 páginas en apenas seis episodios, sin efectismos triviales ni golpes de impacto. Palpitando el estreno del 16 de marzo en HBO, Simon declaró: “En The Plot Against America, Phillip Roth entregó un tratado político conmovedor acerca de que nuestro país se deshizo del totalitarismo y de la intolerancia. Que se haya publicado en 2004 no significa que sea menos profético en este momento. Roth nos estaba advirtiendo que todo aquello aún puede suceder”.

y su última entrevista: qué opinó de Lindbergh y de Trump

Poco tiempo antes de morir, dio en 2018 su última entrevista a Charles McGrath, del diario The New York Times, y respondió una pregunta inevitable: qué analogías hay entre la Norteamérica de extrema derecha de Charles Lindbergh y la figura de Donald Trump, quien desde sus discursos presidenciales pronuncia “¡America first!”: “¡Primero Norteamérica!”. Esto dijo Roth: “Por más anticipatoria que pueda parecer The Plot Against America, hay una enorme diferencia entre las circunstancias políticas que inventé allí para los en 1940 y la calamidad política que hoy nos causa tanto desaliento. Es la diferencia de estatura entre un posible presidente Lindbergh y un presidente real Trump”.

Y se explayó, Roth: “Charles Lindbergh, tanto en la vida como en mi novela, pudo haber sido un racista y antisemita, así como un supremacista blanco a quien le agradaba el fascismo. Pero también, por la extraordinaria proeza de su solitario vuelo trasatlántico a los 25 años, era un verdadero héroe estadounidense trece años antes de que yo lo imaginara ganando la presidencia. Lindbergh fue el valeroso joven piloto que sobrevoló sin escalas el Atlántico, por primera vez, desde Long Island hasta París. Lo hizo en un monoplaza de un motor, lo que lo convirtió en un Magallanes de la aeronáutica: una de las primeras figuras señeras de la era de la aviación. En comparación, Trump es un fraude masivo. La suma perversa de sus deficiencias, desprovisto de todo, excepto de la ideología hueca de un megalómano”.

Quién fue Charles Lindbergh. ¿Héroe de la aviación o propagandista nazi?

“Debemos proteger nuestra grandeza como Nación para salir de la depresión”, arenga el Charles Lindbergh de ficción, culpando a los judíos por la crisis mundial que llevaría a la Segunda Guerra. El mismo tipo de argumentos que empleó Hitler para armar su teoría delirante de la supremacía aria, que llevó al Holocausto. Lindbergh habrá sido un ícono de la aviación, pero apoyó a los nazis.

Nacido en Detroit, Michigan, el 4 de febrero de 1902, fue un aviador e ingeniero que hizo al cruzar volando el Atlántico, de Nueva York a París, en 33 horas y media. En 1954 ganó el premio Pulitzer a la literatura con su obra Spirit of St. Louis, en que relata aquel vuelo. Alude a su avión, hoy expuesto en el Museo Nacional del Aire y el Espacio de Washington D.C.). Lindbergh luego se volvió asesor de aerolíneas comerciales.

En 1932, el secuestro y asesinato de su hijo Charles Lindbergh Jr., de 20 meses, se volvió una noticia internacional. El culpable -un carpintero alemán- fue condenado a muerte. En 1935, Lindbergh se fue a Europa, volvió a los celebrando a la Fuerza Aérea alemana y se proclamó partidario de Hitler. Para reivindicar su imagen pública derribaría aviones japoneses en la Segunda Guerra, pero su labor como vocero del America First Committee (AFC) no debe soslayarse. Fue el principal grupo de presión contra la entrada estadounidense en la Segunda Guerra Mundial y tuvo hasta 800 mil miembros. Desde el 4 de septiembre de 1940, emitió mensajes antisemitas y fascistas y se disolvió el 10 de diciembre de 1941: tres días después del ataque a Pearl Harbor.

WD

FuenteClarín

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