Merece que mis lectores ecuatorianos, se encuentren bien informados de las nuevas variantes que asoman de la vigencia del virus sobre el hombre y los animales dispersos en la tierra, debiendo informarles que hasta este momento suman más de 100 de ellas, asegurando que este patógeno se quedara morando entre nosotros por muchos años, como lo es, el virus de la gripe, que igualmente se conoce más de 150 mutantes y su vigencia, es ya una normal realidad entre nosotros; las mutaciones, estimados lectores, no son sino, cambios que el virus experimenta en su estructura para vivir cómodamente en sus hospederos, pudiendo ser benignas o malignas, dependiendo del número de ellas y el sitio de presentación. La nos va demostrando realidades epidemiológicas que debemos conocer para asumir diferentes posiciones ante la magnitud de la tragedia: una de ellas, hay que olvidarse que el virus se escapó de un laboratorio sino que proviene de los animales (murciélagos), pasando al hombre por un mecanismo en estudio; otra, que las mutaciones experimentadas, ventajosamente son de la  misma cepa, no existiendo hasta el momento otro patógeno que el , y la vacuna que la ciencia ha producido, ES LA UNICA ARMA PARA DEFENDERNOS, no hay otro modo de hacerlo, siendo la vacunación masiva el arma que el hombre posee para defendernos.

 

La variante de marras se originó en La India, denominada por insinuación de la OMS “Delta”, producto quizá, de las aglomeraciones y el contacto hombre a hombre, que es común en esa región, extendiéndose desde octubre del 2020 a más de 80 países en el mundo, siendo calificada por esa entidad como “variante de interés”, es decir, sujeta a investigación. La ciencia la conoce como “la variante india de doble mutación” B.1.617. La doble mutación se produjo en el final de la “espina”, justo en la parte que ingresa a la célula afectada, siendo por esa razón, muy infectiva produciendo casos severos. Las mutantes son: L452K y T484Q; la primera ya identificada en la variante de California; y la segunda, en la del Reino Unido que produjo mucha preocupación médica. Sin embargo, no hay razón para que su presencia cause pánico, pudiendo disminuirla notoriamente si continuamos la vacunación hasta llegar al máximo posible, pues los anticuerpos producidos nos protegen contra esas variantes, sumado a las medidas de protección y desinfección que deben acompañarnos por mucho tiempo.

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Originario de Zaruma, El Oro, Ecuador, José Manuel es Doctor en Medicina Veterinaria y Zootécnica por la Universidad de Guayaquil. Ha recibido diversos reconocimientos por sus actividades académicas y culturales. Editorialista y colaboradr en diversos diarios como La Hora, El Universo y El Comercio entre otros. Es también autor de varios libros entre los que destaca la novela costumbrista "Relámpago y algunas expresiones escondidas" así como libros técnicos relacionados con su profesión.