Diario Judío México - En el año 2004 se publicó en Paris la novela “Suite francesa ” de la narradora judía Irène Némirovsky quien en el verano de 1942 ingresó al campo de concentración de Auschwitz, de donde ya no salió viva. Fue exactamente el 13 de julio de 1942, cuando policías franceses la detuvieron en su casa en un pueblo francés para llevarla a un campo de concentración francés. De allí escribe a su marido diciéndole que la mandarán muy lejos, a un destino desconocido. Más tarde ya no se sabe nada de ella. En diciembre de 1945, después de la guerra, sus hijos y amigos ya saben que ella había sido deportada a Polonia, pero aún no se confirma que la habían asfixiado en una cámara de gas como a millones de judíos. Tampoco el marido de la autora escapa a su destino, sólo sus dos hijas logran sobrevivir huyendo de la Policía. Él igual que su esposa es víctima de las medidas generales contra los judíos sin patria entre 16 y 45 años. Michel Epstein trata de salvar a su mujer alegando que ella había sido bautizada y que por lo tanto ya no era judía, sino católica. No le habían dado la nacionalidad francesa, pero a sus hijas sí. Pero Francia estaba ocupada por tropas alemanas y las autoridades francesas ejecutaban de manera implacable las órdenes de los vencedores.

Libro: Suite francesa
Autor: Irène Némirovsky
ISBN: 1400096278
Comprar en línea.

Fecha de Lanzamiento: Abril 10, 2007

Irène Némirovsky había nacido en el seno de una familia rica de Rusia que después de la revolución de octubre se exilió en París, donde llegó Irène de adolescente. Había recibido una buena educación con maestras francesas y así fue admitida en la Sorbona, donde estudió una licenciatura en letras. En 1929 a la edad de 26 años, publicó “David Golder”, su primera novela que fue un éxito. Némirovsky se convierte en una figura importante de la narrativa francesa de los años 30. Pero después de la guerra su obra pasa al olvido y sólo en 2004, cuando se publica “Suite francesa”, su última novela que había terminado pocos días antes de su detención en julio de 1942, de nuevo se descubre el gran valor de su obra.

Es como un milagro que sus hijas pequeñas, perseguidas por la Policía, no hayan perdido el manuscrito que les había confiado su madre. El éxito de su última novela, traducida a muchos idiomas, fue enorme sobre todo en Francia, Gran Bretaña y . A México llegó la novela en una edición española. Muchas de sus numerosas novelas anteriores existen también en traducción española y la última que Némirovsky publicó durante su vida, “Los perros y los lobos”, la reseñamos el 10 de mayo en este periódico.

Estamos en verano de 1940 y las tropas alemanas están a punto de conquistar París. El 3 de junio bombardearon París por primera vez desde el inicio de la guerra, pero la población todavía no pierde la calma. La autora nos describe cómo la vida en la capital francesa sigue su curso normal. Nos introduce en hogares de varias familias francesas que pronto se ven obligadas a huir de París en sus coches. En las carreteras al sur de la ciudad se forman largas filas de carros. La situación es caótica, porque los coches están expuestos a ataques aéreos y a disparos de soldados enemigos. Empiezan a escasear los alimentos y la gasolina. Ciudades como Orleáns y Tours, por donde pasan los fugitivos, son victimas de bombardeos e incendios, mientras en París, una ciudad sin habitantes, casi no hay destrozos. Como la mayoría de la población no tiene vehículos, trata de huir en ferrocarril. Como los trenes están saturados se cierran las estaciones y la gente huye caminando. Eso es el caso del matrimonio Michaud, cuyo hijo se fue a la guerra y del cual no saben si sigue vivo. Son empleados de un banco que trasladó su centro de operación a una ciudad de provincia. Su jefe los iba a llevar en su coche, pero ya no quedan asientos para ellos, porque se tiene que llevar a su amante. Así abandonan París caminando, pero finalmente, en una estación de provincia, se pueden subir al tren. Pero nunca llegan a su destino, porque un ataque aéreo destroza las vías del tren. Así se regresan a París, donde encuentran una casa intacta. Se reportan con el director de su banco quien igualmente había regresado París y éste los despide, porque nunca habían llegado a la sede provisional del banco en la provincia.

Las tropas francesas se rinden, se forma un nuevo gobierno reconocido por los vencedores alemanes. Este gobierno tiene su sede en el balneario de Vichy y lo encabeza el mariscal Pétain, héroe de la I Guerra Mundial. Así termina la primera parte de la novela que lleva el título “Tempestad de junio”.

La acción de la segunda parte “Dolce” se desarrolla en el pueblo de Bussy, donde se recupera de sus heridas de guerra el hijo único del matrimonio Michaud. Cuando éste regresa a París, un oficial de las tropas de ocupación ocupa su cuarto. Los oficiales alemanes se alojan en las casas más ricas del pueblo. En una de ellas vive una anciana con su nuera. Las dos no se entienden muy bien. A Lucile la casaron con su marido por intereses financieros, pero el negocio de su padre se arruinó. No hay ningún lazo sentimental que una a los esposos y la suegra que quiere mucho a su hijo, desprecia a la nuera. Ésta empieza a sentir cierta simpatía por el oficial alemán alojado en su casa, muchas jóvenes francesas aceptan a los alemanes como galanes, porque los hombres franceses no han regresado de la guerra. Pero en verano de 1940 todos estos romances se acaban, porque le declaró la guerra a Rusia y las tropas que ocupan Francia se dirigen al este de .

La autora describe a los alemanes no como enemigos o monstruos, sino como seres tan humanos como lo franceses. Lo trágico de su situación es que muere en un campo de concentración en manos de verdugos alemanes. Pero lo que más le dolió a Irène Némirovsky es que las autoridades francesas no la protegieron, sino que la entregaron a sus asesinos. También en Francia el antisemitismo era muy fuerte.

“Suite francesa” es la novela más grande sobre la historia de Francia entre 1939 y 1940. Su autora muestra en este libro un talento extraordinario como narradora. Sin artificios y recursos sofisticados conmueve a sus lectores. También Régine Deforges en su novela “La bicicleta azul” (1983) describe los primeros años de guerra en Francia siguiendo las pautas de la narrativa sencilla de Colette. Es una obra documental ligera e interesante, pero su autora carece del gran talento de narrar de Irène Némirovsky. La crítica la descubrió hace poco, como una de las grandes figuras de la novela francesa del siglo XX.

Libro: Suite francesa
Autor: Irène Némirovsky
ISBN: 1400096278
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Fecha de Lanzamiento: Abril 10, 2007

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