Diario Judío México - nació el 25 de marzo de 1894 en un Moshav que sus padres fundaron con otros idealistas, hoy es la prospera ciudad de Petaj Tikvah, el principio fue físicamente difícil, vivian entre esperanzas y pobreza mientras Esther crecía y llegaría a ser la primera poeta nacida a un viejo-nuevo idioma que ayudaría a elaborar. Escribió que veía cada “palabra (como) nueva y brillante con una riqueza de colores como alas de pájaros”. La llamaban “la Primera Poeta Sabra.”

Sus escritos, al igual que los de otros escritores israelíes, se distinguen por tener como modelo a la biblia: la característica universal y profunda del mito le permite, en su renaciente idioma, elaborar sus contenidos inaugurando senderos con ideas diferentes con una pluma crítica y creativa. Los poemas de Esther también describen con amor y sensualidad los paisajes, sobresalientes en sus detalles de la flora, la fauna y sus alabanzas a la tierra, consciente de su posición especial como mujer.

Esther fue una personalidad distinguida, paso varios años en Egipto, allí se casó, volvió a Petaj Tikvah, estudio en el Seminario para profesores, trabajo en agricultura y enseñanza, escribió prosa y, sobre todo, poemas.

Se mantuvo al margen de las corrientes literarias con su estilo propio de idioma sencillo y nacional, a veces agudo, siempre sincero. En “Canciones a la Tierra”.  Le canta a la tierra sin usarla como fondo o pretexto para otro tema, es directa y emotiva.

Sus fuentes de inspiración son la Biblia y la Naturaleza. Fiel a su texto ambas están en cada línea en una simbiosis moderna con la tierra de , su devoción y fe.

Con gentileza y seguridad discute con la bendición de todas las mañanas cuando los hombres rezan: “Bendito seas por no haberme hecho mujer” en:

“Canción de Mujer”

Bendito sea el que me ha hecho mujer –
Que soy tierra y Adán
Una costilla tierna
Bendito sea por haberme hecho
Circulo sobre circulo –
Como las orbitas de los planetas
Y esfera de frutos
Que me hiciste de carne viva
Que da frutos
Que me hiciste como una planta en el campo
Que da frutos
Así como tu nube con su ritmo
Resbala como seda
Sobre mi rostro y muslos,
Y ya soy mayor
Y quiero ser niña
Llorando de congoja
Más delgada que delgada –
Como el grillo más pequeño
En el coro sublime
De tus querubines –
Más pequeña que pequeña –
Juego
A tus pies

¡Mi Creador!

El primer libro de Esther Raav, “Kamshonim”, fue publicado en 1930, le siguieron otros libros. Después de su muerte, el 4 de septiembre de 1981, se publicó su obra en dos tomos.

Dan Miron escribió: fue “una de los poetas más innovadoras y revolucionarias que aparecieron en la hebrea desde la II Guerra Mundial.”