Diario Judío México - Este pasado cinco de agosto, fue la última presentación en de la Segunda
Temporada de la obra dramática sobre la vida de , con el título: “Una niña llamada Ana”; la cual fue puesta en escena en el Nacional y coproducida por el Centro Israelita Sionista de . Así mismo, ésta representación artística apreciada por alrededor de trece mil personas, relató la historia de la adolescente hasta el momento de su muerte en un campo de concentración, durante el régimen de Hitler, plasmada en su diario personal al exponer las vicisitudes de las que fue objeto su familia, para sobrevivir durante la Segunda Guerra Mundial al régimen Nazi.

La historia de es un clamor ante la vida, las ganas de superación y sobrevivencia que poseemos todos los Seres Humanos, sobrellevando situaciones extremas como las acontecidas en ese periodo tan vergonzoso de la Humanidad, donde se sumió en el exterminio a millones de personas por las ansias de poder y codicia.

Así que lo que resta ahora, es felicitar a todo el elenco de actores que se posesionaron del relato de Ana y lograron impactándonos, con la reproducción de fuerza, cooperación y solidaridad que acompañó a la Familia Frank, dentro de aquel ático en Ámsterdam, durante esos dos años de encierro, antes de ser descubiertos y llevados a un campo de concentración.

Ojala esta obra, haya logrado despertar en los espectadores una luz de espíritu crítico y esperanzador, en el sentido de no repetir los mismos errores del pasado, logrando reconocer que debemos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, sin importar las creencias y tradiciones culturales o religiosas que practiquemos o no.

En la actualidad el Mundo gira en torno a los mismos desatinos una y otra vez, porque muchos no quieren reconocer que la avaricia, no tiene límites, permeando más allá de las fronteras a quienes no tienen las mismas oportunidades en la vida, y por ende los transforma o convierte automáticamente en amigos o enemigos, dependiendo de los intereses que se encuentren de por medio y, que parece seguirán rigiendo a gran parte de la Humanidad, hasta el fin de sus días.
Porque las relaciones humanas pueden ser muy complicadas y más, cuando no podemos ver al otro reflejado en nosotros mismos, por las diferencias que construimos día con día. Ya que en realidad, todos somos iguales como Seres Humanos, aunque seamos multiétnicos y pluriculturales, religiosos o también seculares…
(Especial para el Diario Judío.com de México.)
05 08 2018.

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Licenciada en Filosofía de la Universidad de Costa Rica, UCR, especializada en identidad nacional costarricense; ética; y comunicación social. En la actualidad investiga sobre los judíos sefardíes en Costa RIca. Además tiene estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa RIca y trabaja como consejera en razonamiento jurídico en una firma de abogados. Publica artículos en El Semanario Universidad, de la Universidad de Costa RIca, en esefarad.com, revista argentina en internet sobre cultura sefardita y ha publicado en el diario La Nación de Costa RIca. Es Poeta. Publicó poemas en la Revista Tópicos del Humanismo de la Universidad Nacional, UNA, en el Semanario Universidad de la UCR y en el diario La Nación. Forma parte de la Junta Directiva de la Ong Instituto para el Desarrollo, la Democracia y la Ética, IDDE.