Las cuentas pendientes

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Todos tenemos cuentas pendientes con las personas que están y han estado cerca de nosotros. Surgen recuerdos de aquello con lo cual no estamos o estuvimos de acuerdo y que aún hace cosquillas cuando lo recordamos. Algún malentendido, una ofensa, una agresión verbal. Nunca sabremos si tuvimos razón o no pero aún así hay situaciones que nos han lastimado y no se aclararon nunca.

A diferencia de en las novelas, en la vida real son raras las veces que se saldan las cuentas y a menudo no se disipan los malentendidos. Cada quién tiene su razón. Tampoco persisten como algo que es inminente o apremiante resolver. Se callan y se guardan sin recordarlas con exactitud y paulatinamente desaparecen y otras nuevas surgen en su lugar.

Sin embargo están aquellas deudas que parecen no estar en la memoria pero que persisten aunque sea difícil ponerles nombre; nunca falta alguien que nos las va a recordar pensando que hace un favor. ¿Te acuerdas de aquello que te hizo el tío Juan y lloraste toda la tarde? Hay distintos tipos de deudas y algunas dañan más que otras. Estas deudas producen sensaciones de culpa y ansiedad y no tenemos claridad con ellas sentimos que nos roe algo por dentro.


Recuerdo a un joven, Raúl, que me relató que su familia había decidido que él tenía que ser médico como su padre que había muerto en forma repentina como a los 45 años. Yo solo tenía la idea de estudiar medicina como una muestra de amor y lealtad. En una ocasión un amigo del padre se lo encuentra cuando el tiene como 19 años y le dice: Yo fui testigo de que tu padre te salvó la vida dos veces por lo que estás en deuda con él.

Raúl nos cuenta: recordé que en una ocasión en que me enfermé me envolvió con una manta y salimos a una carretera lluviosa y llena de curvas en media noche. Se arriesgó a recorrer ciertos caminos peligrosos y llegamos al hospital a tiempo. La otra fue cuando tuve un accidente y el arriesgó su vida por salvarme y se quemó para evitar que me pasara a mí. Unos años después falleció, aún era joven. Su amigo insiste al decirme: tienes una doble deuda con tu padre y estás obligado a salvar vidas siendo médico como a él le hubiera gustado. Insistió con voz grave y un dedo acusador “No olvides lo que espero de ti” y no dejes que nada ni nadie te aparte de tus objetivos. ¿Me escuchas bien? ¡Nadie!

En ese momento sentí vergüenza de cómo justificaba ante mi mismo los absurdos estudios de química que estaba haciendo. No hice ningún comentario ya que hubiera quedado fuera de lugar. Fue muy difícil para mí decidir que no podía estudiar una carrera por quedar bien con él ya que la medicina no es mi fuerte. Aún en ocasiones sueño con mi padre y le pido disculpas por no ser como a él le hubiera gustado. Raúl ahora tiene 35 años y se ha dado cuenta que sigue admirando y queriendo a su padre aunque tiene otra profesión.

Esta historia termina en forma positiva pero sabemos de muchas otras que provocan conflictos, culpa y ansiedad por no cumplir o pagar las “deudas de honor” No son pocas las parejas que tienen conflictos porque alguno de ellos se ha formado ciertas esperanzas de su pareja y la frustración vivida al no obtener lo que cree que le corresponde surgen grandes conflictos en la interacción. Muchas veces son inconscientes y no se puede platicar y lo único que surge es el enojo y la frustración, miedo y tristeza.

La frustración a la que me refiero puede ser una gran insatisfacción llena de pasión y estas son desesperanzadoras ya que no son lógicas ni razonadas. Cuando una pasión se apodera del alma, junto al entusiasmo está el deseo de ganar y tener, sino surge pronto el deseo de venganza. Sólo cuenta el afán irreducible de ganar algo, de cumplir con un anhelo o capricho y puede ser tan biológico como la sed. Es un ansia pura. Cuando se cumple ni siquiera es placentero y produce un gusto personal pasajero y artificial. No disfrutamos lo que tenemos, sino estamos al pendiente de lo que nos falta.

Todos tenemos recuerdos de deudas hacia nuestras gentes; tenemos que apropiarnos de nuestra propia historia de vida, a través de hablar de ello y así abrir un nuevo y propio horizonte. Es nuestra obligación iluminar el sótano en donde malviven los escombros familiares y sociales heredados. Una forma de destruir lo que no es nuestro y construir lo propio. En la medida que nos sentimos más insignificantes nos atrevemos menos a darle vida a nuestra propia verdad en consonancia con lo que nos rodea de acuerdo a nuestras posibilidades y capacidades.

Marcela nos cuenta que su padre ha vivido más en el pasado; cuando salimos del pueblo yo era muy pequeña y él piensa que su vida fue mejor allá. Esto nos hace tener problemas ya que mis hermanos y yo vivimos el presente y lo disfrutamos. El azar nos convierte en juguetes de la vida y aunque tenemos muchas cartas no siempre podemos manejarlas como quisiéramos. Este desengaño es parte del sentimiento que nos hace quedarnos con la sensación de deudas no cubiertas.

Muchas crisis de la mitad de la vida tienen lugar porque nos damos cuenta que una parte de nuestro potencial ha quedado guardado con llave, no hay que darle mucho espacio a esta reflexión tardía porque invade la sensación de inutilidad que es nociva y no produce beneficios. Estamos donde nos ha tocado y no donde nos hubiera gustado.

Acerca de Esther Friedman

Esther Friedman es Psicoterapeuta individual, pareja, familiar y de grupo con especialidad en "adultos mayores". Cursó la Licenciatura y maestría en Sociología en la UNAM donde fue docente en las cátedras de Psicología Social, Pedagogía y Psicoanálisis y Sociedad.Ha sido Terapeuta Familiar y Docente en el ILEF, donde también funge como docente y Supervisora desde 1993.En 1997 fundó y coordina hasta la fecha El Centro de Adultos Mayores (CAM), en ILEF. Terapia individual, familiar y de pareja donde se llevan a cabo constantes "grupos de reflexión" y talleres acerca de "Sensibilización acerca de la vejez", "Pareja y Familia", "El individuo en su contexto", entre otros.Obtuvo "Mención Honorífica" en su Tesis de Licenciatura en Sociologia sobre "El Divorcio". En Abril del 2001, presentó como tesis de maestría de Sociología en la UNAM, la tesis "MODERNIDAD Y VEJEZ" 1960-1999. Estudios de Caso en la Ciudad de México (Mención Honorífica).Ha participado en congresos nacionales e internacionales presentando los siguientes temas: "La resonancia y el sistema terapeutico total en la clínica de la 3ª y 4ª. Edad" en octubre de 2001.En marzo de 2002, en el congreso Vivere e "curare" la vecchiaia nel mondo se presentaron en Italia, (Génova), dos ponencias nuevas sobre el mismo tema: "Abuelita dime tu" y "Concierto de voces en el Sistema Terapeútico".En el Congreso Nacional de Terapia Familiar 2003, presentó " La resonancia en el sistema terapéutico total" ante ciertos casos especiales en la vejez.En Junio de 2005, se presentó ponencia en el congreso del CIESAS en Cuernavaca, Morelos sobre los prejuicios que se tiene sobre la vejez.en: The mexican internacional family Strenghs Conference in June 2005.Ponencia family and old age prejudices organizado por el centro de investigaciones y estudios superiores en antropología social ciesas y la universidad de nebraska en junio en Cuernavaca, MorelosEn 2005 se participó en el Congreso de Tlaxcala con dos carteles: El arte de envejecer y Prejuicios que condicionan la vejez en el Primer encuentro regional "la familia y su contexto: Perserspectivas de analisis y niveles de intervencion en el marco del XXVI aniversario departamento de educacion especializada Tlaxcala de Xicontencatl.En noviembre del 2006, en el Congreso Internacional de Terapia Familiar, en Acapulco Guerrero, se presentó la ponencia "Identidad en la Vejez".En febrero 2008, se llevó a cabo el Primer Congreso Internacional de Constelaciones Familiares y en él se llevó a cabo un taller de "Adultos Mayores".Septiembre-Diciembre 2008, en el Instituto de ConstelacionesFamiliares se llevó a cabo un curso de Sensibilización ante la Vejez durante diez sesiones de 3 horas cada una.En agosto 2008, en un evento llevado a cabo por el DIF de Colima, se dio una conferencia magistral sobre la vejez titulada: "Soledad, Aburrimiento y Depresión" y Un taller sobre "La Sabiduría de la Vejez".Visiones personales internas. Testimonios de los Viejos; temas más importantes que les preocupan.Una Nueva cultura de la Ancianidad: opiniones personales de los adultos mayores para una forma de vida más armónica.

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