Diario Judío México - Durante este conflicto, 1939-1945, murió mucha gente. Muchos eran civiles. La meta de los nacional socialistas era limpiar a Europa de judíos. Pero millones de civiles inocentes que no eran judíos, que no tenían nada que ver con el conflicto armado, murieron en esta Hecatombe.

En 1939, la flor y nata del Ejército Polaco, fue salvajemente ametrallada en Katyn. No fue una acción de guerra, fue un asesinato. En 1944 civiles inocentes fueron quemados vivos en Oradour, Francia. Antes de que los alemanes se retiraran, el mismo año el 80% de la población de Dresden, Alemania muere por bombardeo de Tapete (Carpet Bombing) realizado por la aviación norteamericana, para presionar a los alemanes para que se rindieran.

Mucho antes, en 1937, los alemanes bombardearon Guernica, operación en la que murió el 56% de la población civil vasca. En 1941, durante el rápido avance alemán en la Unión Soviética, la población civil, fue ametrallada y prácticamente aniquilada, sus casas quemadas a ras del suelo.

Durante la conquista de Francia, en 1940, miles de refugiados de muchas naciones, fueron ametrallados y matados por aviones stuka de la Luftwaffe.

El crimen más grande en la de la humanidad fue sin duda el Holocausto. El que le sigue en importancia y el primero que fue específicamente denominado Genocidio por la humanidad, herida e impotente fue el genocidio de cristianos armenios realizado por los turcos musulmanes entre 1915 y 1921, a la caída del Imperio Otomano. En la primera Guerra Mundial, 1914-1918, también murieron civiles. Pero nunca en la proporción de la Segunda Guerra.

El siglo XX está lleno de ofensas a los Derechos Humanos. El Holocausto, 1933-1945, costó la vida a 6,000,000 de judíos europeos. A los judíos, les fue negado cualquier derecho. Fueron víctimas de una doctrina racial, imaginada por los alemanes. Fue un plan de aniquilación perfectamente organizado. Los demás, los no judíos, murieron porque se llevó una guerra de destrucción sin miramientos. A las víctimas también les fue negado cualquier derecho, dado por Dios. Nunca en la se vio tal salvajismo. Ni los “bárbaros”, quienes tuvieron a la humanidad en jaque, en algún momento de la , fueron tan salvajes.

Se calcula que entre la guerra en Europa y en el continente Asiático, murieron cerca de 52 millones de seres humanos. Este número incluye las matanzas de grupos étnicos, aniquilados por motivos raciales. Durante la Hecatombe, países europeos como Dinamarca, Suecia, Finlandia, Bulgaria brillaron por su humanidad. Se distinguieron por ser decentes y hasta cierto punto respetuosos de los Derechos Humanos. Varios de estos países, salvaron a sus judíos de las garras de la bestia alemana. Debemos de reconocer su comportamiento humano.

Suiza fue neutral durante la guerra. Al principio proporcionó un asilo para los refugiados que lograban llegar a sus fronteras. Su actitud fue servil hacia Alemania y en 1937 pidió a los alemanes que identificaran a sus ciudadanos judíos, estampando una J, en sus pasaportes. Fue el final de una oportunidad de asilo, para muchos que hubieran podido salvarse.

Honor a todos los que murieron, con o sin razón.
Honor a los respetuosos que los defendieron.

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