Diario Judío México - Hace algunas semanas atrás precisamente coincidiendo con la celebración de Rosh Hashana en Costa Rica, todos los medios de comunicación del país se volcaron a cubrir la “sorprendente noticia” de que el Centro Wiesenthal de Buenos Aires , solicitó al país centroamericano el cierre inminente de una tienda que colecciona y vende “artículos históricos nazis” a través de un comunicado a la Ministra de Justicia y Paz, Cecilia Sánchez Romero, la cual aclaró que su Ministerio no tiene la potestad para proceder con dicha solicitud.

Además su dueño, un profesor de arquitectura en la Universidad de Costa Rica, justificó su actividad, aduciendo que lo que él realiza, es una “exposición de la historia” en un país donde goza de libertad de expresión, coleccionando artículos de diferentes épocas y lugares del mundo y que a raíz de unas fotos sobre unos objetos que valoraba comprar y que circularon en las redes sociales, hizo que algunas personas creyeran que comercializaba artículos nazis o simpatizaba con sus ideales. “Aclarando” eso sí para todos aquellos que lo ignoran… que “” significa “nacional socialismo.”

Y efectivamente tiene toda la razón, solo que ese “nacional socialismo,” al cual hacen referencia todos los objetos que se dedica a coleccionar, desde uniformes, cascos, condecoraciones nazis y navajas de la SS, son el reflejo del mismo “nacional socialismo” que durante la Segunda Guerra Mundial exterminó a más de 6 millones de Judíos en la Alemania nazi y gran parte de Europa, además de sindicalistas, discapacitados, gitanos, comunistas, homosexuales y a cualquiera que no perteneciera a la “raza aria” o se opusiera a su ideología asesina.

El mismo nacional socialismo que instauró campos de concentración y exterminio con masacres de gran amplitud como Auschwizt, Trebilka, Sobibor, Chelmno, Belzec, Rumbula, Babi Yar y ghettos como el de Varsovia, Lodz, Bialystok, Lemberg, Kaunas, Vilna, solo por mencionar algunos de los peores lugares de tortura, experimentación y destrucción de la raza humana.

Así que cuando hacemos referencia a estos hechos tan lamentables de las páginas más tristes de la historia del planeta, es necesario explicar el contexto histórico social en el cual se muestran este tipo de objetos que hacen referencia en cualquier parte del mundo, a la masacre de personas como usted o como yo que merecemos vivir libres y en paz, sin que ideologías asesinas disfrazadas de artículos históricos, cuenten una historia de la cual nadie debiera estar orgulloso.

Y como pude apreciar, siendo filósofa especialista en identidad nacional costarricense que prácticamente todos los medios de comunicación en el país con honrosas excepciones, trataron este tema con “pinzas” y para mi criterio esta situación tuvo una efímera atención, pese a que algunos consideren que es un hecho aislado, yo quiero exponer lo siguiente: en relación con esta Nación llamada Costa Rica y considerada en el exterior como una tierra de paz, donde todos sus habitantes somos igualiticos y hermaniticos que esta es una de las falacias mejor vendidas hacia afuera.

Ya que Costa Rica entre los años de 1933 y 1952 formó parte de esa página negra de la historia llamada , con varias campañas antisemitas que son una vergüenza para la historia de este país, alentadas por el ex Presidente de la República León Cortés Castro y secundadas por el partido nazi de Costa Rica, cuyo presidente fue Max Effinger, quien posteriormente fuera el asesor de asuntos migratorios del gobierno de León Cortés (1936-1940,) el mismo ex presidente al que se le erigió una estatua y monumento en la entrada del parque nacional La Sabana varios años después.

Además como consta en el informe de resultados de la encuesta de la Fundación Lodka Rubinstein sobre el “Antisemitismo en Costa Rica”, del 25 de abril de 2009, donde se expone que los judíos en esa época, eran acusados de entrar al país ilegalmente y mentir sobre su condición laboral haciéndose pasar por agricultores, cuando en realidad eran comerciantes que estaban debilitando la economía de la Nación.

Así que durante el gobierno de León Cortés se restringió su ingreso y posteriormente se estableció la prohibición total de inmigración de judíos, de acuerdo con la Circular Nro.667-F de la Secretaría de Relaciones Exteriores del 7 de noviembre de 1939, dirigida a todos los representantes consulares en el mundo y que expresaba lo siguiente: “Ruego a Usted abstenerse de visar pasaportes que a esa oficina consular presenten individuos pertenecientes a la raza judía […]. Esta prohibición es general, y por ningún motivo se concederán excepciones en el procedimiento” (J. Schifter, L. Gudmundson, M. Solera, El Judío en Costa Rica. EUNED: San José, 1979, p.159.) Resaltándose que estos hechos se dieron durante la II Guerra Mundial, incluso conociéndose los horrores del .

Así que en la actualidad y después del Decreto de Promulgación de la Reforma del Artículo Primero de la Constitución Política de Costa Rica, en donde se declara a este país Multiétnico y Pluricultural y por ende se incluyen a los judíos como parte de la conformación de nuestra idiosincrasia, es necesario explicar el contexto histórico social en el que esos artículos son exhibidos.

No solo en una tienda, sino también en la pasada Expo Historia del 21 de marzo del presente año en las instalaciones de la Antigua Aduana, recinto del Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, sin ninguna explicación sobre los millones de personas que murieron a manos del régimen nazi, en donde el “nacional socialismo” de una Alemania que había perdido su rumbo, masacró a una parte importante de la Humanidad, negándoles incluso su calidad de personas para así poderlos despojar de todos sus bienes y reducirlos a menos que animales.

Así que es fundamental exponer y denunciar cualquier caso de apologías de doctrinas asesinas, como es el que busque escudarse en la Libertad de Expresión de un país donde todos somos tan diferentes, pero a la vez iguales y por ende se nos deben respetar nuestros derechos y no ser atropellados. (Especial para el Diario Judío.com de )

03 10 2015
San José de Costa Rica.-

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Licenciada en Filosofía de la Universidad de Costa Rica, UCR, especializada en identidad nacional costarricense; ética; y comunicación social. En la actualidad investiga sobre los judíos sefardíes en Costa RIca. Además tiene estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa RIca y trabaja como consejera en razonamiento jurídico en una firma de abogados. Publica artículos en El Semanario Universidad, de la Universidad de Costa RIca, en esefarad.com, revista argentina en internet sobre cultura sefardita y ha publicado en el diario La Nación de Costa RIca. Es Poeta. Publicó poemas en la Revista Tópicos del Humanismo de la Universidad Nacional, UNA, en el Semanario Universidad de la UCR y en el diario La Nación. Forma parte de la Junta Directiva de la Ong Instituto para el Desarrollo, la Democracia y la Ética, IDDE.