Diario Judío México - Los endulzantes o edulcorantes surgieron a partir del descubrimiento accidental de la “sacarina” en 1878. La sacarina se utilizó durante la Primera y Segunda Guerra Mundial para reemplazar al azúcar que estaba racionada en Europa. La sacarina es casi 300 veces más dulce que el azúcar.

En 1937 se descubrieron los “ciclamatos” y con ellos se lanzaron las bebidas dietéticas en Estados Unidos. Los ciclamatos son 30 veces más dulces que el azúcar.

En 1965, se descubrió por accidente el “aspartame” o aspartamo. Un químico, queriendo encontrar una sustancia que previniera la úlcera péptica, se dio cuenta que en sus dedos había una sustancia muy dulce, y junto con su asistente, la probaron en el café, notando el sabor dulce.

Durante los últimos años, han surgido rumores sobre el aspartame: Varios sitios de Internet dicen que el aspartame causa varias enfermedades como: esclerosis múltiple, lupus, fibromialgia, etc.; Sin embargo, hasta el momento no existe evidencia científica válida de que estas enfermedades estén relacionadas con el consumo de aspartame. El aspartame es 180 a 200 veces más dulce que el azúcar.

En 1967, también por accidente, se descubrió el “acesulfame potásico” (acesulfame-K). El acesulfame potásico es entre 180 y 200 veces más dulce que el azúcar. El acesulfame-K no se metaboliza en el organismo humano. Se excreta a través de la orina en menos de 24 horas.

A principios de la década de los 80, encontraron el “alitame” que es 2,000 veces más dulce que el azúcar. El alitame está aprobado sólo en 4 países: México, Australia, Nueva Zelanda y China.

La “sucralosa” (conocida comercialmente como Splenda) se descubrió en Gran Bretaña, por accidente, porque a un estudiante extranjero que estaba en Gran Bretaña, en un proyecto de azúcares clorados, le pidieron que probara (analizara) y él entendió probar (degustar) este azúcar, y de ahí se dieron cuenta que era muchísimo más dulce que la sacarosa (el azúcar). Es 600 veces más dulce.

El consumo de sucralosa no representa riesgos para la ni es carcinogénico. A pesar de ser elaborada a partir de un hidrato de carbono o carbohidrato, el organismo humano no la reconoce como tal, por lo que no se metaboliza y por lo tanto no aporta energía.

El endulzante más reciente es el “neotame”. Es el más potente de los endulzantes sintéticos o naturales que se conozca en la actualidad; es 7,000 veces más dulce que el azúcar. Este endulzante se elimina completamente por orina y heces fecales y no se acumula en el organismo.

Hoy en día, los edulcorantes están reglamentados, con base en su seguridad, por diversos organismos internacionales. Se permite el uso de los siguientes edulcorantes o endulzantes sintéticos:

Sacarina cálcica, sódica y potásica; Ciclamato sódico y cálcico; Aspartame;

Acesulfame potásico; Alitame; Sucralosa; Neotame

La sacarina, los ciclamatos, el aspartame, el acesulfame-K y la sucralosa no tienen ningún efecto en el metabolismo de la glucosa o en la producción de insulina, por lo que puede ser utilizado por personas con diabetes.

En conclusión, los endulzantes sintéticos son una buena alternativa para reemplazar o complementar el sabor dulce del azúcar. Sirven en el control de la diabetes y la obesidad. La utilización de estos ingredientes se considera segura para el público en general, y para las personas con obesidad y diabetes.

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