El 21 de febrero se llevaron a cabo las elecciones parlamentarias en con resultados que revelan el decaído estado de ánimo que aqueja a la sociedad iraní. No obstante los exhortos del gran líder ayatollah Khamenei a que los ciudadanos salieran a votar en concordancia con su deber cívico y religioso, sólo el 42% lo hizo, la cifra de participación más baja desde que se instauró la República Islámica en 1979. En las dos votaciones previas, en 2012 y 2016, la participación del público fue superior a 60%. Incluso en la capital, Teherán, la cifra fue esta vez todavía menor, 30%, lo cual, si bien se puede explicar en parte por el temor al coronavirus, tiene mucho más que ver con el hecho, absolutamente contrario a las prácticas democráticas de que se vanagloria el régimen, de que el Consejo de Guardianes de la Revolución descalificó a cerca de la mitad de quienes pretendían postularse como candidatos, sacándolos de la competencia bajo diferentes justificaciones.

Ante esta preselección amañada para deshacerse de quienes por algún motivo no son vistos con buenos ojos por el establishment conservador, el propio presidente Rohani protestó por este atentado a la libertad de elección de la ciudadanía, declarando que si el shá en sus tiempos hubiera accedido a llevar a cabo elecciones libres, la revolución se habría prevenido.

En tales condiciones, no resultó extraño que los resultados preliminares de estos últimos comicios mostraran un abrumador triunfo del campo conservador, el cual ganó 200 de las 290 bancas del parlamento o Majlis. Este regreso del predominio del bloque duro anuncia crecientes dificultades para el reformista presidente Rohani en su último año de gestión, dado que la elección presidencial próxima está fechada para el verano del 2021. El gran ayatollah Khamenei ha reforzado así su control del país, a pesar de que las protestas populares que irrumpieron en los últimos meses y que fueron reprimidas con lujo de violencia –más de 500 muertos en pocos días- denotan un creciente descontento popular contra el régimen y su liderazgo político-religioso.

El problema fundamental para la opinión pública iraní en general, es que, hoy por hoy, existe un extendido desencanto, tanto a los reformistas como a los conservadores. La desconfianza hacia los primeros arranca básicamente de la percepción de que fue un error haber negociado el acuerdo nuclear con el G5+1 en 2015, ya que los hechos subsecuentes, léase el abandono de Trump de dicho acuerdo, ha vuelto la situación general del país mucho más vulnerable, con renovadas sanciones que están asfixiando la economía del país persa en detrimento de las condiciones de vida del pueblo. Es así como Rohani y el equipo que le acompañó en la negociación son calificados como redomados ingenuos a los que los grandes poderes engañaron y traicionaron poco después.

Por otra parte, el escepticismo y el rechazo hacia los conservadores se origina en el tiránico sistema teocrático-represivo, el cual es resentido por una buena parte de la población, sobre todo entre los jóvenes, ya que existe un hartazgo respecto a las innumerables restricciones que inhiben, de manera desmedida, muchas de las libertades personales, además de la brutalidad con la que las autoridades han tratado a los disidentes ahora y siempre. De tal suerte que el actual estado de cosas en el país es una mezcla de graves penurias económicas, derivadas del fracaso del acuerdo de 2015, junto con el mantenimiento de un control férreo de la vida pública y privada de los ciudadanos, sujetos como están a comportarse de acuerdo a la normatividad emanada de una interpretación extremista de la Sharía o ley islámica.

Al parecer, el arrojo que tuvieron muchos de los manifestantes durante la oleada de protestas recientes en al gritar consignas indignadas contra el ayatollah Khamenei y, por otra parte, el atentado ordenado por Trump que le quitó la vida al general Soleimani, tuvieron el efecto de radicalizar aún más a los conservadores, quienes han usado todos los instrumentos a su alcance para sacar de la jugada, en los días previos a la elección parlamentaria, a quienes les estorbaban para afianzar su control total de los destinos del país. No fue extraño así que, ante ese panorama en el que el resultado estaba de algún modo cantado, la participación ciudadana en las urnas fuera tan exigua. Al parecer, la mayoría estuvo consciente de que el ejercicio del voto no era más que una pérdida de tiempo, ya que fuera cual fuera el resultado -que por lo demás era previsible- no podía esperarse ningún cambio positivo en las condiciones de vida de la gente.

FuenteExcelsior

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Licenciada en Sociología egresada de la UNAM (1980), con estudios de maestría en Sociología en la UNAM y con especialización en Estudios Judaicos en la Universidad Iberoamericana. (1982-1985) Fue docente en la ENEP Acatlán, UNAM durante 10 años (1984-1994). Actualmente es profesora en diversas instituciones educativas privadas, judías y no judías.De 1983 a 1986 fue colaboradora semanal del periódico "El Nacional" tratando asuntos del Oriente Medio.Desde 1986 hasta la fecha es editorialista semanal en el periódico Excélsior donde trata asuntos internacionales.Es comentarista sobre asuntos del Medio Oriente en medios de comunicación electrónica.Publicaciones:"Los orígenes del sindicalismo ferrocarrilero". Ediciones El Caballito S.A., México, 1982.En coautoría con Golde Cukier, "Panorama del Medio Oriente Contemporáneo". Editorial Nugali, México, 1988.Formó parte del equipo de investigación y redacción del libro documental "Imágenes de un encuentro. La presencia judía en México en la primera mitad del siglo XX" publicado por la UNAM, Tribuna Israelita y Multibanco Mercantil, México, 1992.Coautora de "Humanismo y cultura judía". Editado por UNAM y Tribuna Israelita. José Gordon, coordinador. México, 1999.Coordinadora editorial de El rostro de la verdad. Testimonios de sobrevivientes del Holocausto en México. Ed. Memoria y Tolerancia, México, 2002.Redactora de la entrada sobre "Antisemitismo en México" en Antisemitism: A Historical Encyclopedia of Prejudice and Persecution". Ed. ABC CLIO, Chicago University, 2005."Presencia judía en Iberoamérica", en El judaísmo en Iberoamérica. Edición de Reyes Mate y Ricardo Forster. EIR 06 Enciclopedia Iberoamericana de Religiones. Editorial Trotta. , Madrid, 2007.Artículos diversos en revistas de circulación nacional e internacional.