Tuvo la osadía de enfrentarse al Expresionismo Abstracto y a los postulados de la Escuela de Nueva York cuando todos veneraban a Pollock y concedió la misma importancia -quizá más, pero al menos la misma- al resultado de las obras que a su proceso de creación, defendiendo además la tesis, entonces renovadora, de que la autoría del artista reside en la idea que da forma a las obras y no en el hecho de que dicho artista sea el productor del objeto en sí.

Sol LeWitt comenzó a manejar aquellas creencias a mediados de los cincuenta, cuando trabajaba en el estudio de I.M. Pei, el autor de la pirámide del Louvre. Colaborando con él, se dio cuenta de que los arquitectos conciben edificios, pero no los construyen, y que su labor no deja por ello de ser creadora; también percibió pronto, el que hoy consideramos representante fundamental del minimalismo y del arte conceptual en Estados Unidos, que podía modificarse y enriquecerse la relación entre piezas artísticas y espacios expositivos y que las primeras podían alterar nuestra percepción del segundo.

Estos pensamientos los volcó en los dibujos murales que comenzó a llevar a cabo en los sesenta y en los que no dejó de trabajar hasta su muerte: a diferencia de los mecanismos tradicionales de presentación de obras sobre pedestales o enmarcadas, este formato le permitía difuminar los límites entre las piezas y el lugar en que se exponen, eliminando en el proceso barreras que impiden el acercamiento al espectador.

Notó, además, que la forma más directa de llevar a cabo ese propósito era dibujar directamente sobre la pared, al no existir intermediarios entre la obra y su entorno. El primero de estos trabajos lo presentó en un año de revoluciones, 1968, en una galería neoyorquina, y cuando al terminar la muestra el galerista le preguntó qué hacer con él, LeWitt contestó que repintar el muro aunque su dibujo quedase suprimido, pues este podía volverse a elaborar en cualquier otro espacio y en todo momento.

"Sol LeWitt. Wall drawings, works on paper, structures (1968-2002)". Jewish Museum of Belgium
“Sol LeWitt. Wall drawings, works on paper, structures (1968-2002)”. Jewish Museum of Belgium

Algunos de aquellos murales forman parte de la exhibición que el Museo Judío de Bélgica dedica, hasta julio, al americano: se trata de una antología que cuenta también con obras sobre papel, gouaches, maquetas y material de archivo datados entre 1968 y 2002 y que resalta la unidad conceptual y la diversidad técnica propia de la producción de este autor. Contiene, además, la muestra dos primicias fruto de estudios recientes: una exploración de su relación con la cultura judía y otra investigación de sus lazos con Bélgica.

Nacido en Hartford (Connecticut), en el seno de una familia de inmigrantes judíos de Rusia, Solomon (Sol) LeWitt no era especialmente religioso y llevó una vida seglar, pero sí mantuvo vínculos, tan discretos como tenaces y duraderos, con aquella herencia familiar. En sus décadas finales, desde los noventa, se involucró más activamente con la comunidad judía de Chester y llegó a diseñar la nueva sinagoga de la Congregación Reformada Beth Shalom Rodfe Zedek, inaugurada en 2001; para LeWitt, la gestación de un edificio así supuso un desafío, por la dificultad de adaptar la geometría propia de sus espacios a los usos rituales. A la génesis de aquel proyecto, no demasiado conocido por el gran público, nos acerca  esta exposición a través de archivos, dibujos, fotografías y testimonios.

En relación a sus nexos con coleccionistas, galeristas y artistas afincados en Bélgica, podremos ver su Wall Drawing #138, producido por primera vez en Bruselas en la galería MTL, centro que desarrolló un papel pionero en la introducción del arte conceptual en este país, además de documentos relativos a sus colaboraciones con el arquitecto Charles Vandenhove en el desarrollo del Centre Hospitalier Universitaire de Lieja.

Todos los trabajos que forman parte de esta exhibición proceden, en cualquier caso, de colecciones públicas y privadas belgas, así como de la Colección LeWitt, y en la producción de los murales han participado jóvenes artistas y estudiantes de artes plásticas afincados en Bruselas junto a diseñadores profesionales del estudio del creador estadounidense. La exhibición se completa con la puesta en marcha de una app sobre su figura, desarrollada por Microsoft y la mencionada Colección LeWitt, que, en la línea del propósito del artista de lograr que el arte sea accesible para todos, ofrece una experiencia educativa e inmersiva.

© Estate of Sol LeWitt, 2021
© Estate of Sol LeWitt, 2021

 

 

 

“Sol LeWitt. Wall drawings, works on paper, structures (1968-2002)”

JEWISH MUSEUM OF BELGIUM

Rue des Minimes 21

Bruselas

Del 3 de diciembre de 2021 al 31 de julio de 2022

FuenteMas de arte

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