Los profesores de Yiddish del mundo y el Yiddish Tish en Uruguay

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¿Quiénes enseñan en el curso de verano de Yiddish en la Universidad de Vilna? Muchos profesores participan, algunos diariamente, otros en algunas de las muchas conferencias o paseos.

Ian Schwartz nació en Dinamarca, de padres polacos, se doctoró en literatura Yiddish, enseña en Chicago. Nos lleva a la clase algunas de las “Cartas al redactor” que a comienzos del siglo XX mandaban los lectores al diario en  Yiddish  “Forwerts” de Nueva York… ¡Cada pregunta hacían esos lectores! Problemas de familia, de vecinos, de trabajo. ¿A quién iban a peguntar los inmigrantes judíos? El Director del diario tenía que saber del amor, la economía, la sicología, la política y las relaciones laborales. De deberes, cada uno de los alumnos tuvimos que preparar las “respuestas del redactor”… aunque nosotros podíamos inventar a gusto, el asunto era escribir en Yiddish. Me pasé todo el mes de Vilna escribiendo hasta tarde en la noche, inventando las Compositzies (composiciones) y los heim arbetn (deberes) que nos mandaban los profesores todos los días. Lo que más tiempo me llevaba era suspender en mitad de cada frase, para buscar las palabras que me faltaban, en los diccionarios de Yiddish que teníamos con nosotros.

Anna Verschak nació en San Petesburgo, se doctoró en Estonia, una de sus abuelas era judía. Su vocación por el Yiddish  empezó cuando Anna ya estaba en la Universidad, pero ella no se define como judía. Anna nos insiste con la gramática Yiddish y nos trae cuentos para leer en clase. Da una conferencia sobre Paul Ariste. Confieso que nunca había escuchado siquiera, mencionar ese nombre. ¡Qué personaje curioso nos hace conocer!


Anna nos cuenta que Paul Ariste ya estaba jubilado cuando ella llegó a la Universidad de Tartu, en Estonia, a estudiar filología. Igualmente, este famoso lingüista, antropólogo y folklorista estonio continuaba acudiendo todos los días a la Universidad y seguía investigando y dando impulso a jóvenes estudiantes. Ariste dominaba muchos idiomas. El detalle interesante es que en su juventud, conoció el  Yiddish  a través de compañeros de clase de la universidad, quedó fascinado por el idioma y aprendió a hablarlo y traducirlo fluidamente. Después empezó a coleccionar el folklore de canciones y cuentos populares en Yiddish ; esa fue la primera colección de la que más tarde fue el archivo folklórico de Estonia.

Ariste se preocupaba por detener la asimilación de las minorías culturales, las que no corresponden a un Estado independiente. Veía que esas culturas corren el riesgo de desaparecer arrastradas por la cultura mayoritaria. Para el profesor, era vital estudiar el idioma tradicional y la historia de cada pueblo, preservar su música, sus cuentos y su folklore.

Era un convencido de que esa es la riqueza cultural de una nación, los gobiernos deben apoyar esa tarea y mantener cursos de lingüística y folklore de todos los idiomas hablados en el país. A partir de 1919, cuando Estonia adquirió la categoría de país independiente, la Universidad de Tartu, donde Ariste enseñaba, se convirtió en un Instituto de Linguística. Allí se investigaron todas las lenguas, la historia y el folklore de los pueblos y de las minorías del Báltico: Lituano, Letón, Lapón, Estonio, las ramas del Húngaro – Finlandés, el Gitano, Esperanto, Yiddish … entre otros.

Desde 1919 y hasta la entrada de los nazis, los judíos fueron en Estonia una pequeña minoría con los derechos de las otras minorías culturales del país. La mayoría de estos judíos eran hebraístas, una minoría eran yiddishistas. Así como Ariste no veía rivalidad entre los idiomas que se hablan en la región del Mar Báltico, tampoco veía que pudiera haber conflicto entre los judíos por el Hebreo y el  Yiddish. ¿Qué tenía que ver un idioma y su folklore con la política? En su época, lo llamaron “yiddishista”, un luchador por el  Yiddish, aun cuando no era judío. Saulius Suziedelis es un profesor lituano que enseña en Estados Unidos. No es judío, nos da su conferencia en Inglés. Nos habla del antisemitismo en Lituania a través de los tiempos. ¿Qué nos dice este profesor? Nos cuenta que en febrero de 1985, el presidente de Lituania Algirdas Brazauskas hizo una histórica visita a Israel y dio allí un discurso en la Knesset (Parlamento), en el que un párrafo fue elocuente: “Como Presidente de Lituania, inclino mi cabeza en memoria de los más de 200,000 judíos lituanos asesinados durante la guerra… pido perdón… La Catástrofe Judía fue también la tragedia lituana. No es suficiente disculparse, debemos estar conscientes de lo que sucedió en realidad. Ese es nuestro único sendero al mundo civilizado europeo… no olvidemos el pasado cuando miramos hacia el futuro”. La prensa lituana criticó rudamente estas palabras de su Presidente y remarcó que no representaba de manera alguna la opinión pública. Los diarios y los intelectuales insistieron en que ya se habían dado “suficientes disculpas“ por ese tema y era tiempo de olvidar todo el asunto. La nueva generación lituana no acepta las culpas de sus abuelos ni de sus padres.

Tenemos una clase con la Prof. Rachel Kostanian en el “Museo estatal del Gaón de Vilna “, la casa de madera pintada de verde de la calle Pamenkalnio. El material que se ve en ese Museo ha sido recogido y desenterrado en tierra lituana, el tema más desarrollado es el de la época de la Shoá. Cartas, fotos, diarios personales escritos a mano, que se encontraron enterrados dentro de botellas … testimonios tremendamente sobrecogedores que prefiero no describir. Después de la visita, cada cual se queda mirando alguna vitrina. David y yo salimos caminando solos. Es plena tarde. Vemos un grupo de chicas y muchachos jóvenes, en la explanada frente al museo, pero no les prestamos atención. Cuando estamos llegando a la calle, sentimos que nos tiran algo por las espaldas. Son manzanitas muy pequeñas, verdes, las que crecen en algunos árboles de la calle, y se deshacen al caer al pavimento. No nos causan daño nada más que en los sentimientos, pero, ¿Por qué arrojar manzanas a las espaldas de dos personas mayores que salen de ese museo? No nos queremos detener a preguntárselo a los muchachos que están allí.

Una tarde, la musicóloga Shura Lipovsky nos ofrece un concierto y también, un taller para enseñarnos a cantar. Nos trae las nuevas músicas con letra en Yiddish  que están surgiendo en los últimos años en Moscú y Leningrado. ¿Quién dijo que ya no existe creación cultural en  Yiddish?  Todavía resuenan en mis oídos, las palabras de una canción: Di gantse velt iz mer nisht vi a maysele, Di gantse velt iz mer nisht vi a shpil… (Todo el mundo no es más que un cuento, Todo el mundo no es más que un juego) Traten de imaginarla con música.

Tres de los profesores de Vilna, Abraham Lichtenbaum, Itzjak Niborski y Pesaj Fischman (este último falleció hace poco), nacieron y comenzaron su trabajo de enseñanza  Yiddish  en la Argentina.  Son académicos con currículums tremendamente largos que figuran en Internet. Los profesores de este nivel que hay en el mundo, suelen viajar a menudo entre Europa, Israel, Canadá y Estados Unidos dando ciclos de clases en las universidades en las que en los últimos años ha florecido el estudio el Yiddish.

Pesaj Fischman vino desde la Universidad de Columbia, en Nueva York y nos enseñó a revivir el arte casi olvidado de contar cuentos en  Yiddish. ¡Las mayses en  Yiddish  son vivencias para cantar y recrear! Itzjak Niborski vino desde Paris, donde el Yiddish se enseña dentro de la Facultad de Lenguas Orientales.

Abraham Lichtenbaun vino a Vilna desde el IWO Buenos Aires. ¿Quieren saber algo de él? Lo tendremos en persona aquí en Montevideo el domingo 27 de mayo en la Comunidad Israelita del Uruguay. ¡Los profesores de Yiddish número uno del mundo vienen también a Montevideo! No les cuento nada sobre Abraham Lichtenbaum. Si quieren escucharlo, tendrán que venir ese domingo a la Kehila, 17 a 19 hs. La actividad se llama “Yiddish Tish”, es en idiomas Yiddish y Español.

A los alumnos del curso de Yiddish  2006 en Vilna nos llevaron a conocer las huellas de la Shoa en Lituania. Pero eso son otras historias.

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