esta al norte de Israel. Allí está el monte Gerizim, donde, según las crónicas samaritanas, se encontraba Dios. En 880 AC Omri la compro de su propietario llamado Shemer, Shomron en hebreo. como quedo registrada en la historia. Omri construyo el primer santuario mayor dedicado al Dios de Israel, su palacio fabuloso y la estableció como capital del Reino de en los siglos IX y XVIII AC.

Vecina del Reino de Judea fue conquistada por Sargon II de Asiria, su Templo destruido y sus habitantes deportados; quedo un remanente de judíos, núcleo de la etnia samaritana.

En su sufrieron múltiples derrotas, su templo fue destruido varias veces, ocuparon su lugar diferentes centros de otras religiones: griega, romana. cristiana, mahometana. Los samaritanos desterrados y perseguidos lucharon por conservar su identidad, volvían, una y otra vez, reconstruían su Templo, se daban el nombre de shomronim – observadores o cuidadores- y se vivían como descendientes directos de las tribus de Joseph, Efraín y Menasseh.

Hasta el siglo XVIII DC mantuvieron un sacerdocio mayor descendiente de Aaron y ocuparon continuamente su territorio en viviendo en paz con las otras tribus israelíes. Cada grupo giraba en torno a su Templo ignorando el otro: Gerizim y Jerusalén.

En 1820 los ingleses autorizaron nuevamente el ascenso de los samaritanos al monte Gerizim, pero los mahometanos se los negaron porque los juzgaban ateístas, sus escrituras del Pentateuco, su “Libro”, no eran reconocidas por el judaísmo. Los samaritanos buscaron el apoyo de la comunidad judía de Jerusalén y el Rabino Mayor, Hayiim, les abrió el camino porque “los samaritanos son una rama del pueblo judío que confiesa la verdad de la Torah.”

La fe de los samaritanos se basa en el Pentateuco solamente y en su autor Moisés como el único profeta. Creen en Dios único, el Tetragramaton, y Gerizim es el santuario escogido por el Dios de Israel. Creen en la resurrección –cataclismo, juicio y paraíso- y en la preeminencia de los sacerdotes y de Joshua cercano a Moisés.

Las festividades y el matrimonio –se realiza sin dosel y no se recuerda la destrucción de Jerusalen-. Se rigen por la Ley codificada y las circunstancias políticas. Pero Pesaj sigue a la Torah y el sacrificio de ovejas se hace en Gerizim, Shavuot y la fiesta de los Tabernáculos son tiempo de peregrinación al Santuario hasta nuestro días. Sabbat es el rito que guía todas las festividades: se descalzan antes de entrar a la sinagoga, visten mangas largas, bata rayada, talit blanco. Parados en un tapete con la cabeza cubierta rezan en antiguo. No prenden fuego, no viajan y no cocinan.

La literatura samaritana está centrada en el Pentateuco y la vida religiosa de la comunidad, su objetivo es guiarla hacia el significado e intensión del libro sagrado y ensenarle a cumplir sus mandamientos. Los relatos de su también siguen el mismo sistema, su finalidad es mostrar que el bienestar del hombre depende de su obediencia a las leyes de “El Libro.”

Se estima que en el siglo V DC había como cinco millones de samaritanos. hoy se cuentan 800 en dos comunidades, una en Holon, un suburbio de Tel Aviv y la otra en Al Tor una aldea árabe en llamada Kiriat Luza en hebreo. En siguen sus tradiciones, tienen su propia sinagoga sin problemas y consideran que el judaísmo en torno a Jerusalem es una desviación de la fe israelita original. Todos hablan hebreo. En viven en torno al monte Gerizim donde creen que Abraham fue a sacrificar a Isaac. Son libres y respetados, hablan. estudian, trabajan en árabe y hablan con Dios en hebreo,

Antes de que los israelíes ocuparan en 1967 los samaritanos no tenían relación oficial alguna con las autoridades israelíes. Después recibieron la nacionalidad israelí, aprendieron a hablar y viajan libremente de un lado al otro de la partición, participan en las elecciones en Israel, reciben atención médica y son bienvenidos como judíos.

Las autoridades de Gerizim decidieron que era necesario rejuvenecer a su población, los hombres fueron autorizados a casarse fuera de su etnia, las mujeres no, bajo la amenaza de ser aisladas, consecuentemente se pusieron en contacto con una agencia de matrimonios que los comunico con un pueblo en Ucrania, Ya se realizaron 17 matrimonios y una de las esposas afirmo con más claridad que algunos maridos: “soy israelí, no palestina.” Según Kingsley y Sobelman.

La complejidad de la identidad samaritana también es motivo de optimismo cuando palestinos e israelíes se sienten tan separados, ajenos, después de una guerra y la violencia étnica de este ano, Al Tur ofrece un paradigma que respeta religión y diferencias étnicas ofreciendo a sus residentes acceso a y derechos en todos los rincones de la Tierra Santa.